Si querés saber de dónde viene y que significa el adjetivo "fellinesco", la muestra Tutto Fellini! te va a ayudar a entenderlo. Son 23 films en copias nuevas en 35mm que dan forma a una retrospectiva integral de la obra de Federico Fellini.
Desde hoy (ya, ahora) hasta el viernes 1º de octubre, la cita es en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avenida Corrientes 1530). Las entradas salen $10 (estudiantes y jubilados $5).
La programación completa día por día es la siguiente:
Viernes 10: Luces de varieté (Luci del varietà; Italia, 1950)
Sábado 11: El jeque blanco (Lo sceicco bianco, Italia, 1952)
Domingo 12: Los inútiles (I vitelloni; Italia/Francia, 1953)
Martes 14: La strada (Italia, 1954)
Miércoles 15: El cuentero (Il bidone; Italia/Francia, 1955)
Jueves 16: Las noches de Cabiria (Le notti di Cabiria; Italia/Francia, 1957)
Viernes 17: La dolce vita (Italia/Francia, 1960)
Sábado 18: Fellini Ocho y medio (8 1/2; Italia/Francia, 1963)
Domingo 19: Julieta de los espíritus (Giulietta degli spiriti; Italia/Francia, 1965)
Lunes 20: Fellini Satiricón (Fellini - Satyricon; Italia/Francia, 1969)
Martes 21: Los payasos (I clowns; Italia/Francia/Alemania Federal, 1970)
Miércoles 22: Roma (Italia/Francia, 1972)
Jueves 23: Amarcord (Italia/Francia, 1973)
Viernes 24: El Casanova de Fellini (Il Casanova di Federico Fellini; Italia/EE.UU., 1976)
Sábado 25: Ensayo de orquesta (Prova d'orchestra; Italia/Alemania Federal, 1978)
Domingo 26: Agencia matrimonial. Episodio del film Amor en la ciudad (Amore in città) (Agenzia matrimoniale; Italia, 1953) + Las tentaciones del Doctor Antonio. Episodio del film Bocaccio 70 (Le tentazioni del dottor Antonio; Italia/Francia, 1962) + Toby Dammit. Episodio del film Historias extraordinarias (Tre passi nel delirio) (Italia/Francia, 1968)
Lunes 27: La ciudad de las mujeres (La città delle donne; Italia/Francia, 1980)
Martes 28: Y la nave va (E la nave va; Italia/Francia, 1983)
Miércoles 29: Ginger y Fred (Ginger e Fred; Italia/Francia/Alemania Federal, 1986)
Jueves 30: Entrevista (Intervista; Italia, 1987)
Viernes 1º: La voz de la Luna (La voce della luna; Italia/Francia, 1990)
+ info
Para muestra, dos botones:
viernes, septiembre 10
El flyer de la semana: Uli Kaucic
Día y hora poco convencionales, pero además ¿no es que los lunes los peluqueros no trabajan? ¿qué pensará Coiffeur de todo esto?
jueves, septiembre 9
Pepsi Music y su concurso para bandas nuevas
Atención bandas nuevas: una vez más Sónica y Pepsi Music organizan un concurso buscando 4 grupos para completar la grilla del festival. Lo que hay que hacer es entrar en el portal Sónica, anotarse y subir 3 temas. Hay cuatro géneros: Rock, Pop, Metal y Reggae. Durante todo el mes de septiembre se votará entrando al site y las 50 más votadas serán consideradas por el jurado que finalmente elegirá a 3 que llegarán al último paso que será tocar
en vivo en La Trastienda. De esa performance dependerá quién llegará finalmente al escenario del festival. + info: www.pepsimusic.com.ar
en vivo en La Trastienda. De esa performance dependerá quién llegará finalmente al escenario del festival. + info: www.pepsimusic.com.ar
lunes, septiembre 6
Un día en familia (Aruitemo aruitemo, de Hirokazu Koreeda)
Todos soñamos con tener un anciano padre japonés, que tenga una casita en las afueras, cerca de la playa y poder visitarlo cada tanto con una linda novia viuda y madre de un simpático otaku. Bueno, al menos yo sueño eso. Pero Koreeda en Un día en familia nos alerta, nos dice “Epa, guarda que igual no es fácil eh, mantener una familia y todo eso”. Pero el buen Kirokazu es mucho más claro en su cine que en esta cita apócrifa. Hablemos entonces sobre Un día en familia (así es el telefésco título que tiene en la cartelera porteña, originalmente se llama “Aruitemo aruitemo”, no sé si les dice algo).
El asunto en torno al cual gira la película es una reunión familiar para conmemorar la muerte de Junpei, el hijo pródigo, aquel que estaba destinado a seguir los pasos de su padre pero que falleció imprevistamente. Entre anécdotas refritadas y charlitas de ocasión, presenciamos las alegrías, cariños, pero especialmente los roces, los conflictos irresueltos entre los dos grandes protagonistas de la película: Kyohei, padre y líder de la casa, ex médico, autoritario, soberbio y rencoroso; y, Ryota, el hijo segundón, el que se apartó del camino establecido, renegó de estudiar medicina y se dedicó a restaurar cuadros y formar una típica familia posmoderna junto a una bella viuda y su niño. Entre ellos hay una tensión dominguera y japonesa, pero tensión al fin.
Las diferencias que los separan son muchas e irreconciliables. Para el padre no ser médico es ser un tarado, un gil, un flor de pelotudo, y si uno se dedica a restaurar cuadritos ya merece prácticamente la lapidación pública. Entre Ryota y su padre existe una diferencia generacional muy grande, una brecha entre lo tradicional y lo nuevo, que implica distintas prioridades, velocidades, personalidades. Ryota hace rato que se dio cuenta de que o se somete a los deseos de su padre y vive la vida que él le diseñó, o hace la suya pero a costa de romper lazos. Para colmo de males, Ryota ni siquiera encuentra su lugar en esa otra familia que está construyendo. Atsushi, el hijo de su novia y adorable como todos los niños que filma Koreeda (esto suena mal, ¿no?) lo quiere pero como amigo, no tanto como padre. Como Vélez, Ryota es visitante en todos lados. Y eso lo deja sin aliento (como a Vélez).
