Atención: esta reseña no sólo contiene spoilers de Springsteen & I sino también de Promised Land, de Gus Van Sant.
Desde hace años, en el iPod, de los discos de Springsteen sólo llevo Nebraska. Aparte de ese, en la computadora también tengo Devils and Dust y nada más. A Bruce Springsteen jamás le compré un cassette, vinilo o CD. Pero hace unos meses fui a ver Promised Land, la tercera colaboración entre Gus Van Sant y Matt Damon, y las cosas cambiaron entre El Jefe y yo. Hay una escena en la que el ecologista que interpreta John Krasinski necesita ganarse el favor de un pueblo chico para que entiendan que el fracking en sus tierras no es beneficioso y entonces, en la noche karaoke del bar del pueblo canta Dancing In the Dark.
Y mientras veía ese bar, que parecía un escenario de las tantas letras de Springsteen, durante esa escena con el hippie disfrazándose de clase obrera para seducir a los rednecks, fue cuando tuve antojo por primera vez en mi vida de Born in the U.S.A. Así que salí del cine y, en un ataque de completitud, abordé la obra de The Boss.
Fui derecho al principio, para tratar de entenderlo como si fuera un artista nuevo, y encontré las similitudes con Tom Waits (no me digas que los primeros dos minutos de Jungleland no son puro Waits, y no me discutan que Poncho’s Lament de Tom Waits no suena a Springsteen); comprobé cuánto le afanó U2 en su afán por conquistar los Estados Unidos y hasta vi la tan mentada influencia en los Arcade Fire. Descubrí una discografía que me debía a mí mismo y quedé a dos pasos de ser fan.
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jueves, agosto 22
jueves, febrero 28
De genios y giles
El otro día se planteó una discusión muy simpática entre los conductores de Pink Moon Radio: uno contaba una película y el otro le recriminaba, con humor, que siempre que lo hacía llegaba hasta el primer plot point, hasta el momento en que se arma la trama principal, se plantea la intriga inicial, comienza a entramarse la historia. El retrueque era que al otro le interesaba más contar quiénes actuaban y desde ahí establecer coordenadas temáticas y/o estilísticas. Lo bueno del asunto es que, quizás sin buscarlo, estaban planteando un poco algunos de los caminos elegidos por la crítica cinematográfica actual. Si bien hay muchas formas de entender y encarar la crítica, yo -que no soy crítico, que nunca lo quise ser, ni lo sería, más allá de que eventualmente escriba sobre películas, música o televisión y hasta cobre por hacerlo (magramente, sólo por la mera literalidad del término)- siempre dividí de manera mental el escribir sobre cine en esos dos grandes grupos: la reseña previa al visionado del lector / potencial espectador, y el texto de análisis de la obra en cuestión, ese que piensa, destripa, vivisecciona la película, la critica (la amplía, la potencia, la continúa, la destruye, etc.). Después aparecen todas las posibilidades que están en el medio de ambas opciones: su combinación, sus medias tintas, blablá. Finalmente, hay gente que sabe desplegar una u otra opción, y gente que, de manera deliberada, se encarga concretamente de cagarla. Y sí, toda mi introducción gira alrededor de un caso puntual que me resultó indignante: el "Caso Forn Vs. Rodríguez".,.
Unos días atrás, el gil -no puede, no debe ser tratado de otra forma- de Juan Forn -"escritor, traductor y asesor literario argentino", reza Santa Wikipedia- escribió, en su multitemática columna de los viernes, una nota sobre Sixto Rodriguez, un músico relativamente poco conocido. Sí, el compositor de Sugar Man, esa canción perfecta, revivida por David Holmes diez años atrás. Sí, Rodriguez, el responsable de esos dos grandes discos, Cold Fact y Coming from Reality. Sí, Rodriguez, el eje central de Searching for Sugar Man, el largometraje de Malik Bendjelloul que acaba de ganar el Oscar al Mejor Documental.
La cuestión es que Forn, un escriba experimentado, alguien a quién suponemos no habría que explicarle la intención -la búsqueda, la idea- detrás de la estructura de una obra, se orina plácidamente sobre el documental de Malik Blablájelul, arruinando TODAS las elecciones hechas por su director.
Es necesario aclara que Searching for Sugarman es una de las películas más interesantes de los últimos años, que narra una historia real -de ribetes surrealistas- con una pasión, una delicadeza y una intensidad inéditos. Malik Berdulojulol logra dosificar la información con inusual maestría, logrando que el espectador se sumerja en la increíble historia de ese genio llamado Rodriguez. Un documental sobresaliente, una historia conmovedora, un personaje insuperable.
El gil de Forn, en una torpe y vergonzosa seguidilla, no sólo CUENTA la película, sino que ahonda en detalles que directamente arruinan uno de los más intensos e interesantes procesos que ha dado el cine en 2012: el derrotero trazado por el director del documental para que siga su público, con el simple uso de la dosificación de información, proceso elevado al punto del arte, aquí. Y el GIL lo cuenta todo. Así, cuando veas la película, no tenés ninguna sorpresa, no disfrutás de ese camino que te proponen recorrer.
Estamos de acuerdo, lo que hace de Searching... una gran película no es sólo lo que cuenta y la forma en que lo hace (la dosificación de la información), sino la creación de climas, esa lograda sensación de intimidad y la asombrosa destreza de un director para capturar la esencia exacta de un artista tan particular.
Pero que el documental tenga otros méritos no justifica que un tipo -un gil- que tiene que escribir una columna semanal salga del paso arruinándola para los desprevenidos lectores. Es un poco insólito que un gil con varios premios encima, una buena cantidad de libros publicados y mucha experiencia, no entienda que lo que está haciendo está MAL. Que es peor que arruinar el final de Sexto sentido, Bajos instintos o El juego de las lágrimas. Que está accionando en contra de una película que parece haberle gustado, en contra de de sus lectores y, sobre todo, de un creador a quien él mismo aplaude (sí, el mismísimo Malik Baruyololol). Juan Forn: sos un gil. ¿Acaso alguien arruinó la trama de alguno de tus libros y por eso te vengás con el universo? ¿No encontraste mejor forma para hablar de una película que arruinarla? ¿No le pudiste buscar la vuelta a la historia de Rodriguez y tuviste que recurrir a COPIAR el proceso del documental?
Juan Forn, gil o no gil, no es crítico de cine. Su nota dista mucho de ser una crítica y no busca serlo, por supuesto, pero se vuelca hacia esa sucia enfermedad actual de menospreciar el talento ajeno arruinando su obra, a fuerza de spoilers.
Si se trata de elegir cómo contagiar una película -atraer potenciales espectadores, esparcir la alegría que uno vivió como espectador- hay cientos de formas. No es necesario ser crítico, ni siquiera de los modernos, cuyos análisis no exceden los cuatro renglones porque es para internet. Sólo es necesario entender la película -o el disco, o el libro, o lo que sea- y contagiarla respetándola, en su buena ley. No ser un gil.
Pulgar abajo a la nota del gil de Juan Forn que, no, acá no la vamos a linkear. Espero que no la hayan leído antes de ver Searching for Sugar Man. Si es así, ustedes han sido víctimas de un gil a quién quizás, habría que sacarle el registro para escribir, algo que hay que hacer con mayor responsabilidad...
Hombre grande...
