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jueves, abril 18

Chroniques sexuelles d'une famille d'aujourd'hui, de Jean-Marc Barr y Pascal Arnold

1 comentario:
Esperábamos más. Simpática, livianita, francesita, y sí, algo de sexo y algo de crítica social. Una madre francesa, superpoderosa ella, rubia y flaca y sexy a pesar de ser madre de adultos ya, se pone a investigar en la vida sexual de su familia. Pobres hijos. Qué sé yo. No la van a pasar mal con esta peli, pero dudo que la recuerden el mes que viene.

Todavía pueden verla:

Jueves 18, 23.40, V. Recoleta 3
Domingo 21, 23.30, V. Recoleta 4

viernes, noviembre 11

Sin estribos. Crazy Horse, de Frederick Wieseman

1 comentario:
Frederick Wieseman es sinónimo de documental desnudo. Y documental desnudo es sinónimo de Frederick Wieseman. En general nadie tiene necesidad de usar ninguno de los dos sintagmas entonces usted quizás no lo sabe, pero es así. Esta vez Wieseman no filma enfermos terminales o dementes, sino que se da y nos da el gusto de aplicar su minuciosidad al micromundo de Crazy Horse, el club erótico parisiense, según los que saben, el mejor del mundo.

Lo que nos muestra y celebra Crazy Horse durante sus dos horas de duración es ese empeño perfeccionista en busca de la sensualidad perfecta. Crazy Horse es el lugar del sueño y las fantasías, y esto no se logra simplemente con mandar un par de chicas a que se toquen con fingida excitación, sino con un arduo y minucioso trabajo sobre el acto, las luces, la escenografía, las sombras, los vestuarios, las texturas, etc. En un par de entrevistas, el director y el director artístico explican dónde radica su fascinación por Crazy Horse, pero no hace falta. En su entusiasmo endemoniado y la pasión detallista está todo dicho. Conforman entre todos un verdadero ejército erótico, y en el casting se ve que el disciplinamiento de los cuerpos y la supervivencia del más apto son su piedra angular. Ante tanto Do it Yourself y Lo Fi, un momento de perfeccionismo hiperprofesional resulta muy cautivante. El ejército erótico nos trae los mejores culos y las mejores canciones (imposible no salir cantando las canciones) y eso necesita entrenamiento y pasión. Otro tipo de documental hubiera comentado negativamente con foucaultianda o marxista estupidez el casting de culos, tallas, baile y género que se realiza en Crazy Horse. Pero Wieseman no se deja llevar por el igualitarismo deforme y sólo registra la audición con sus chistes, su cotidianeidad y sus comentarios políticamente incorrectos para el mundo exterior. Simplemente nos lo sirve para que nosotros cuestionemos (mal) o también elijamos nuestros culos favoritos (bien).


La obsesión por el detalle de Wieseman encuentra una contraparte perfecta en Crazy Horse. Y Crazy Horse necesitaba alguien que lo filmara como Wieseman. En las dos horas de la película somos testigos de este armónico encuentro: el detallismo de Wieseman y la obsesión perfeccionista de los artistas de Crazy Horse. Alguno dirá “un buen culo es un buen culo”. Tras ver esta película, quizás se de cuenta que hay mucho trabajo detrás de un buen culo, pero mucho más de un culo que trasciende, que explota cualquier fantasía y que te traslada a un mundo de sensualidades nuevo y apasionante. Ese trabajo esmerado y su satisfactorio resultado es el cine que esta vez nos regala Wieseman. Y eso es buen cine, porque todos sabemos, parafraseando a Godard, que el cine no es otra cosa que el arte de filmar culos hermosos.

miércoles, noviembre 9

Antes que el diablo sepa que te lo estás cogiendo. Hors Satán, de Bruno Dumont.

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Después de cuarenta minutos de espera, finalmente proyectaron Hors Satan en el Ambassador. Antes de la película, un señor me preguntó “¿qué tal la película?”. Luego de mi respuesta de rigor “Todavía no la vi”, le sugerí que siendo una obra de Dumont no esperara una acción vertiginosa, incluso directamente lo mejor era no esperar ninguna acción en particular.