Koreeda nos mete de contrabando, entre los vinilos viejos, los juegos, la música tenue y las fotos retro, esa sensación de mierda que produce algo que muchos experimentamos durante nuestra vida y que tiene que ver con no poder conciliar nuestra identidad como individuos modernos, cooles, cancheros, que leen Encerrados afuera y se cagan en todo con nuestra identidad como hijos, padres, hermanos o lo que sea. Es cierto, la película no arriesga demasiado, no lo pretende. Ni siquiera intenta ser exageradamente sutil (¿para qué?) pero es efectiva en construir un micromundo (la película se desarrolla en un día y en casi un solo lugar) de dos caras que resulta, en todo sentido, familiar y que nos transfiere una chota y molesta sensación de resignación. ¿Y para qué sirve el cine si no es para hacernos sentir mal? Un abrazo.
Juan Upma
El asunto en torno al cual gira la película es una reunión familiar para conmemorar la muerte de Junpei, el hijo pródigo, aquel que estaba destinado a seguir los pasos de su padre pero que falleció imprevistamente. Entre anécdotas refritadas y charlitas de ocasión, presenciamos las alegrías, cariños, pero especialmente los roces, los conflictos irresueltos entre los dos grandes protagonistas de la película: Kyohei, padre y líder de la casa, ex médico, autoritario, soberbio y rencoroso; y, Ryota, el hijo segundón, el que se apartó del camino establecido, renegó de estudiar medicina y se dedicó a restaurar cuadros y formar una típica familia posmoderna junto a una bella viuda y su niño. Entre ellos hay una tensión dominguera y japonesa, pero tensión al fin.
Las diferencias que los separan son muchas e irreconciliables. Para el padre no ser médico es ser un tarado, un gil, un flor de pelotudo, y si uno se dedica a restaurar cuadritos ya merece prácticamente la lapidación pública. Entre Ryota y su padre existe una diferencia generacional muy grande, una brecha entre lo tradicional y lo nuevo, que implica distintas prioridades, velocidades, personalidades. Ryota hace rato que se dio cuenta de que o se somete a los deseos de su padre y vive la vida que él le diseñó, o hace la suya pero a costa de romper lazos. Para colmo de males, Ryota ni siquiera encuentra su lugar en esa otra familia que está construyendo. Atsushi, el hijo de su novia y adorable como todos los niños que filma Koreeda (esto suena mal, ¿no?) lo quiere pero como amigo, no tanto como padre. Como Vélez, Ryota es visitante en todos lados. Y eso lo deja sin aliento (como a Vélez).
Koreeda nos mete de contrabando, entre los vinilos viejos, los juegos, la música tenue y las fotos retro, esa sensación de mierda que produce algo que muchos experimentamos durante nuestra vida y que tiene que ver con no poder conciliar nuestra identidad como individuos modernos, cooles, cancheros, que leen Encerrados afuera y se cagan en todo con nuestra identidad como hijos, padres, hermanos o lo que sea. Es cierto, la película no arriesga demasiado, no lo pretende. Ni siquiera intenta ser exageradamente sutil (¿para qué?) pero es efectiva en construir un micromundo (la película se desarrolla en un día y en casi un solo lugar) de dos caras que resulta, en todo sentido, familiar y que nos transfiere una chota y molesta sensación de resignación. ¿Y para qué sirve el cine si no es para hacernos sentir mal? Un abrazo.
Juan Upma
viernes, septiembre 3
martes, agosto 31
Tráfico de influencias
Archivado como:
Dj Malhumor,
Of Montreal,
Roberto Bolaño
en
9:28 a.m.
por
encerradosafuera
4 comentarios:
A aquellos que piensan que me he reblandecido (en especial la yegua de Miss Mundo) les quiero decir lo siguiente: False Priest, el último disco de Of Montreal (la edición nacional se llamaría Cura Trucho); décimo disco de la banda y obra maestra a decir de sus integrantes; es una puesta al día de la que ha sido hasta aquí su máxima influencia (por arriba de los Beatles pre Revolver; la Electric Light Orchestra y el costado juguetón - sí es que existe otro costado - de Frank Zappa) a saber; el denostado dúo inglés de 10CC. En su momento, y no volveré a hacerlo ahora, debí esconder el vinilo que contenía la mejor canción de amor de todos los tiempos; I´m not in love. Vinilo que debía esconder junto al Rumours de Fleetwood Mac y algún disco solista de Steve Nicks (que en verdad no tenían defensa alguna aunque le haya buscado la vuelta de todas las maneras posibles). En todo caso he sido un mersa toda la vida (nadie olvide que he gastado de tanto escuchar a todos los discos de Lloyd Cole, Pernice Brothers y Prefab Sprout).
Quería decir también que ayer desvelado mientras veía Tenure, comedia de profesor de College tuve la siguiente iluminación: la comedia de profesores de College, frustrados en general por tener que enseñar en lugar de ser novelistas famosos o vivir la vida real de la manera que sea, es la continuación o versión más adulta, de la comedia de High School a lo John Hughes. Por eso nos gustan. También pensé lo que vengo pensando hace un tiempo; que la literatura está sobrevalorada como un juego más importante por encima de otros.
La relación no es causal, sino más bien sincrónica, como diría C.Jung. De la misma manera que esta mañana encontré en la biblioteca del pueblo mallorquín a donde vine a parar la edición póstuma de El Tercer Reich de Roberto Bolaño. La novela es un diario (como el que estoy llevando) escrito un agosto en una playa española como en la que estoy precisamente (aunque yo estoy en una isla).