Unos días atrás, el gil -no puede, no debe ser tratado de otra forma- de Juan Forn -"escritor, traductor y asesor literario argentino", reza Santa Wikipedia- escribió, en su multitemática columna de los viernes, una nota sobre Sixto Rodriguez, un músico relativamente poco conocido. Sí, el compositor de Sugar Man, esa canción perfecta, revivida por David Holmes diez años atrás. Sí, Rodriguez, el responsable de esos dos grandes discos, Cold Fact y Coming from Reality. Sí, Rodriguez, el eje central de Searching for Sugar Man, el largometraje de Malik Bendjelloul que acaba de ganar el Oscar al Mejor Documental.
La cuestión es que Forn, un escriba experimentado, alguien a quién suponemos no habría que explicarle la intención -la búsqueda, la idea- detrás de la estructura de una obra, se orina plácidamente sobre el documental de Malik Blablájelul, arruinando TODAS las elecciones hechas por su director.Es necesario aclara que Searching for Sugarman es una de las películas más interesantes de los últimos años, que narra una historia real -de ribetes surrealistas- con una pasión, una delicadeza y una intensidad inéditos. Malik Berdulojulol logra dosificar la información con inusual maestría, logrando que el espectador se sumerja en la increíble historia de ese genio llamado Rodriguez. Un documental sobresaliente, una historia conmovedora, un personaje insuperable.
El gil de Forn, en una torpe y vergonzosa seguidilla, no sólo CUENTA la película, sino que ahonda en detalles que directamente arruinan uno de los más intensos e interesantes procesos que ha dado el cine en 2012: el derrotero trazado por el director del documental para que siga su público, con el simple uso de la dosificación de información, proceso elevado al punto del arte, aquí. Y el GIL lo cuenta todo. Así, cuando veas la película, no tenés ninguna sorpresa, no disfrutás de ese camino que te proponen recorrer.
Estamos de acuerdo, lo que hace de Searching... una gran película no es sólo lo que cuenta y la forma en que lo hace (la dosificación de la información), sino la creación de climas, esa lograda sensación de intimidad y la asombrosa destreza de un director para capturar la esencia exacta de un artista tan particular.
Pero que el documental tenga otros méritos no justifica que un tipo -un gil- que tiene que escribir una columna semanal salga del paso arruinándola para los desprevenidos lectores. Es un poco insólito que un gil con varios premios encima, una buena cantidad de libros publicados y mucha experiencia, no entienda que lo que está haciendo está MAL. Que es peor que arruinar el final de Sexto sentido, Bajos instintos o El juego de las lágrimas. Que está accionando en contra de una película que parece haberle gustado, en contra de de sus lectores y, sobre todo, de un creador a quien él mismo aplaude (sí, el mismísimo Malik Baruyololol). Juan Forn: sos un gil. ¿Acaso alguien arruinó la trama de alguno de tus libros y por eso te vengás con el universo? ¿No encontraste mejor forma para hablar de una película que arruinarla? ¿No le pudiste buscar la vuelta a la historia de Rodriguez y tuviste que recurrir a COPIAR el proceso del documental?
Juan Forn, gil o no gil, no es crítico de cine. Su nota dista mucho de ser una crítica y no busca serlo, por supuesto, pero se vuelca hacia esa sucia enfermedad actual de menospreciar el talento ajeno arruinando su obra, a fuerza de spoilers.
Si se trata de elegir cómo contagiar una película -atraer potenciales espectadores, esparcir la alegría que uno vivió como espectador- hay cientos de formas. No es necesario ser crítico, ni siquiera de los modernos, cuyos análisis no exceden los cuatro renglones porque es para internet. Sólo es necesario entender la película -o el disco, o el libro, o lo que sea- y contagiarla respetándola, en su buena ley. No ser un gil.
Pulgar abajo a la nota del gil de Juan Forn que, no, acá no la vamos a linkear. Espero que no la hayan leído antes de ver Searching for Sugar Man. Si es así, ustedes han sido víctimas de un gil a quién quizás, habría que sacarle el registro para escribir, algo que hay que hacer con mayor responsabilidad...
Hombre grande...
sábado, octubre 6
El origen de todos los miedos - The Cabin in the Woods
Qué bueno encontrarse con una película inteligente. No abundan. Abundan las espectaculares; las sensibles; las comprometidas; las serias; las livianas; las sofisticadas; los ejercicios de estilo; las irónicas; las bien hechas; las vacías; las auto bombo; los bodrios. Esta es una película de género con todas las de la ley que explica a su vez al género, el terror, en la trama misma, lo que es fantástico (me levanté chistosa hoy). No lo hace ni con ironía sobradora; culpa escondida o algún intelectualismo en busca de la niñez perdida. Lo hace haciendo cine. Trama sobre trama. El título es ya juguetón; La cabaña del bosque; (The Cabin in the woods) nos manda derecho y sin anestecia a un genero (sub género) por demás transitado y nos envía también al folklore popular más antiguo. Todo, agregando un elemento esencial de nuestra época; el reality show, el proyecto Dharma de Lost; la realidad perdida de significado sino es filmada. No quiero ponerme muy serio con una película que no lo es para nada. Al contrario. Es una película pequeña que sin embargo lo explica todo acerca de sí y sus fuentes. Y en 90 minutos! De la casa en el bosque a la esencia del horror mismo y su absurda o primera justificación. Solo decir que cuando parece que termina solo recién empieza y que de algún modo, seguramente lateral pero no por ello menos importante, recuerda a las dos primeras fantásticas temporadas de True Blood (en especial la segunda con su desenlace a toda orquesta y antes que Sookie se pasara de ácido). Ah, el pibe que la dirigió se llama Drew Goddard y prefiero quedarme en la duda de si es un buen chiste o un destino. En todo caso produce una risa liberadora (como la carcajada que dio Foucault al leer Borges; cf. Las Palabras y las Cosas, Introducción). Tan grosso llevar la inteligencia en tu nombre.
Miss Mundo.
PD: Parece que Goddard es en efecto su nombre y fue escritor en Lost. Bingo!
Miss Mundo.
PD: Parece que Goddard es en efecto su nombre y fue escritor en Lost. Bingo!
martes, agosto 21
Historias que sólo existen al ser recordadas, de Julia Murat
¿Alguien dijo
película hecha para proyectarse en festivales? Yo sí.
"Historias que
sólo existen para ser recordadas" será recordada (jojo) como esa peliculita chiquita (el tono no es
peyorativo, sólo es una mera descripción de lo anecdótico de su contenido) que
viene para que los crítcos la alaben y los espectadores digan “No entendí nada,
porque me quedé dormido a los quince minutos y me desperté de golpe con una
canción de Franz Ferdinand”.
La dirección de la cinta que nos compete en este caso estuvo a cargo de la brasileña Julia Murat, que ya había hecho cortos, y debuta ahora con los largos. Parecería ser que el tópico “extranjero que llega a un lugar cerrado para cambiar el orden establecido” fue el elegido:
-
Pueblo
fantasma lleno de gerontes – checkeado.
-
Cada
cual tiene su actividad en la cadena de la cotidianeidad
rutinaria – checkeado.
-
Aparición
de una chica joven (porque siempre “el otro” tiene que contrastar con los
habitantes de la zona) – checkeado.
-
Hecho
shockeante que ayuda a cambiar las mentes de los lugareños – checkeado
Sin embargo, acá
la impronta (!) latinoamericana es demasiado evidente, como para que el
espectador que alguna vez vio un producto cinematográfico del país vecino pueda
asociarlo fácilmente (por ejemplo, ¿por qué caracoles siempre tiene que haber
una exhibición tan obvia de la religiosidad? Bueno, vale, hablemos de guiños a O
pagador de promessas o Barravento, por qué no).