Y Dumont cumple. Ambiente rural, poco diálogo, mucho verde, largas y repetidas caminatas. El misterioso exorcista es un gran personaje de este festival. Vestido como si viniera de ver a Deportivo Merlo empatar 0 a 0 con Defensa y Justicia, opera con un celestial automatismo, sin que por eso parezca un robot o un no hombre.

En todo caso, parece un funcionario enviado por el señor, que se toma su trabajo de manera muy profesional pero sin dejar de tener sus miserias y contradicciones. Su trabajo precisamente es exorcizar, porque Satanás is in da house, y más que en la house en el town. Así se coge un par de pibas para exorcisarlas, mata a un reno, se encariña con una chica del pueblo luego de ajusticiar a su maltratador padre, realiza algún que otro milagro, toma un poco de café con leche y se come un pancito con mermelada. Hermoso. Es la cotidianeidad de la batalla entre el bien y el mal. La pelea rutinaria, de 9 a 5, por el control y salvaguarda del mundo.

Para Dumont no hay otro espacio posible para su nueva experiencia religiosa que la campiña. Su poesía mística necesita una contraparte bucólica, y el todo verde, los paisajes, los pajaritos que cantan, la extrema luminosidad (la película transcurre en un 99% del tiempo de día) y la tranquilidad abrumadora del campo son el escenario perfecto. En su mundo, lo sobrenatural y lo monstruoso sólo pueden esconderse en la más absoluta tranquilidad, en la pequeña habitación de una nena gorda de campo o en la desorientación de una turista poco afeitada. Hasta allí, como a todas partes, acuden los soldados de la Fé, para matar, morir y no morir del todo. Aunque Satán , cual Lenin endemoniado, busque siempre atacar por el eslabón más débil, allí estarán para enfrentarlo y darle para que tenga, en todo sentido.
#Ya no la pasan más... pero quizás la estrenan... ¿no?

lunes, marzo 15

I.Sat estrena Indie Sex

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Para esta semana tenemos agendado el comienzo de un ciclo por I-Sat que es una propuesta perfecta para ver a la medianoche y ya en la camita: "Indie Sex". No, no es un estudio sobre la sexualidad de los indies (¿se imaginan eso?) sino una serie de documentales que se meten de lleno en el escabroso asunto del "sexo en el cine". Con testimonios de personajes que no le hacen asco al tema y menos a hablar sobre él, son tres partes que tratan tópicos tan interesantes y necesarios como la censura, el sexo adolescente y el sexo extremo.
Ilustrados convenientemente (¿quién no quiere ver otra vez a Ally Sheedy y Molly Ringwald en The Breakfast Club hablando sobre sus virginidades?), a lo largo de tres martes podrá verse hablando chanchadas a gentuza como Gregg Araki, Rosanna Arquette, Larry Clark y Dita Von Teese (!).
Por si esto no alcanzara para encender la pasión, después de cada docu viene una peli relacionada con el tema. El martes 16, el ciclo debuta con Indie Sex: Censored seguido de Un año sin amor, de Anahí Berneri, con Juan Minujín, Mimí Ardu y Carlos Echevarría. El martes 23 de  marzo, el combo es más que interesante y consta de Indie Sex: Teens acompañado de la proyección de A Dirty Shame (Adictos al sexo), de John Waters, con Johnny Knoxville, Tracey Ullman y Selma Blair. Finalmente, el martes 30 se podrá ir hasta los límites del placer (já) con Indie Sex: Extremes, que vendrá acoplado con Sliver, de Phillip Noyce, casi casi un bodrio si no fuera porque está Sharon Stone con ganas de ir a ver a Pearl Jam  y revolcandosé de lo lindo.
+ info: http://www.ifc.com/indiesex/
+ y + info: http://www.isat.tv/espanol/home/
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