Estoy reblandecido definitivamente y no creo que me curen ni Vila-Matas, ni Kluge ni Márai; los otros libros sobre la mesa.
Dj malhumor.
Quería decir también que ayer desvelado mientras veía Tenure, comedia de profesor de College tuve la siguiente iluminación: la comedia de profesores de College, frustrados en general por tener que enseñar en lugar de ser novelistas famosos o vivir la vida real de la manera que sea, es la continuación o versión más adulta, de la comedia de High School a lo John Hughes. Por eso nos gustan. También pensé lo que vengo pensando hace un tiempo; que la literatura está sobrevalorada como un juego más importante por encima de otros.
La relación no es causal, sino más bien sincrónica, como diría C.Jung. De la misma manera que esta mañana encontré en la biblioteca del pueblo mallorquín a donde vine a parar la edición póstuma de El Tercer Reich de Roberto Bolaño. La novela es un diario (como el que estoy llevando) escrito un agosto en una playa española como en la que estoy precisamente (aunque yo estoy en una isla).
Estoy reblandecido definitivamente y no creo que me curen ni Vila-Matas, ni Kluge ni Márai; los otros libros sobre la mesa.
Dj malhumor.
jueves, agosto 26
Sherlock Holmes y los ciervos volantes
Además de las aventuras de Holmes ví: marmotas; conejos; ardillas; dos zorros; una cría de jabalí (y por suerte no a la madre); unos cuantos bambis; un milano, un águila. No ví (pero había): lobos; osos y los ciervos voladores de los Alpes Marítimos.
Dj malhumor.
miércoles, agosto 25
El flyer de la semana
Hay varias razones para que este flyer sea el elegido de la semana. Primero la chica, Tura Satana corriendo en Faster Pussycat Kill Kill de Russ Meyer (el dios de las tetas). Luego la propuesta "Los Galgos, Fotos del Otoño y La Perla Irregular entregan el cancionero del futuro", y finalmente la proclama: "national rock contra el cierre de lugares".
La fecha es este viernes 27 de agosto a las 23.30 hs en La Castorera (Av. Córdoba 6237), además de la música, habrá un pequeño gran souvenir: un manual para defenderse de las requisas macristas y saber qué es ilegal y qué no.
La fecha es este viernes 27 de agosto a las 23.30 hs en La Castorera (Av. Córdoba 6237), además de la música, habrá un pequeño gran souvenir: un manual para defenderse de las requisas macristas y saber qué es ilegal y qué no.
miércoles, agosto 18
song writing business
El tiempo que hace que nos escucho a los Pixies es más o menos el tiempo que no hablo con mi hermano. Mucho tiempo, demasiado. Nos encerrabamos en el departamento y hacíamos pogo. Cosa de muchachos. Lo que pude dejarle a mi hermano. Saltar para dejar energía por ahí. Los discos eran principalmente Doolittle (vinilo); Bossanova (compacto), Trompe le Monde (compacto). Surfer Rosa era demasiado abstracto. Diez años casi sin saltar de esa manera y sin hablar con mi hermano (casi). Me doy cuenta que otra cronología sería decir que ya no escucho ni vinilos ni compactos y que allí quedo una parte de mi vida. ¿Qué idea de autodestrucción nos lleva a olvidar en un cajón a alquien que nos dió tanta felicidad? Cuando se separaron me acuerdo que me enojé. Pensé algo así como que era la culpa del gordo Francis. El era el autodestructivo no yo. Compré un par de sus discos solistas incluso. Como seguíamos hablando de pavadas con mi hermano; pero ya no era lo mismo. En el 2004 fui a parar a Montreal y por allí pasaron los Pixies pero las entradas se agotaron en un segundo. No hubiera ido porque salían unos 40 dolares y por 10 podía ver Mum. Una mariconada. Seguía enojado.
Ayer llovía como lo hace desde la semana pasada. Pedaleaba junto al río Rhin y aunque no lo crean hay barro y bosque y terminé sucio como hacia tiempo. Armé la carpa solo de toda soledad. Podría estar junto a un arroyo en Uruguay; pero no, es el Rhin. Hoy festejo que estoy llegando de vuelta y me veo una película. LoudQuietLoud (una película sobre los Pixies dice el subtítulo). Di clic y no pude parar hasta que la batería dijo basta y me dejó en silencio.
Son gente normal decíamos con mi hermano como gran comentario. Los Pixies eran gente normal haciendo las canciones más fabulosas que existían. Nosotros éramos gente normal, ergo...tatatata. Mi hermano escribe canciones pero no resultó tan corriente al final. Es difícil serlo. Eramos neuróticos comunes y corrientes. Para ser normal hay que tener agallas me parece ahora. Que emoción me dió ver a Kim Deal mucho más real que cualquier personaje de Comida, Nafta y Alojamiento.. O a ese baterista sacado de quién sabe dónde. La película documenta la gira de regreso del 2004 que los llevó por Canadá, Europa y EE.UU. Estuve allí y los dejé pasar. Como tantas cosas. Bossanova era mi disco antídoto al polo matinal; a esa pesadez que me arrastraba algunas mañanas. Creo que mi copia la compré en Checoslovaquia; un país que ya no existe. Es extraño el éxito post morten de los Pixies. No es el regreso de los Pistols. Una temporalidad extraña. Vuelven porque habían llegado muy temprano. La paciencia. Es una película también (básicamente) sobre la incomunicación. Cuatro soledades en un cuarto; cuatro mundos en un cuarto y que no se tocan.
Le preguntan a Charles (Frank Black) si van a sacar otro disco. "Les muestro a las mellizas algunas cosas; como para que sepan que sigo en el negocio de escribir canciones" responde.