Mención especial: a los dos movimientos de cámara que hubo en los 98 minutos de metraje. Otra vez, estos pícaros directores que la juegan de fotógrafos y se autoreferencian a través de algún personaje. Ese tópico también tentó a Julia, que quiso hacer una película con muchas capas de significados (a las que vamos a llamar “cebollas”, tal vez sí despectivamente en este caso) y, en cambio, logró una de esas que suelen inflarse, ser gustadas y recomendadas, aunque nunca nadie te sepa explicar por qué.
Ludmila Iara K.
Historias que sólo existen al ser recordadas se estrena el jueves 23 de agosto en el Espacio INCAA KM 0 - Gaumont (Rivadavia 1635).
viernes, marzo 23
Plaga Zombie: Revolución Tóxica llega a los cines y a las compus
Se acerca el final de la primer saga de zombies latinoamericana. "Plaga Zombie: Revolución Tóxica" es la última parte de la trilogía que arrancó en 1997 con "Plaga Zombie: ¡La venganza alienígena ha comenzado!" y se estrenará oficialmente el 30 de marzo.
Lo novedoso de este lanzamiento, es que además de estar disponible en las mejores salas de cine del país, el film, dirigido por Hernán Sáez y Pablo Parés, podrá verse online desde el día del estreno y por unas 48 horas. Esto será gratis y además estará la posibilidad de verla con subtítulos en inglés. Así que agendemos el viernes 30 de marzo y a partir de las 21.00Hs (hora argentina) sintonizemos el canal oficial de FARSA Producciones (http://www.youtube.com/farsaproducciones) para verla desde la comodidad de cualquier compu.
+ info en:
www.videoflims.com.ar
www.farsaproducciones.com.ar
www.facebook.com/plagazombie
www.twitter.com/plagazombie
¡Miren que pedazo de afiche se mandó Diego Parés! (Click y luego boton derecho + ver imagen para apreciarlo mejor)
Lo novedoso de este lanzamiento, es que además de estar disponible en las mejores salas de cine del país, el film, dirigido por Hernán Sáez y Pablo Parés, podrá verse online desde el día del estreno y por unas 48 horas. Esto será gratis y además estará la posibilidad de verla con subtítulos en inglés. Así que agendemos el viernes 30 de marzo y a partir de las 21.00Hs (hora argentina) sintonizemos el canal oficial de FARSA Producciones (http://www.youtube.com/farsaproducciones) para verla desde la comodidad de cualquier compu.
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¡Miren que pedazo de afiche se mandó Diego Parés! (Click y luego boton derecho + ver imagen para apreciarlo mejor)
jueves, octubre 6
Ciclo "Demasiado Ego" en el Malba
Los amigos de la revista Lamujerdemivida organizan un ciclo de cine que toma como tema central el que es además el tema de tapa de su último número: el ego y todas sus manifestaciones. Así que por la pantalla del Malba desfilarán actores y directores que compiten para ver quién la tiene más larga, personajes más grandes que su propia vida, superhéroes, supervillanos y varios documentales en primera persona.
Aprile (Nanni Moretti), Sunset Boulevard (Billy Wilder), Reservoir Dogs (Quentin Tarantino), Citizen Kane (Orson Welles), Gatica el mono (Leonardo Favio), La soga (AlFred Hitchcock), Directed by John Ford (Peter Bogdanovich), son unas cuántas de las películas que pasarán por el ciclo. Y como es en el Malba todo es fílmico, claro.
"Demasiado Ego" arranca hoy y seguirá durante todo octubre.
Para ver la programación completa, haga click aquí.
Aprile (Nanni Moretti), Sunset Boulevard (Billy Wilder), Reservoir Dogs (Quentin Tarantino), Citizen Kane (Orson Welles), Gatica el mono (Leonardo Favio), La soga (AlFred Hitchcock), Directed by John Ford (Peter Bogdanovich), son unas cuántas de las películas que pasarán por el ciclo. Y como es en el Malba todo es fílmico, claro.
"Demasiado Ego" arranca hoy y seguirá durante todo octubre.
Para ver la programación completa, haga click aquí.
lunes, diciembre 6
Burma VJ, de Anders Østergaard
Es parte del ciclo “El documental del mes”. Se proyecta en el Espacio INCAA Km 0 Gaumont, todos los días, a las 16.15 horas.
Birmania es uno de esos tantos estados sometidos por una dictadura burócrata, totalitaria y criminal. Como muchos de esos países, es chiquito y no ofrece grandes conflictos para los intereses económicos y estratégicos de las grandes potencias, por lo que no aparece muy seguido en las tapas de los diarios del mundo.Burma Vj intenta contrarrestar el aislamiento generado por la indiferencia internacional y la represión interna, a partir de los registros clandestinos tomados por militantes visuales cuasi suicidas.
La película arranca con una muy breve contextualización (quizás podría haber sido un toquecito más amplia, porque justamente la gente no sabe lo que pasa en Birmania. De hecho mucha gente no sabe que es un país o se lo confunde con Myanmar, que en realidad es el mismo país) y a partir de allí nos entrega un relato apasionante y vívido: El del levantamiento de los monjes budistas del 2007 (el primero contra el gobierno en casi 20 años), su brutal represión y la cobertura de un grupo de reporteros visuales, quienes organizados clandestinamente logran sacar al exterior el testimonio de lo que ocurre en un país carcelario cuando una protesta radicalmente pacífica sale a la calle.
Uno de los éxitos de la película es que al estar filmada por muchas cámaras portátiles, transmite la sensación de estar en el lugar y por lo tanto genera esa mezcla de ilusión, euforia, entusiasmo y terror de estar en una manifestación tan peligrosa. Por lo mismo, produce empatía y una necesaria indignación y tristeza cuando el alzamiento budista es sanguinariamente reprimido. Por suerte, la narración en off es limitada y no hay ningún otro tipo de accesorio innecesario (salvo quizás la música) que ponga distancia. Es un documental plenamente in your face.
No obstante, lo que más me gusta de esta película no es tanto el crudo reporte en sí o sus méritos formales para meternos a los empujones en el terror birmano. Lo que más me gusta es el entusiasmo sobre la apropiación de las tecnologías de la información como herramientas claves para liberar la comunicación (perdón por el versito). En estos wikimomentos, esta película es más necesaria que nunca. Nos muestra cómo incluso en el contexto más adverso, el florecimiento de una, dos, mil cámaras da lugar a una incontenible producción y transmisión de testimonios. Es significativo que para enfrentar la visión única que proponen las autoridades birmanas, la película esté basada en una multiplicidad de puntos de vista que registran, recortan y editan lo que en otros momentos sólo hubiese podido ser “reproducible” verbalmente. Por supuesto que no hay que caer en un fetichismo naive y creer que la revolución se puede hacer sólo con twitter y gtalk, pero también sería ridículo minimizar las posibilidades de instantaneidad, producción, transmisión y organización que permiten.
Lo que causa tanta preocupación en los centros de poder no es tanto lo que este tipo de documentales o Wikileakses han divulgado hasta ahora, sino la comprensión de que les va a resultar cada más difícil sostener los secretos que los protegen de sus gobernados (parafraseando al Chomsky). El valor de Burma Vj entonces, no reside sólo en la denuncia de la represión en Birmania, sino en la celebración de la valentía e inteligencia de los que se animaron a valerse de las nuevas tecnologías de la información para empezar a socavar uno de los cimientos de todo poder injusto: su fábrica de mentiras.
Juan Upma
viernes, noviembre 12
El ilusionista (L'illusionniste), de Sylvain Chomet
Sylvain Chomet llegó hace unos años a Edimburgo para presentar su film anterior, Les Triplettes de Belleville, se enamoró del lugar y quiso hacer algo con la ciudad. Cuando llegás a Edimburgo obvio que querés hacer algo con la ciudad, querés conservarla de cualquier manera en tu mente, no alcanzan las fotos, dibujarla es una mejor manera de atraparla.
