Mostrando las entradas con la etiqueta Tom Waits. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Tom Waits. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 3

Adiós a la memorabilia

2 comentarios:
Acabo de escucharlo en la radio, y la fuente es la revista Billboard: las simpáticas entradas de los recitales, esas que coleccionamos desde chicos, comenzaron su camino a la extinción. Fue Tom Waits el que tomó la delantera con tan ecológica y antipática medida. Parece que en su gira de estos días, Tom se negó a imprimir entradas, con el doble objetivo de talar menos árboles y prevenir la reventa. Para acceder a los shows, el único modo es comprar por internet o por teléfono, y presentarse en la sala con tarjeta de crédito y documento de identidad. Eso sí, si sos tercermundista y no tenés tarjeta de crédito, a llorar a la iglesia. Y si te gustaba juntar las entradas para después pegarlas en un corcho o una carpeta, o mostrarlas a tus amigos, o mirarlas los días de lluvia... crecé, que ya es hora. En cuanto a las entradas coleccionadas por décadas, aguantá un par de años y vendelas en el parque, que seguro se van a cotizar.

martes, abril 10

Encerrados Afuera denuncia robo

5 comentarios:
El ghost writer (¿o ghost blogger?) que relata las apasionantes aventuras del jefe de gobierno de la ciudad en primera persona en el blog de Telerman (jtelerman.blogspot) usó una foto nuestra sin pedir permiso, sin linkear, sin nombrar este humilde e inmundo sitio. Difundanlón.
















Update (16/04/07): finalmente pusieron el link. Gracias.

domingo, abril 8

Tom Waits en vivo en el Bafici

5 comentarios:
La idea causaba un poco de inquietud, Tom Waits entrevistado por dos miembros de Radar. Podría haber sido peor, que metieran a cualquier figurita de perfil rockero de la tele (Birabent, algún Pauls, Paolo el rockero, el tumbero de gran hermano). Martín Perez le tiró todo el archivo encima, Mariana Enriquez el escote. "Hice los deberes" llegó a decirle él a Waits que ya llevaba un rato largo gastándolo por su exhibicionismo wikipediano. Ella le preguntó por cuestiones domésticas dandolé pie para que Waits confesara que en su casa mandaba su esposa.














Waits es ante todo un tipo canchero. Jugó para su hinchada sin transpirar, poniendo el tono exacto que exigía cada respuesta. Empinando el codo e inclinando la botella (aunque sea de agua) para la foto. Habló de Jarmusch, Jack Nicholson, Burroughs, los Ramones (ovación de la tribuna), Keith Richards, Coppola, y hasta de su hijo veinteañero que es el baterista de su banda actual y que se queja porque le paga poco.















Al final tocó solo dos canciones. No conozco la primera de ellas, pero ya el escuchar esa voz en vivo me hizo temblar. La segunda fue Tom Traubert's Blues ("nadie habla inglés y todo está roto") que directamente me dejó helado, pidiendo más.















¿Sabían que Nacho Vegas estuvo ahí? Cuándo llegué, un rato antes de las 6 de la tarde, me fuí al final de la cola para entrar, la fila daba vuelta la esquina y venía muy lenta, se repetía la situación que había vivido 8 horas antes. 10 segundos después de instalarme ahí, veo venir a Nacho Vegas con Xel Pereda y alguien que supongo que es la manager. Pasaron a mi lado mirando el suelo y se pusieron al final de la cola. Se bancaron los 20 minutos de trayecto hacia el interior del teatro lo más bien, como cualquiera de nosotros. La primer imagen que había tenido esa tarde al llegar al teatro era la de un grupete de gente con credenciales colgando intentando entrar por un costado y saltearse el trámite.

Epígrafes y Fotos desde el helicóptero de encerradosafuera: J. Pérez

sábado, abril 7

Una de suspenso: ¡conseguir una entrada para Tom Waits!