Dj malhumor
PD: la película me fue pasada por mi gran dealer que la había obtenido en un blog que desconocía con este nombre más que sugerente: sexandthebici.blogspot.com
martes, agosto 17
La primera luz
Las dos veces que entré a Suiza en este viaje llovía. Primero por el Noroeste, ahora desde el Sur. Siempre la lluvia y el fresco. No es que me queje, tan solo busco una frase decente para empezar y que justifique la foto. Después de todo son las nubes y el agua las que produjerone esa luz. Todo es nítido por acá. El valle, las colinas, el campo sembrado, la ciudad, los frutales; allá la autopista, por acá la ruta secundaria, un poco más allá las bicisendas. Me acerco a una ciudad que tiene el nombre de un alemán que conocí hace un tiempo. En los años ochenta, cuando todavía existía el comunismo y Duran Duran, el pibe era camionero. Me contó una vez que para atravezar Albania rumbo a Turquía lo hacian custodiados y de noche opara que nadie los viera. Mi paso por Suiza es más o menos parecido; al menos sin sol. En dos días cruzo el país de Sur a Norte. Duermo en el bosque y la comida la compré en Francia. Nadie sabe que existo, como en la canción de Calamaro.
Dj malhumor
Learning, de Perfume Genius
"Él me grabó un cassette de Joy Division/ me dijo que había una parte suya perdida/ cuando yo tenía 16, saltó de un edificio" canta Mike Hadreas en Mr. Peterson, la canción de Perfume Genius que deberían pasar en la radio. "Tu corazón se va a romper, no importa lo que hagas" sentencia después en You Wont B Here, otro gran momento de una carta de presentación llamada Learning.
Mike Hadreas es Perfume Genius. Anoten estos nombres. Tiene 26 ahora y vive en Seattle. Tiene canciones bellas y miserables con voz quebrada y piano triste. Tiene además un sonido low fi, a casette regrabado varias veces, que solo puedo decir que hay que escucharlas urgente. Antes de que se vaya el invierno. Son canciones que te ayudan a subir una montaña con una nevada y el viento en contra. Son canciones que te ayudan a mirar por la ventana del bondi y ver que el gris a los edificios no les queda tan mal. Son canciones que parten almas, que las arreglan, que reemplazan a la religión.
J. Pérez
Mike Hadreas es Perfume Genius. Anoten estos nombres. Tiene 26 ahora y vive en Seattle. Tiene canciones bellas y miserables con voz quebrada y piano triste. Tiene además un sonido low fi, a casette regrabado varias veces, que solo puedo decir que hay que escucharlas urgente. Antes de que se vaya el invierno. Son canciones que te ayudan a subir una montaña con una nevada y el viento en contra. Son canciones que te ayudan a mirar por la ventana del bondi y ver que el gris a los edificios no les queda tan mal. Son canciones que parten almas, que las arreglan, que reemplazan a la religión.
J. Pérez
viernes, agosto 6
Summer Festival
Antes de llegar a Francia (me salteo algunos pueblos) recorrí la costa de Liguria en mi descapotable escuchando a Lloyd Cole y The National. Soy un rey me dije y bajé al mar a comerme un salamín.
Dj malhumor
jueves, agosto 5
Edimburgo
Uno llega a Edimburgo y ya se siente en una película. Puede ser Harry Potter, Trainspotting o la que se te ocurra, la ciudad es un escenario ideal para todos los géneros: cuentos de hadas, comedias románticas, terror y hasta funciona como dibujito animado como pudimos comprobar en el festival viendo la última de Sylvain Chomet. Yo estaba en una road movie, volvía a practicar avistaje de castillos después de 15 años. No puedo recordar como llegué la otra vez, en tren sí, pero ya me olvidé desde dónde. Esta vez venía en colectivo desde Londres, pagando solo 5 libras con 50 pennies, ventajas de sacarlo con tiempo (el pasaje de ella había salido 1 libra y lo había sacado desde la misma compu dos minutos antes).
El colectivo llegó bordeando la costa, sin cine de a bordo, esta vez no hacía falta; los acantilados, las islas con formas raras que se asoman cada tanto, el tren que iba casi en paralelo y los campos verdísimos con animalitos en pose permanente ("mirenmé, mirenmé") ya era suficiente y servía de preview de lo que venía: una ciudad que te obliga a andar con los ojos bien abiertos.
Edimburgo impacta a cada paso con sus castillos y con la naturaleza, hay parques en el medio de la ciudad que son más bien bosques, con ríos incluídos para mojar los pies rodeado de árboles. Paisajes patagónicos en el medio del Reino Unido. Hay edificios de mil años de vida y a pocos pasos colinas para subir a buscar una vista panorámica que te saca la respiración.
En esa locación hay un festival de cine todos los años. Edimburgo es una ciudad de festivales, ponen eso como excusa para llevar gente (deben saber que apenas vas dejando la ciudad atrás ya querés volver). Hay festivales de todo, libros, teatro, jazz, blues, lo que quieras. Llegamos un día antes del comienzo del "64th Edinburgh International Film Festival". No sabía mucho de el, salvo que hacía unas cuantas décadas que existía (la primer edición fue en 1947). El slogan de este año es "2010, what will you discover?" (2010 ¿qué descubrirás?). En los afiches la frase aparecía después de una larga lista de films que se proyectaron en anteriores ediciones del festival: Pulp Fiction, Blade Runner, Betty Blue, Manhattan. Todos grandes éxitos que dieron sus primeros pasos en estas calles.