El ilusionista, la forma que encontró Chomet de eternizar su recuerdo de Edimburgo, está ambientada a mediados de los 60 y basada en una historia escrita por Jacques Tati. El ilusionista es otra joya animada que dan ganas de capturarle cuadros e imprimir y pegar en las paredes. El dibujo detallista de Chomet, que ya en Les Triplettes maravillaba, sigue impresionando e invitando
a una segunda visión de varias escenas. Esta es animación de la de antes, amigos: se ve y se siente que hay una mano maestra llevando a los personajes.
Tatischieff, con los movimientos y el espíritu del gran Jacques Tati, es un mago al que las cosas no le están yendo muy bien en Francia y viaja a Escocia (junto al conejo con el que comparte escenario) invitado por un borrachín que se encuentra en una fiesta. Llega a un pueblo, donde conoce y desarrolla una relación bastante especial con Alice, una chica un par de décadas menor que se transforma en una especie de asistente. Juntos viajan a Edimburgo. La lluvia casi constante, las calles, los castillos, los insoportables gaiteros, ilustran perfectamente a una ciudad que parece no haber cambiado tanto en los últimos 40 años. Tuve mucha suerte de poder ver esta peli justo en ahí, después de la proyección uno salía a caminar por esas calles y estaba todo a la vista, la ciudad también parecía dibujada por Chomet.
Post Relacionado: Festival de cine de Edimburgo
+ info: http://www.lillusionniste-lefilm.com
J. Pérez
El ilusionista, la forma que encontró Chomet de eternizar su recuerdo de Edimburgo, está ambientada a mediados de los 60 y basada en una historia escrita por Jacques Tati. El ilusionista es otra joya animada que dan ganas de capturarle cuadros e imprimir y pegar en las paredes. El dibujo detallista de Chomet, que ya en Les Triplettes maravillaba, sigue impresionando e invitando
a una segunda visión de varias escenas. Esta es animación de la de antes, amigos: se ve y se siente que hay una mano maestra llevando a los personajes.
Tatischieff, con los movimientos y el espíritu del gran Jacques Tati, es un mago al que las cosas no le están yendo muy bien en Francia y viaja a Escocia (junto al conejo con el que comparte escenario) invitado por un borrachín que se encuentra en una fiesta. Llega a un pueblo, donde conoce y desarrolla una relación bastante especial con Alice, una chica un par de décadas menor que se transforma en una especie de asistente. Juntos viajan a Edimburgo. La lluvia casi constante, las calles, los castillos, los insoportables gaiteros, ilustran perfectamente a una ciudad que parece no haber cambiado tanto en los últimos 40 años. Tuve mucha suerte de poder ver esta peli justo en ahí, después de la proyección uno salía a caminar por esas calles y estaba todo a la vista, la ciudad también parecía dibujada por Chomet.
Post Relacionado: Festival de cine de Edimburgo
+ info: http://www.lillusionniste-lefilm.com
J. Pérez
viernes, septiembre 10
Tutto Fellini! en la Lugones
Si querés saber de dónde viene y que significa el adjetivo "fellinesco", la muestra Tutto Fellini! te va a ayudar a entenderlo. Son 23 films en copias nuevas en 35mm que dan forma a una retrospectiva integral de la obra de Federico Fellini.
Desde hoy (ya, ahora) hasta el viernes 1º de octubre, la cita es en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avenida Corrientes 1530). Las entradas salen $10 (estudiantes y jubilados $5).
La programación completa día por día es la siguiente:
Viernes 10: Luces de varieté (Luci del varietà; Italia, 1950)
Sábado 11: El jeque blanco (Lo sceicco bianco, Italia, 1952)
Domingo 12: Los inútiles (I vitelloni; Italia/Francia, 1953)
Martes 14: La strada (Italia, 1954)
Miércoles 15: El cuentero (Il bidone; Italia/Francia, 1955)
Jueves 16: Las noches de Cabiria (Le notti di Cabiria; Italia/Francia, 1957)
Viernes 17: La dolce vita (Italia/Francia, 1960)
Sábado 18: Fellini Ocho y medio (8 1/2; Italia/Francia, 1963)
Domingo 19: Julieta de los espíritus (Giulietta degli spiriti; Italia/Francia, 1965)
Lunes 20: Fellini Satiricón (Fellini - Satyricon; Italia/Francia, 1969)
Martes 21: Los payasos (I clowns; Italia/Francia/Alemania Federal, 1970)
Miércoles 22: Roma (Italia/Francia, 1972)
Jueves 23: Amarcord (Italia/Francia, 1973)
Viernes 24: El Casanova de Fellini (Il Casanova di Federico Fellini; Italia/EE.UU., 1976)
Sábado 25: Ensayo de orquesta (Prova d'orchestra; Italia/Alemania Federal, 1978)
Domingo 26: Agencia matrimonial. Episodio del film Amor en la ciudad (Amore in città) (Agenzia matrimoniale; Italia, 1953) + Las tentaciones del Doctor Antonio. Episodio del film Bocaccio 70 (Le tentazioni del dottor Antonio; Italia/Francia, 1962) + Toby Dammit. Episodio del film Historias extraordinarias (Tre passi nel delirio) (Italia/Francia, 1968)
Lunes 27: La ciudad de las mujeres (La città delle donne; Italia/Francia, 1980)
Martes 28: Y la nave va (E la nave va; Italia/Francia, 1983)
Miércoles 29: Ginger y Fred (Ginger e Fred; Italia/Francia/Alemania Federal, 1986)
Jueves 30: Entrevista (Intervista; Italia, 1987)
Viernes 1º: La voz de la Luna (La voce della luna; Italia/Francia, 1990)
+ info
Para muestra, dos botones:
Desde hoy (ya, ahora) hasta el viernes 1º de octubre, la cita es en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avenida Corrientes 1530). Las entradas salen $10 (estudiantes y jubilados $5).
La programación completa día por día es la siguiente:
Viernes 10: Luces de varieté (Luci del varietà; Italia, 1950)
Sábado 11: El jeque blanco (Lo sceicco bianco, Italia, 1952)
Domingo 12: Los inútiles (I vitelloni; Italia/Francia, 1953)
Martes 14: La strada (Italia, 1954)
Miércoles 15: El cuentero (Il bidone; Italia/Francia, 1955)
Jueves 16: Las noches de Cabiria (Le notti di Cabiria; Italia/Francia, 1957)
Viernes 17: La dolce vita (Italia/Francia, 1960)
Sábado 18: Fellini Ocho y medio (8 1/2; Italia/Francia, 1963)
Domingo 19: Julieta de los espíritus (Giulietta degli spiriti; Italia/Francia, 1965)
Lunes 20: Fellini Satiricón (Fellini - Satyricon; Italia/Francia, 1969)
Martes 21: Los payasos (I clowns; Italia/Francia/Alemania Federal, 1970)
Miércoles 22: Roma (Italia/Francia, 1972)
Jueves 23: Amarcord (Italia/Francia, 1973)
Viernes 24: El Casanova de Fellini (Il Casanova di Federico Fellini; Italia/EE.UU., 1976)
Sábado 25: Ensayo de orquesta (Prova d'orchestra; Italia/Alemania Federal, 1978)
Domingo 26: Agencia matrimonial. Episodio del film Amor en la ciudad (Amore in città) (Agenzia matrimoniale; Italia, 1953) + Las tentaciones del Doctor Antonio. Episodio del film Bocaccio 70 (Le tentazioni del dottor Antonio; Italia/Francia, 1962) + Toby Dammit. Episodio del film Historias extraordinarias (Tre passi nel delirio) (Italia/Francia, 1968)
Lunes 27: La ciudad de las mujeres (La città delle donne; Italia/Francia, 1980)
Martes 28: Y la nave va (E la nave va; Italia/Francia, 1983)
Miércoles 29: Ginger y Fred (Ginger e Fred; Italia/Francia/Alemania Federal, 1986)
Jueves 30: Entrevista (Intervista; Italia, 1987)
Viernes 1º: La voz de la Luna (La voce della luna; Italia/Francia, 1990)
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lunes, septiembre 6
Un día en familia (Aruitemo aruitemo, de Hirokazu Koreeda)
Todos soñamos con tener un anciano padre japonés, que tenga una casita en las afueras, cerca de la playa y poder visitarlo cada tanto con una linda novia viuda y madre de un simpático otaku. Bueno, al menos yo sueño eso. Pero Koreeda en Un día en familia nos alerta, nos dice “Epa, guarda que igual no es fácil eh, mantener una familia y todo eso”. Pero el buen Kirokazu es mucho más claro en su cine que en esta cita apócrifa. Hablemos entonces sobre Un día en familia (así es el telefésco título que tiene en la cartelera porteña, originalmente se llama “Aruitemo aruitemo”, no sé si les dice algo).