1 comentario:
Cuando mi primer neurona del día se desperezó, eran las diez y media de la mañana, estaba en la cola para ver a Tom Waits y tenía una resaca 9.1 en la escala Richards. La boca pastosa, los ojos en macro (¿que fué del gran angular de anoche?) y un clasificados en la mano. Parecía una cola para buscar laburo, pero compuesta de gente que tal vez nunca haya hecho una cola con ese fin. "Hay un sorete debajo del auto, ese es el olor" dijo una chica, hacía diez minutos que un olor a fruta podrida y agua estancada se morfaba nuestro olfato. Estabamos a una cuadra y media del tipo que daba las entradas, solo una por persona, cagaste si tenés otra cosa que hacer justo a esa hora. Avanzabamos de a uno o dos pasos y siempre parecía que adelante nuestro la fila se había ensanchado. Fué un logro cuando doblamos la esquina y solo quedaban 60 metros de cola por Corrientes. la primer neurona había sacudido a las vecinas y ya podía hacer cuentas: entran 700 personas, ponele que hay 60 metros de hileras de a 3 y que ya hayan entregado ese mismo número de entradas, más lo que se guardan para amigos, proveedores y alcahuetes, vamos a llegar justo para las últimas. La resaca me decía que la barrera se iba a bajar justo cuando me esté por tocar a mí. Después me decía que me quedara, que faltaba mucho para "Better Off in Bed" la primera proyección del día, dos horas después.
A 10 metros de la meta, alguien dice "se acabaron las entradas", ¿cómo?, ¿qué?, desconcierto, desolación, cómo cada vez que nos quedamos afuera de un mundial, lo mismo que sentí cuaando Bonnie "Prince" Billy le dice al amigo "Es el fin de una era" y medio segundo después (12 frames después) empieza una de Yo la tengo y el auto vá saliendo de la ciudad rumbo al bosque en Old Joy.
La cola se desarma, se adelantan unos pibes que estaban atrás, algunos se agarran la cabeza, las chicas patalean, yo pienso en un café con leche con medialunas. Una chica en algún lado, ahí adelante grita "quedan 40", alguien corrige "20 nomás". Se rearma la fila con algunos colados. Sí, una de suspenso, una definición por penales. Ahora la seguridad deja pasar de a dos y si no estoy contando mal, tengo 18 adelante, vamos, metanlé, acabemos con esta tortura que necesito una aspirina, un futón y un control remoto. Y ese café con leche también.
Cuando estoy a tres de la línea de llegada, dicen pasan dos. Y el de seguridad pone su brazo adelante de mi pecho. Hay un botón más a tres metros del otro lado de la valla que es el que va diciendo cuantos pueden pasar. Lo miro fijo, dale loco, no vas a terminar esta farsa justo acá. Dale loco, si querés te miento y te digo que contás con mi voto. Dale loco, ¡que vos no tenés "Rain Dogs" en vinilo! El chabón comienza a girar la cabeza y a abrir la boca lentamente. Suspenso hollywoodense. Por eso el final es feliz. ¡Pasen tres! grita y esos tres estamos a punto de abrazarnos, hacer la ola, colgarnos del alambrado.

J. Perez

sábado, marzo 31

Agarrate, Catalina!

2 comentarios:
Extraído de La Nación, Sábado 31 de marzo de 2007

(Tom Waits) El músico norteamericano dará una master class el sábado 7, a las 18, en el Teatro Presidente Alvear (Corrientes 1659). Con el título de "Música y cine", la disertación se realizará en inglés, tendrá traducción simultánea y durará una hora y media. Las entradas, gratuitas, se repartirán el mismo sábado 7, a partir de las 10 de la mañana, a razón de una por persona. Se colocará una pantalla fuera de la sala para que aquellos que no consigan ubicación.

Dos cosas:
-Qué insufribles que van a ser los dos o tres que tengan acceso al valentín azul...
-Eso de las 10 de la mañana incluye gente acampando a la noche, ¿no?
-¿Y un show es mucho pedir? O sólo lo darán para los "amigos del Festival"?

Una buena noticia...