La 64° edición del EIFF se realizó del 16 al 27 de junio. Fueron 12 días de estrenos, retrospectivas, eventos especiales (flashmobs, alfombra roja, cholulos y todos los ingredientes) con la presencia de Sean Connery como invitado de lujo junto a cineastas y gente de la industria cinematográfica de todo el planeta. Pasamos un par de días intercalando citys tours (y partidos del mundial) con proyecciones. Conocimos varios cines, complejos gigantes y sucuchos arties. Pasamos de las salas ultra pochocleras a las salas indies que vendían películas en el hall (buen surtido y a precio accesible). Y vimos algunas pelis, no muchas, pero sentimos esa adrenalina festivalera que te agarra cuando tenés el catálogo en la mano y querés ver todo. Entre la media docena de funciones se destacan "L'Illusionist", de Sylvain Chomet y "And Everything Is Going Fine" de Soderbergh (bueno, esta la ví solo mientras ella
aprovechaba el día de sol para pasear por los parques). Nos quedamos con las ganas de unas cuantas que ya nos iremos cruzando, quizás en otros festivales o directamente en los formatos caseros.
Anoté para tener en cuenta:
- Blank City, de Celine Danhier
- Brilliant Love, de Ashley Horner
- Huge, de Ben Miller
- The People vs George Lucas
- Jackboots on Whitehall de Edward McHenry y Rory McHenry. ¡Trailer!
En el festival además hubo premios, los principales de este año fueron para:
- Best New British Feature Film: Skeletons (Nick Whitfield)
- Standard Life Audience Award: Get Low
- New Directors Award: Gareth Edwards por Monsters
- Best Performance in a British Feature Film: David Thewlis en Mr Nice
- Best Feature Documentary Award: Laura Poitras por The Oath
- Projector.tv Best New International Feature Award: Ryan Piers Williams por The Dry Land
El listado completo de premiados se puede consultar en: http://www.edfilmfest.org.uk/winners
Edimburgo se puede empezar a visitar por acá.
Txt y fotos: Jota Pérez
El colectivo llegó bordeando la costa, sin cine de a bordo, esta vez no hacía falta; los acantilados, las islas con formas raras que se asoman cada tanto, el tren que iba casi en paralelo y los campos verdísimos con animalitos en pose permanente ("mirenmé, mirenmé") ya era suficiente y servía de preview de lo que venía: una ciudad que te obliga a andar con los ojos bien abiertos.
Edimburgo impacta a cada paso con sus castillos y con la naturaleza, hay parques en el medio de la ciudad que son más bien bosques, con ríos incluídos para mojar los pies rodeado de árboles. Paisajes patagónicos en el medio del Reino Unido. Hay edificios de mil años de vida y a pocos pasos colinas para subir a buscar una vista panorámica que te saca la respiración.
En esa locación hay un festival de cine todos los años. Edimburgo es una ciudad de festivales, ponen eso como excusa para llevar gente (deben saber que apenas vas dejando la ciudad atrás ya querés volver). Hay festivales de todo, libros, teatro, jazz, blues, lo que quieras. Llegamos un día antes del comienzo del "64th Edinburgh International Film Festival". No sabía mucho de el, salvo que hacía unas cuantas décadas que existía (la primer edición fue en 1947). El slogan de este año es "2010, what will you discover?" (2010 ¿qué descubrirás?). En los afiches la frase aparecía después de una larga lista de films que se proyectaron en anteriores ediciones del festival: Pulp Fiction, Blade Runner, Betty Blue, Manhattan. Todos grandes éxitos que dieron sus primeros pasos en estas calles.
La 64° edición del EIFF se realizó del 16 al 27 de junio. Fueron 12 días de estrenos, retrospectivas, eventos especiales (flashmobs, alfombra roja, cholulos y todos los ingredientes) con la presencia de Sean Connery como invitado de lujo junto a cineastas y gente de la industria cinematográfica de todo el planeta. Pasamos un par de días intercalando citys tours (y partidos del mundial) con proyecciones. Conocimos varios cines, complejos gigantes y sucuchos arties. Pasamos de las salas ultra pochocleras a las salas indies que vendían películas en el hall (buen surtido y a precio accesible). Y vimos algunas pelis, no muchas, pero sentimos esa adrenalina festivalera que te agarra cuando tenés el catálogo en la mano y querés ver todo. Entre la media docena de funciones se destacan "L'Illusionist", de Sylvain Chomet y "And Everything Is Going Fine" de Soderbergh (bueno, esta la ví solo mientras ella
aprovechaba el día de sol para pasear por los parques). Nos quedamos con las ganas de unas cuantas que ya nos iremos cruzando, quizás en otros festivales o directamente en los formatos caseros.
Anoté para tener en cuenta:
- Blank City, de Celine Danhier
- Brilliant Love, de Ashley Horner
- Huge, de Ben Miller
- The People vs George Lucas
- Jackboots on Whitehall de Edward McHenry y Rory McHenry. ¡Trailer!
En el festival además hubo premios, los principales de este año fueron para:
- Best New British Feature Film: Skeletons (Nick Whitfield)
- Standard Life Audience Award: Get Low
- New Directors Award: Gareth Edwards por Monsters
- Best Performance in a British Feature Film: David Thewlis en Mr Nice
- Best Feature Documentary Award: Laura Poitras por The Oath
- Projector.tv Best New International Feature Award: Ryan Piers Williams por The Dry Land
El listado completo de premiados se puede consultar en: http://www.edfilmfest.org.uk/winners
Edimburgo se puede empezar a visitar por acá.
Txt y fotos: Jota Pérez
jueves, julio 29
Dean, Britta, Warhol, la belleza y las canciones
Pasé unas cuantas noches acompañado por canciones que venían de la inspiración de Dean Wareham. Primero con Galaxie 500, después con Luna, más tarde con Dean & Britta. Wareham sabe los acordes que me hacen sentir cómodo y abrigado aunque la temperatura sea bajo cero. Wareham está de regreso, pero nunca se fue (me fuí yo). Dean y Britta acaban de editar "13 Most Beautiful: Songs For Andy Warhol's Screen Tests", unas canciones que hace un tiempo que se pueden escuchar online y que musicalizan unas pruebas de cámara grabadas por Andy Warhol a mediados de los 60. Esta edición, doble y con remixes de Sonic Boom -entre otros-, se suma a un DVD que se había editado el año pasado conteniendo los videos (en los que aparecen Nico, Lou Reed y Dennis Hooper, todos hechos unos pendejos, claro).