El asunto en torno al cual gira la película es una reunión familiar para conmemorar la muerte de Junpei, el hijo pródigo, aquel que estaba destinado a seguir los pasos de su padre pero que falleció imprevistamente. Entre anécdotas refritadas y charlitas de ocasión, presenciamos las alegrías, cariños, pero especialmente los roces, los conflictos irresueltos entre los dos grandes protagonistas de la película: Kyohei, padre y líder de la casa, ex médico, autoritario, soberbio y rencoroso; y, Ryota, el hijo segundón, el que se apartó del camino establecido, renegó de estudiar medicina y se dedicó a restaurar cuadros y formar una típica familia posmoderna junto a una bella viuda y su niño. Entre ellos hay una tensión dominguera y japonesa, pero tensión al fin.
Las diferencias que los separan son muchas e irreconciliables. Para el padre no ser médico es ser un tarado, un gil, un flor de pelotudo, y si uno se dedica a restaurar cuadritos ya merece prácticamente la lapidación pública. Entre Ryota y su padre existe una diferencia generacional muy grande, una brecha entre lo tradicional y lo nuevo, que implica distintas prioridades, velocidades, personalidades. Ryota hace rato que se dio cuenta de que o se somete a los deseos de su padre y vive la vida que él le diseñó, o hace la suya pero a costa de romper lazos. Para colmo de males, Ryota ni siquiera encuentra su lugar en esa otra familia que está construyendo. Atsushi, el hijo de su novia y adorable como todos los niños que filma Koreeda (esto suena mal, ¿no?) lo quiere pero como amigo, no tanto como padre. Como Vélez, Ryota es visitante en todos lados. Y eso lo deja sin aliento (como a Vélez).
Koreeda nos mete de contrabando, entre los vinilos viejos, los juegos, la música tenue y las fotos retro, esa sensación de mierda que produce algo que muchos experimentamos durante nuestra vida y que tiene que ver con no poder conciliar nuestra identidad como individuos modernos, cooles, cancheros, que leen Encerrados afuera y se cagan en todo con nuestra identidad como hijos, padres, hermanos o lo que sea. Es cierto, la película no arriesga demasiado, no lo pretende. Ni siquiera intenta ser exageradamente sutil (¿para qué?) pero es efectiva en construir un micromundo (la película se desarrolla en un día y en casi un solo lugar) de dos caras que resulta, en todo sentido, familiar y que nos transfiere una chota y molesta sensación de resignación. ¿Y para qué sirve el cine si no es para hacernos sentir mal? Un abrazo.
Juan Upma
El asunto en torno al cual gira la película es una reunión familiar para conmemorar la muerte de Junpei, el hijo pródigo, aquel que estaba destinado a seguir los pasos de su padre pero que falleció imprevistamente. Entre anécdotas refritadas y charlitas de ocasión, presenciamos las alegrías, cariños, pero especialmente los roces, los conflictos irresueltos entre los dos grandes protagonistas de la película: Kyohei, padre y líder de la casa, ex médico, autoritario, soberbio y rencoroso; y, Ryota, el hijo segundón, el que se apartó del camino establecido, renegó de estudiar medicina y se dedicó a restaurar cuadros y formar una típica familia posmoderna junto a una bella viuda y su niño. Entre ellos hay una tensión dominguera y japonesa, pero tensión al fin.
Las diferencias que los separan son muchas e irreconciliables. Para el padre no ser médico es ser un tarado, un gil, un flor de pelotudo, y si uno se dedica a restaurar cuadritos ya merece prácticamente la lapidación pública. Entre Ryota y su padre existe una diferencia generacional muy grande, una brecha entre lo tradicional y lo nuevo, que implica distintas prioridades, velocidades, personalidades. Ryota hace rato que se dio cuenta de que o se somete a los deseos de su padre y vive la vida que él le diseñó, o hace la suya pero a costa de romper lazos. Para colmo de males, Ryota ni siquiera encuentra su lugar en esa otra familia que está construyendo. Atsushi, el hijo de su novia y adorable como todos los niños que filma Koreeda (esto suena mal, ¿no?) lo quiere pero como amigo, no tanto como padre. Como Vélez, Ryota es visitante en todos lados. Y eso lo deja sin aliento (como a Vélez).
Koreeda nos mete de contrabando, entre los vinilos viejos, los juegos, la música tenue y las fotos retro, esa sensación de mierda que produce algo que muchos experimentamos durante nuestra vida y que tiene que ver con no poder conciliar nuestra identidad como individuos modernos, cooles, cancheros, que leen Encerrados afuera y se cagan en todo con nuestra identidad como hijos, padres, hermanos o lo que sea. Es cierto, la película no arriesga demasiado, no lo pretende. Ni siquiera intenta ser exageradamente sutil (¿para qué?) pero es efectiva en construir un micromundo (la película se desarrolla en un día y en casi un solo lugar) de dos caras que resulta, en todo sentido, familiar y que nos transfiere una chota y molesta sensación de resignación. ¿Y para qué sirve el cine si no es para hacernos sentir mal? Un abrazo.
Juan Upma
domingo, julio 18
Pretemporada, de Juan Schnitman
Para aquellos a los que les gusta el fútbol y, a la vez, son apasionados del misterio, como Juan Schnitman, conciliar ambos intereses puede resultar complicado. Especialmente Ahora que el fútbol está hipermediatizado e hipervinculomediatizado, es difícil no toparse con cualquier detalle insignificante por las pantallas de nuestras vidas.
No es la primera vez que tenemos acceso a la intimidad de algún equipo. Ni siquiera es la primera vez que tenemos la ocasión de ver la de un equipo del ascenso. Basta recordar “Atlas, la otra pasión”, reality show que, como es propio del género, era mucho show y poco reality. Allí todo estaba cargado de un sentimentalismo exacerbado, de una grandilocuencia que no encajaba muy bien con el relato de un gris empate con Juventud Unida.
Pretemporada, por suerte, no es nada de eso. Esta nueva película de Juan Schnitman nos invita a redescubrir o reinventar el misterio en el fútbol. Y lo hace a partir de entrometerse en el vestuario, hotel, campo de entrenamiento y micro durante una pretemporada del Quilmes de Alberto “Beto” Pascutti. Sin ningún tipo de interacción con la cámara, los jugadores y cuerpo técnico aparecen y desaparecen de la imagen, dejándonos momentos de emocionante medianía en los chistes malos de Pontiroli, en los discursos cursis y poco creíbles de Pascutti o en el desconcierto de los utileros respecto a cuál es el camperón que los jugadores tienen que usar. La pretemporada, como no puede ser de otra manera, es fría, desgastante, rutinaria y pesada. La película no la maquilla, si no que nos la hace sentir en todo su rigor.
Los últimos momentos del film nos entregan los preparativos para finalmente salir a la cancha, y el arduo trabajo de la pretemporada da sus frutos, no sé si futbolística pero sí cinematográficamente. Luego de haber experimentado algo de la inclemente austeridad de la pretemporada, el momento de salir a jugar se hace sentir. La imagen queda en negro durante la arenga previa y el speech motivacional de Pontiroli y los gritos de “¡vamo!” de todo el plantel es todo lo que percibimos, quedando atrapados en ese rito prepartido en el que ya está, ahí se define, o le se le gana a Platense o se pierde (al final empataron 0 a 0), pero ya no es más un ensayo, sino la razón de tanto ensayo.
Se suele decir la gansada de “no sólo para los amantes del fútbol”, pero esta vez es cierto. Pretemporada nos permite sentir los rigores y las esperanzas de los ensayos hasta la agonística arenga final. Hasta ese momento único en la vida en lo que sólo resta decir: ¡Vamo’ eh!
Juan Upma
*Pretemporada se exhibe los domingos de julio a las 19 en el microcine Godard, Maipu 960
No es la primera vez que tenemos acceso a la intimidad de algún equipo. Ni siquiera es la primera vez que tenemos la ocasión de ver la de un equipo del ascenso. Basta recordar “Atlas, la otra pasión”, reality show que, como es propio del género, era mucho show y poco reality. Allí todo estaba cargado de un sentimentalismo exacerbado, de una grandilocuencia que no encajaba muy bien con el relato de un gris empate con Juventud Unida.
Pretemporada, por suerte, no es nada de eso. Esta nueva película de Juan Schnitman nos invita a redescubrir o reinventar el misterio en el fútbol. Y lo hace a partir de entrometerse en el vestuario, hotel, campo de entrenamiento y micro durante una pretemporada del Quilmes de Alberto “Beto” Pascutti. Sin ningún tipo de interacción con la cámara, los jugadores y cuerpo técnico aparecen y desaparecen de la imagen, dejándonos momentos de emocionante medianía en los chistes malos de Pontiroli, en los discursos cursis y poco creíbles de Pascutti o en el desconcierto de los utileros respecto a cuál es el camperón que los jugadores tienen que usar. La pretemporada, como no puede ser de otra manera, es fría, desgastante, rutinaria y pesada. La película no la maquilla, si no que nos la hace sentir en todo su rigor.
Los últimos momentos del film nos entregan los preparativos para finalmente salir a la cancha, y el arduo trabajo de la pretemporada da sus frutos, no sé si futbolística pero sí cinematográficamente. Luego de haber experimentado algo de la inclemente austeridad de la pretemporada, el momento de salir a jugar se hace sentir. La imagen queda en negro durante la arenga previa y el speech motivacional de Pontiroli y los gritos de “¡vamo!” de todo el plantel es todo lo que percibimos, quedando atrapados en ese rito prepartido en el que ya está, ahí se define, o le se le gana a Platense o se pierde (al final empataron 0 a 0), pero ya no es más un ensayo, sino la razón de tanto ensayo.
Se suele decir la gansada de “no sólo para los amantes del fútbol”, pero esta vez es cierto. Pretemporada nos permite sentir los rigores y las esperanzas de los ensayos hasta la agonística arenga final. Hasta ese momento único en la vida en lo que sólo resta decir: ¡Vamo’ eh!
Juan Upma
*Pretemporada se exhibe los domingos de julio a las 19 en el microcine Godard, Maipu 960
miércoles, junio 30
Flame y Citrón, de Ole Christian Madsen
Si vos sos como yo y estás podrido de ver películas sobre nazis, esta peli del danés Ole Christian Madsen quizás te interese. En parte porque no es sobre nazis, sino sobre lo que se hizo con ellos. Flame y Citrón se inscribe dentro del tipo de películas que miran más
qué hicieron los buenos con los malos que lo que hicieron los malos, tal como hiciera “Black Book”, del inefable Paul Verhoeven.
Los protagonistas del título, Flame y Citrón, son dos héroes de la resistencia danesa durante la ocupación nazi. Ídolos de grandes y chicos, y figuritas repetidas en los manuales escolares de Dinamarca, ellos son dos agentes secretos contra los nazis, que tienen como misión aniquilar la mayor cantidad posible de daneses colaboracionistas. Todo va bien: muertes, alcohol y sexo, pero después las cosas se complican y los que parecían amigos al final son enemigos y viceversa.
La película tiene aciertos y defectos (como vos y como yo). Por un lado, siempre es saludable (hola, ¿qué tal?) el gesto audaz de discutir los mitos fundacionales de una nación. Por otro lado, la película no termina de decidir qué hacer, como diría el pelado de Simbirsk, respecto al tono que quiere tener, entonces se contradice y pierde fuerza. O sea, dejame que te explico. En la película mal-coexisten un realismo seco (que parecería ser lo que una desmitificación requiere) y una estilización extremadamente deudora del cine negro, que contamina ese realismo con un abuso de algunos elementos del noirismo. Entonces tenemos mucho jazz, mucho bar, mucha noche, mucha femme fatale que juega a dos puntas y sí, héroes perturbados que hacen sus propias reglas y viven en un mundo oscurísimo. No está mal darle un toque noir a una historia real, pero
en Flame y Citrón se fuerza a un punto tal que parece más una parodia de ese cine que una revisión sobre la resistencia. Esta contradicción e indefinición se prolonga por casi toda la película y le hace perder fuerza. Sobre el final, da la sensación de que el realismo se evapora, el noirismo se flexibiliza y la leyenda termina absorbiéndolo todo, pero de la peor manera. Vencen los clichés narrativos y las dicotomías gastadas (pasiones individuales versus necesidades colectivas; pragmatismo versus moral; el fin que justifica los medios versus los medios que justifican el fin). La película se hace cada vez más larga y menos interesante. Pasan unas cosas y termina. Seh, no está buena. Ya te dije.
Ahora Olé Christian Madsen está filmando “Superclásico” en la Argentina, una película sobre un jugador de Boca (interpretado por Sebastián Estevanez) que se enamora de su representante danesa. Solamente el tiempo dirá si Madsen sigue el camino de la mediocridad (tal como lo hace la selección danesa actual) o si se encamina en la senda vistosa y disfrutable de la Dinamarca guiada, en tiempos más benévolos, por los hermanos Laudrup.
Juan Upma
qué hicieron los buenos con los malos que lo que hicieron los malos, tal como hiciera “Black Book”, del inefable Paul Verhoeven.
Los protagonistas del título, Flame y Citrón, son dos héroes de la resistencia danesa durante la ocupación nazi. Ídolos de grandes y chicos, y figuritas repetidas en los manuales escolares de Dinamarca, ellos son dos agentes secretos contra los nazis, que tienen como misión aniquilar la mayor cantidad posible de daneses colaboracionistas. Todo va bien: muertes, alcohol y sexo, pero después las cosas se complican y los que parecían amigos al final son enemigos y viceversa.