Esperamos que esas canciones lleguen rápido a nuestras manos, mientras tanto se puede ir escuchando (y viendo) algo vía You Tube:
Screen Test: Edie Sedgwick - It Dont Rain in Beverly Hills
Screen Test 1. Ann Buchanan
Screen Test: Lou Reed - I'm Not A Young Man Anymore
Txt: J. Pérez
Notas relacionadas:
Del buen uso de la tristeza
DJ Malhumor en BCN
Esperamos que esas canciones lleguen rápido a nuestras manos, mientras tanto se puede ir escuchando (y viendo) algo vía You Tube:
Screen Test: Edie Sedgwick - It Dont Rain in Beverly Hills
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Screen Test: Lou Reed - I'm Not A Young Man Anymore
Txt: J. Pérez
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viernes, julio 23
69 cuadros de amor
El sábado será la presentación de "69 cuadros de amor", una muestra en la que casi la misma cantidad de artistas representaron una canción del álbum "69 Love Songs", de The Magnetic Fields. La consigna era elegir una de las 69 canciones e inspirados por ella hacer un cuadro
Aquí pueden ver "Yeah Oh Yeah", por Beto, nuestro ilustrador de cabecera.
"Let's Pretend We Are Bunny Rabbits" ilustrado por H.C.Cañellas
"Absolutely Cuckoo" por Andrea Cingolani
Para ver algunos cuadros más desde la comodidad de sus pantallas, pueden dirigirse a este link: http://69cuadrosdeamor.tumblr.com/
Para ver todos colgados, la idea es desafíar al frío y acercarse hasta las paredes del C. C. Matienzo (Matienzo 2424), el sábado 24 de julio después de las 21 hs. Allí habrá además lectura de cartas de amor y la actuación en vivo de unos tipos que se saben algunas de las canciones de ese fantástico disco triple.
Aquí pueden ver "Yeah Oh Yeah", por Beto, nuestro ilustrador de cabecera.
"Let's Pretend We Are Bunny Rabbits" ilustrado por H.C.Cañellas
"Absolutely Cuckoo" por Andrea Cingolani
Para ver algunos cuadros más desde la comodidad de sus pantallas, pueden dirigirse a este link: http://69cuadrosdeamor.tumblr.com/
Para ver todos colgados, la idea es desafíar al frío y acercarse hasta las paredes del C. C. Matienzo (Matienzo 2424), el sábado 24 de julio después de las 21 hs. Allí habrá además lectura de cartas de amor y la actuación en vivo de unos tipos que se saben algunas de las canciones de ese fantástico disco triple.
lunes, julio 19
Spiritualized: Inspirados por Islandia
Atención fans de Jason Pierce y cía. Gracias a la gente de Inspired by Iceland, un proyecto islandés que promueve el turismo en las tierras de Sigur Ros, Bjork y el volcán Eyjafjallajökull, podemos disfrutar de un buen show de Spiritualized (en su versión Acoustic Mainlines) grabado en vivo en Reykjavík hace pocos días. Un día de frío polar como notarán al observar las vestimentas del público.
El recital se pueden ver completo aquí abajo, pero además entrando al perfil de Vimeo de esta gente se puede bajar tranquilamente sin pagar ni un centavo (si tenés cuenta en Vimeo, claro).
Y esto no es todo, como parte de la misma estrategia de promoción turística, también se puede disfrutar shows de Damien Rice, Amiina y Gus Gus, entre otros; todos grabados en ese país tan lejano que tantas ganas dan de conocer.
Spiritualized from Inspired By Iceland on Vimeo.
El recital se pueden ver completo aquí abajo, pero además entrando al perfil de Vimeo de esta gente se puede bajar tranquilamente sin pagar ni un centavo (si tenés cuenta en Vimeo, claro).
Y esto no es todo, como parte de la misma estrategia de promoción turística, también se puede disfrutar shows de Damien Rice, Amiina y Gus Gus, entre otros; todos grabados en ese país tan lejano que tantas ganas dan de conocer.
Spiritualized from Inspired By Iceland on Vimeo.
domingo, julio 18
Pretemporada, de Juan Schnitman
Para aquellos a los que les gusta el fútbol y, a la vez, son apasionados del misterio, como Juan Schnitman, conciliar ambos intereses puede resultar complicado. Especialmente Ahora que el fútbol está hipermediatizado e hipervinculomediatizado, es difícil no toparse con cualquier detalle insignificante por las pantallas de nuestras vidas.
No es la primera vez que tenemos acceso a la intimidad de algún equipo. Ni siquiera es la primera vez que tenemos la ocasión de ver la de un equipo del ascenso. Basta recordar “Atlas, la otra pasión”, reality show que, como es propio del género, era mucho show y poco reality. Allí todo estaba cargado de un sentimentalismo exacerbado, de una grandilocuencia que no encajaba muy bien con el relato de un gris empate con Juventud Unida.
Pretemporada, por suerte, no es nada de eso. Esta nueva película de Juan Schnitman nos invita a redescubrir o reinventar el misterio en el fútbol. Y lo hace a partir de entrometerse en el vestuario, hotel, campo de entrenamiento y micro durante una pretemporada del Quilmes de Alberto “Beto” Pascutti. Sin ningún tipo de interacción con la cámara, los jugadores y cuerpo técnico aparecen y desaparecen de la imagen, dejándonos momentos de emocionante medianía en los chistes malos de Pontiroli, en los discursos cursis y poco creíbles de Pascutti o en el desconcierto de los utileros respecto a cuál es el camperón que los jugadores tienen que usar. La pretemporada, como no puede ser de otra manera, es fría, desgastante, rutinaria y pesada. La película no la maquilla, si no que nos la hace sentir en todo su rigor.
Los últimos momentos del film nos entregan los preparativos para finalmente salir a la cancha, y el arduo trabajo de la pretemporada da sus frutos, no sé si futbolística pero sí cinematográficamente. Luego de haber experimentado algo de la inclemente austeridad de la pretemporada, el momento de salir a jugar se hace sentir. La imagen queda en negro durante la arenga previa y el speech motivacional de Pontiroli y los gritos de “¡vamo!” de todo el plantel es todo lo que percibimos, quedando atrapados en ese rito prepartido en el que ya está, ahí se define, o le se le gana a Platense o se pierde (al final empataron 0 a 0), pero ya no es más un ensayo, sino la razón de tanto ensayo.
Se suele decir la gansada de “no sólo para los amantes del fútbol”, pero esta vez es cierto. Pretemporada nos permite sentir los rigores y las esperanzas de los ensayos hasta la agonística arenga final. Hasta ese momento único en la vida en lo que sólo resta decir: ¡Vamo’ eh!
Juan Upma
*Pretemporada se exhibe los domingos de julio a las 19 en el microcine Godard, Maipu 960
No es la primera vez que tenemos acceso a la intimidad de algún equipo. Ni siquiera es la primera vez que tenemos la ocasión de ver la de un equipo del ascenso. Basta recordar “Atlas, la otra pasión”, reality show que, como es propio del género, era mucho show y poco reality. Allí todo estaba cargado de un sentimentalismo exacerbado, de una grandilocuencia que no encajaba muy bien con el relato de un gris empate con Juventud Unida.
Pretemporada, por suerte, no es nada de eso. Esta nueva película de Juan Schnitman nos invita a redescubrir o reinventar el misterio en el fútbol. Y lo hace a partir de entrometerse en el vestuario, hotel, campo de entrenamiento y micro durante una pretemporada del Quilmes de Alberto “Beto” Pascutti. Sin ningún tipo de interacción con la cámara, los jugadores y cuerpo técnico aparecen y desaparecen de la imagen, dejándonos momentos de emocionante medianía en los chistes malos de Pontiroli, en los discursos cursis y poco creíbles de Pascutti o en el desconcierto de los utileros respecto a cuál es el camperón que los jugadores tienen que usar. La pretemporada, como no puede ser de otra manera, es fría, desgastante, rutinaria y pesada. La película no la maquilla, si no que nos la hace sentir en todo su rigor.
Los últimos momentos del film nos entregan los preparativos para finalmente salir a la cancha, y el arduo trabajo de la pretemporada da sus frutos, no sé si futbolística pero sí cinematográficamente. Luego de haber experimentado algo de la inclemente austeridad de la pretemporada, el momento de salir a jugar se hace sentir. La imagen queda en negro durante la arenga previa y el speech motivacional de Pontiroli y los gritos de “¡vamo!” de todo el plantel es todo lo que percibimos, quedando atrapados en ese rito prepartido en el que ya está, ahí se define, o le se le gana a Platense o se pierde (al final empataron 0 a 0), pero ya no es más un ensayo, sino la razón de tanto ensayo.
Se suele decir la gansada de “no sólo para los amantes del fútbol”, pero esta vez es cierto. Pretemporada nos permite sentir los rigores y las esperanzas de los ensayos hasta la agonística arenga final. Hasta ese momento único en la vida en lo que sólo resta decir: ¡Vamo’ eh!
Juan Upma
*Pretemporada se exhibe los domingos de julio a las 19 en el microcine Godard, Maipu 960
miércoles, julio 14
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y una yapa:
dirigidas por Oliver Pietsch
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martes, julio 13
Todos juntos
Me dejaron una nota en la cocina con un plano de la casa y la ubicación de los tomates que debo regar dos veces por día. También tengo que alimentar a una gata llamada chica. ¿Cómo llegué a este pueblo de los alpes austríacos? En Frankfurt cambié la bicicleta en la que venía que era mucho más para hacer las compras que para subir montañas. En Frankfurt me encontré también con Andreas que apenas me vió me dijo: Te vas a ir de acá con una bicicleta optimal... También me dijo que quería que me sintiera un rey y así fue. El por qué de estos encuentros y el por qué de tales recibimientos es un misterio. García diría: Karma. Andreas es una especie de cocodrilo dundee tal vez algo menos flaco. Su aire australiano se debe a sus andadas por los desiertos del continente isla que recorrió hace unos años habiendo arreglado con un amigo que con el auto le había dejado depósitos de agua en puntos estratégicos. La australiana es una de sus capas. La otra, la más visible de todas es la argentina. Cuando le pregunté como lo iba a conocer me dijo: voy a llevar puesta una bufanda de Boca. Su casa es un campamento de ciclista permanente. La bicicleta colgada junto a una foto de Maradona, otra de las leonas y varias banderas argentinas. Hay fotos de paisajes también. Una de El salar del hombre muerto donde la bicicleta dijo basta y donde por casualidad lo vio un helicóptero de gendarmería que bajó a rescatarlo. Nunca tuve una camiseta de Argentina. Usé una en el partido contra México que me dio él. Me pidió también que me la llevara para el partido contra Alemania. Cumplí con el karma también y allí estaba yo gol tras gol estoico con la camiseta puesta no por lealtad a Maradona sino por lealtad a Andreas. La patria son algunos amigos. Para ese entonces ya estaba en Stuttgart; después los valles, después el río Iller, después los pueblos con olor a campo, las colinas y por fin los Alpes allá a lo lejos e imponentes. Hace tres meses estaba en los Andes bolivianos; en Potosí recibí un mensaje estilo misión imposible y casi sin darme cuenta estaba en otras montañas. Después de Bolivia, pensé, Europa en bici es pan comido. Lo mismo pensó Maradona de Alemania. Los Alpes no serán tan altos pero los caminos apuntan directo a la cima. No se cómo llegaré al otro lado pero allí voy. Antes tengo que regar los tomates. La casa tiene una inscripción de 1722 en el frente; es gigante y alberga a varios amigos que por distintas razones no están. Estoy yo y la gata. Hay un granero como en las películas con lugar para mi bicicleta, una jirafa y dos elefantes. Allí me propongo ver los capítulos de la tercera temporada de True Blood cuya segunda temporada fue terriblemente buena. Parece que ahora los vampiros se la verán con los hombres-lobo. Debo aprender como lidiar con ellos si es que me voy a adentrar en el bosque.