La película tiene aciertos y defectos (como vos y como yo). Por un lado, siempre es saludable (hola, ¿qué tal?) el gesto audaz de discutir los mitos fundacionales de una nación. Por otro lado, la película no termina de decidir qué hacer, como diría el pelado de Simbirsk, respecto al tono que quiere tener, entonces se contradice y pierde fuerza. O sea, dejame que te explico. En la película mal-coexisten un realismo seco (que parecería ser lo que una desmitificación requiere) y una estilización extremadamente deudora del cine negro, que contamina ese realismo con un abuso de algunos elementos del noirismo. Entonces tenemos mucho jazz, mucho bar, mucha noche, mucha femme fatale que juega a dos puntas y sí, héroes perturbados que hacen sus propias reglas y viven en un mundo oscurísimo. No está mal darle un toque noir a una historia real, pero
en Flame y Citrón se fuerza a un punto tal que parece más una parodia de ese cine que una revisión sobre la resistencia. Esta contradicción e indefinición se prolonga por casi toda la película y le hace perder fuerza. Sobre el final, da la sensación de que el realismo se evapora, el noirismo se flexibiliza y la leyenda termina absorbiéndolo todo, pero de la peor manera. Vencen los clichés narrativos y las dicotomías gastadas (pasiones individuales versus necesidades colectivas; pragmatismo versus moral; el fin que justifica los medios versus los medios que justifican el fin). La película se hace cada vez más larga y menos interesante. Pasan unas cosas y termina. Seh, no está buena. Ya te dije.
Ahora Olé Christian Madsen está filmando “Superclásico” en la Argentina, una película sobre un jugador de Boca (interpretado por Sebastián Estevanez) que se enamora de su representante danesa. Solamente el tiempo dirá si Madsen sigue el camino de la mediocridad (tal como lo hace la selección danesa actual) o si se encamina en la senda vistosa y disfrutable de la Dinamarca guiada, en tiempos más benévolos, por los hermanos Laudrup.
Juan Upma
lunes, marzo 15
I.Sat estrena Indie Sex
Para esta semana tenemos agendado el comienzo de un ciclo por I-Sat que es una propuesta perfecta para ver a la medianoche y ya en la camita: "Indie Sex". No, no es un estudio sobre la sexualidad de los indies (¿se imaginan eso?) sino una serie de documentales que se meten de lleno en el escabroso asunto del "sexo en el cine". Con testimonios de personajes que no le hacen asco al tema y menos a hablar sobre él, son tres partes que tratan tópicos tan interesantes y necesarios como la censura, el sexo adolescente y el sexo extremo.
Ilustrados convenientemente (¿quién no quiere ver otra vez a Ally Sheedy y Molly Ringwald en The Breakfast Club hablando sobre sus virginidades?), a lo largo de tres martes podrá verse hablando chanchadas a gentuza como Gregg Araki, Rosanna Arquette, Larry Clark y Dita Von Teese (!).
Por si esto no alcanzara para encender la pasión, después de cada docu viene una peli relacionada con el tema. El martes 16, el ciclo debuta con Indie Sex: Censored seguido de Un año sin amor, de Anahí Berneri, con Juan Minujín, Mimí Ardu y Carlos Echevarría. El martes 23 de marzo, el combo es más que interesante y consta de Indie Sex: Teens acompañado de la proyección de A Dirty Shame (Adictos al sexo), de John Waters, con Johnny Knoxville, Tracey Ullman y Selma Blair. Finalmente, el martes 30 se podrá ir hasta los límites del placer (já) con Indie Sex: Extremes, que vendrá acoplado con Sliver, de Phillip Noyce, casi casi un bodrio si no fuera porque está Sharon Stone con ganas de ir a ver a Pearl Jam y revolcandosé de lo lindo.
+ info: http://www.ifc.com/indiesex/
+ y + info: http://www.isat.tv/espanol/home/
click acá para ver un adelanto
Ilustrados convenientemente (¿quién no quiere ver otra vez a Ally Sheedy y Molly Ringwald en The Breakfast Club hablando sobre sus virginidades?), a lo largo de tres martes podrá verse hablando chanchadas a gentuza como Gregg Araki, Rosanna Arquette, Larry Clark y Dita Von Teese (!).
Por si esto no alcanzara para encender la pasión, después de cada docu viene una peli relacionada con el tema. El martes 16, el ciclo debuta con Indie Sex: Censored seguido de Un año sin amor, de Anahí Berneri, con Juan Minujín, Mimí Ardu y Carlos Echevarría. El martes 23 de marzo, el combo es más que interesante y consta de Indie Sex: Teens acompañado de la proyección de A Dirty Shame (Adictos al sexo), de John Waters, con Johnny Knoxville, Tracey Ullman y Selma Blair. Finalmente, el martes 30 se podrá ir hasta los límites del placer (já) con Indie Sex: Extremes, que vendrá acoplado con Sliver, de Phillip Noyce, casi casi un bodrio si no fuera porque está Sharon Stone con ganas de ir a ver a Pearl Jam y revolcandosé de lo lindo.
+ info: http://www.ifc.com/indiesex/
+ y + info: http://www.isat.tv/espanol/home/
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jueves, marzo 11
¡Explota la agenda cinéfila!
Como tantas cosas que se reactivan cuando llega marzo, varios ciclos de cine vuelven a las actividades, y lo hacen con todo. Así, se suman a los valientes que pasaron el verano sin apagar el proyector generando una sana abundancia de opciones para los cinéfilos. ¿Y qué hay para ver? Al ya anunciado Generación VHS en el Malba, podemos sumarle el festejo por los 20 años de Farsa en el Rojas, el ciclo de cine francófono en la Alianza Francesa, Les Avant Premières 2010 en el Patio Bullrich, el ciclo de grandes actrices británicas en el BAC y los preestrenos nacionales del Museo del Cine. Por supuesto que hay mucho más, y la mayoría de ellos con entrada gratuita.
Para ver detalles de los ciclos (advertencia: hay sobredosis de copy y paste) pueden pasar por nuestra agenda de cine bonito y barato.
http://www.encerradosafuera.com.ar/agenda.htm
Les dejamos un avance de una de las joyitas trash del ciclo Generación VHS: "Yo, Christiane F., drogada y prostituida".
Para ver detalles de los ciclos (advertencia: hay sobredosis de copy y paste) pueden pasar por nuestra agenda de cine bonito y barato.
http://www.encerradosafuera.com.ar/agenda.htm
Les dejamos un avance de una de las joyitas trash del ciclo Generación VHS: "Yo, Christiane F., drogada y prostituida".
jueves, febrero 25
¡Generación VHS en el Malba!
Así es, el VHS, ese formato fenomenal que mataba diez, recopaba y todo eso, llega al Malba para quedarse durante todo Marzo. Acá está toda la programación, seguida de deliciosos comentarios bien de (y para) nerds. Valgan estos títulos para saber de qué se trata: Muchacho lobo, SOS Hay un loco en el espacio, Comiéndose a Raúl, Corazón salvaje, Ella, Noche alucinante, Beetlejuice, La fortaleza maldita, Y…¿dónde está el piloto?, Fuerza Delta, Subway, Perros de la calle, Mala pata, Eliminators, La prisión de la violencia, Preparen los pañuelos, El club del terror, Quiero decirte que te amo, Mannequin y Breakdance. ¡Agarrensé de las manos!
miércoles, febrero 3
Cine Pop japonés: 10 films en la Sala Leopoldo Lugones
Cine Pop Japonés es el convocante nombre del ciclo programado por la Sala Leopoldo Lugones, desde el viernes 5 al miércoles 10 de febrero. Por la sala del último piso del Teatro San Martín (Avda. Corrientes 1530) pasarán 10 pelis nunca estrenadas en nuestro país. La selección es muy variada y habrá desde extraterrestres hasta niños robots, pasando por viajes en el tiempo, bailes acuáticos y combates de sumo.
Entre los films, podemos encontrar: Mi jardín secreto, de Shinobu Yaguchi (comedia lunática). Juventud, de Takashi Yamazaki (un robot llega del futuro para avisar que se viene un ataque extraterrestre). Hinokio, de Takahiko Akiyama (niño + robot van al colegio). Adrenalina en las venas, de Shinobu Yaguch (chico y chica perseguidos por la mafia). La chica que saltaba en el tiempo, de Mamoru Hosoda (clásica animación sci-fi del lejano oriente). 800 Two Lap Runners, de Ryuichi Hiroki (adolescentes a mil por hora).
El detalle de la programación lo pueden encontrar acá.
Entre los films, podemos encontrar: Mi jardín secreto, de Shinobu Yaguchi (comedia lunática). Juventud, de Takashi Yamazaki (un robot llega del futuro para avisar que se viene un ataque extraterrestre). Hinokio, de Takahiko Akiyama (niño + robot van al colegio). Adrenalina en las venas, de Shinobu Yaguch (chico y chica perseguidos por la mafia). La chica que saltaba en el tiempo, de Mamoru Hosoda (clásica animación sci-fi del lejano oriente). 800 Two Lap Runners, de Ryuichi Hiroki (adolescentes a mil por hora).
El detalle de la programación lo pueden encontrar acá.
viernes, enero 22
Carne sobre carne en el Malba
Viendo la foto de al lado se puede confirmar que la Coca Sarli era cosa sería ¿no? Diva de una época sin revistas maxims ni puterío chimentero en los programas de tele de la tarde alimentó las fantasías de gorilas y peronistas por igual y generó un mito que resiste el paso de los años y de las siliconas.
Sus películas inclasificables (no es clase b, ni siquiera clase v) han soportado el rigor de la censura durante décadas. Las tijeras hicieron lo suyo y una gran cantidad de material no apto para los cines de aquellos años se acumuló esperando llegar a los ojos de los fans.
Y ahora es el momento, el 4 de febrero se estrena en el Malba (Avda. Figueroa Alcorta 3415), Carne sobre carne, un documental de Diego Curubeto que rescata todo el tetaje, digo el metraje censurado de este gran ícono nacional y popular. Escenas borradas, tomas alternativas e imágenes caseras, editadas por un conocedor de la causa. Con esta película (exhibida en el Bafici del 2008), Curubeto pega el salto de la crítica al largometraje, después de deleitar a mucha gentuza con biblias impresas como "Babilonia Gaucha", "Cine de Super Accion" y "Cine Bizarro".
Las funciones serán todos los jueves a las 22:00 y los sábados a las 23:55.
Las entradas salen $15 (estudiantes y jubilados: $8).
Sus películas inclasificables (no es clase b, ni siquiera clase v) han soportado el rigor de la censura durante décadas. Las tijeras hicieron lo suyo y una gran cantidad de material no apto para los cines de aquellos años se acumuló esperando llegar a los ojos de los fans.
Y ahora es el momento, el 4 de febrero se estrena en el Malba (Avda. Figueroa Alcorta 3415), Carne sobre carne, un documental de Diego Curubeto que rescata todo el tetaje, digo el metraje censurado de este gran ícono nacional y popular. Escenas borradas, tomas alternativas e imágenes caseras, editadas por un conocedor de la causa. Con esta película (exhibida en el Bafici del 2008), Curubeto pega el salto de la crítica al largometraje, después de deleitar a mucha gentuza con biblias impresas como "Babilonia Gaucha", "Cine de Super Accion" y "Cine Bizarro".
Las funciones serán todos los jueves a las 22:00 y los sábados a las 23:55.
Las entradas salen $15 (estudiantes y jubilados: $8).
viernes, diciembre 4
Tres al hilo
Con eso pueden cancherear los integrantes de Farsa Producciones, ¡estrenaron tres películas en un año! Arrancaron en el invierno con 100% Lucha 2 y siguieron hace unas semanas con Kapanga Todoterreno (que por estos días será exhibida en el Malba todos los sábados a la medianoche y además forma parte del line up del segundo Festival In-Edit). Hoy llega la tercera: Nunca más asistas a este tipo de fiestas, secuela de Nunca asistas a este tipo de fiestas (estrenada en el 2000).
Durante tres viernes (4, 11 y 18 de diciembre) esta terrorífica comedia hará base en Espacio Urania Giesso, Cochabamba 360, en dos turnos, 22 y 24hs. La entrada sale $15.
Ahí nos vemos.
Durante tres viernes (4, 11 y 18 de diciembre) esta terrorífica comedia hará base en Espacio Urania Giesso, Cochabamba 360, en dos turnos, 22 y 24hs. La entrada sale $15.
Ahí nos vemos.
miércoles, diciembre 2
El tigre agazapado
Cuando puse Mad Detective, esperaba encontrarme con una versión hongkonesa de Arma Mortal, lo que hubiera estado muy bien también, pero me encontré una película querible y entretenida, triste y profunda. Así es Johnny To. El tigre salta donde no lo esperamos. O salta en el mismo sitio pero nos habíamos olvidado de que era un tigre. Después de todo la fantástica Running on Karma tenía parecidas cualidades, insertar los problemas del alma en medio de tiroteo furibundo y las secuencias de acción más increíbles. Pero oh casualidad, dos de las películas más introspectivas del gran Johnny son codirigidas y oh sorpresa, por la misma persona, el ahora también admirado, al menos por mí, Ka Fai Wai. Si en aquella el tema era el destino, el eterno retorno y la continuidad de las vidas, en esta es la pluralidad de personas que somos y no sabemos que somos. Nada, eso. Para seguir con los encuentros aquí está la crónica de aquella otra película, http://encerradosafuera.blogspot.com/2004/07/running-on-karma-johnny-toka-fai-wai.html, publicada un 25 de julio, el día fuera del tiempo según los mayas, el día en que durante unos años festejé un encuentro que solo había sido un sueño.
Dj malhumor.
lunes, agosto 24
Go Go Tales, de Abel Ferrara
A Ferrara lo queremos, como a esos jugadores que hacen pifiadas mayúsculas que hacen perder partidos y campeonatos pero que nos han llenado de felicidad otras veces. El reviente siempre aporta su cuota de autenticidad también, tiene algo de real e inapelable, el reviente pareciera que no miente. Ferrara ha filmado algunos de nuestros clásicos y algunos bodrios inaguantables. Hace un tiempo vimos un documental donde el tipo vagaba por Nueva York haciendo cagadas y tratando de volver a filmar, ¿quién pondrá la guita nos preguntábamos? Alguien la puso, no sé que pasó en el medio y aquí está esta pequeña hermosa película acerca de un gerente de night club de buen corazón. ¿Increíble, no? EL gerente no es otro que William Dafoe y su biología tan especial, con ese rostro que parece venir de tiempos sin tiempo. Regentea el lugar, presenta los espectáculos y canta una canción escrita por Ferrara que debería ser un clásico de las canciones románticas, una de la que Henry Miller estaría orgulloso, todas las strippers son dignas de amor, todos somos dignos de amor. Ese momento de felicidad basta para justificar la película que tiene mucho más. Es un cuento de navidad también; lo sabemos al final porque todo el tiempo todo está a punto de desmoronarse. Ferrara nos regaló una canción. Dj malhumor.
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