Dj malhumor
viernes, julio 9
Autobahn
Dj malhumor
miércoles, junio 30
Flame y Citrón, de Ole Christian Madsen
Si vos sos como yo y estás podrido de ver películas sobre nazis, esta peli del danés Ole Christian Madsen quizás te interese. En parte porque no es sobre nazis, sino sobre lo que se hizo con ellos. Flame y Citrón se inscribe dentro del tipo de películas que miran más
qué hicieron los buenos con los malos que lo que hicieron los malos, tal como hiciera “Black Book”, del inefable Paul Verhoeven.
Los protagonistas del título, Flame y Citrón, son dos héroes de la resistencia danesa durante la ocupación nazi. Ídolos de grandes y chicos, y figuritas repetidas en los manuales escolares de Dinamarca, ellos son dos agentes secretos contra los nazis, que tienen como misión aniquilar la mayor cantidad posible de daneses colaboracionistas. Todo va bien: muertes, alcohol y sexo, pero después las cosas se complican y los que parecían amigos al final son enemigos y viceversa.
La película tiene aciertos y defectos (como vos y como yo). Por un lado, siempre es saludable (hola, ¿qué tal?) el gesto audaz de discutir los mitos fundacionales de una nación. Por otro lado, la película no termina de decidir qué hacer, como diría el pelado de Simbirsk, respecto al tono que quiere tener, entonces se contradice y pierde fuerza. O sea, dejame que te explico. En la película mal-coexisten un realismo seco (que parecería ser lo que una desmitificación requiere) y una estilización extremadamente deudora del cine negro, que contamina ese realismo con un abuso de algunos elementos del noirismo. Entonces tenemos mucho jazz, mucho bar, mucha noche, mucha femme fatale que juega a dos puntas y sí, héroes perturbados que hacen sus propias reglas y viven en un mundo oscurísimo. No está mal darle un toque noir a una historia real, pero
en Flame y Citrón se fuerza a un punto tal que parece más una parodia de ese cine que una revisión sobre la resistencia. Esta contradicción e indefinición se prolonga por casi toda la película y le hace perder fuerza. Sobre el final, da la sensación de que el realismo se evapora, el noirismo se flexibiliza y la leyenda termina absorbiéndolo todo, pero de la peor manera. Vencen los clichés narrativos y las dicotomías gastadas (pasiones individuales versus necesidades colectivas; pragmatismo versus moral; el fin que justifica los medios versus los medios que justifican el fin). La película se hace cada vez más larga y menos interesante. Pasan unas cosas y termina. Seh, no está buena. Ya te dije.
Ahora Olé Christian Madsen está filmando “Superclásico” en la Argentina, una película sobre un jugador de Boca (interpretado por Sebastián Estevanez) que se enamora de su representante danesa. Solamente el tiempo dirá si Madsen sigue el camino de la mediocridad (tal como lo hace la selección danesa actual) o si se encamina en la senda vistosa y disfrutable de la Dinamarca guiada, en tiempos más benévolos, por los hermanos Laudrup.
Juan Upma
qué hicieron los buenos con los malos que lo que hicieron los malos, tal como hiciera “Black Book”, del inefable Paul Verhoeven.
Los protagonistas del título, Flame y Citrón, son dos héroes de la resistencia danesa durante la ocupación nazi. Ídolos de grandes y chicos, y figuritas repetidas en los manuales escolares de Dinamarca, ellos son dos agentes secretos contra los nazis, que tienen como misión aniquilar la mayor cantidad posible de daneses colaboracionistas. Todo va bien: muertes, alcohol y sexo, pero después las cosas se complican y los que parecían amigos al final son enemigos y viceversa.
La película tiene aciertos y defectos (como vos y como yo). Por un lado, siempre es saludable (hola, ¿qué tal?) el gesto audaz de discutir los mitos fundacionales de una nación. Por otro lado, la película no termina de decidir qué hacer, como diría el pelado de Simbirsk, respecto al tono que quiere tener, entonces se contradice y pierde fuerza. O sea, dejame que te explico. En la película mal-coexisten un realismo seco (que parecería ser lo que una desmitificación requiere) y una estilización extremadamente deudora del cine negro, que contamina ese realismo con un abuso de algunos elementos del noirismo. Entonces tenemos mucho jazz, mucho bar, mucha noche, mucha femme fatale que juega a dos puntas y sí, héroes perturbados que hacen sus propias reglas y viven en un mundo oscurísimo. No está mal darle un toque noir a una historia real, pero
en Flame y Citrón se fuerza a un punto tal que parece más una parodia de ese cine que una revisión sobre la resistencia. Esta contradicción e indefinición se prolonga por casi toda la película y le hace perder fuerza. Sobre el final, da la sensación de que el realismo se evapora, el noirismo se flexibiliza y la leyenda termina absorbiéndolo todo, pero de la peor manera. Vencen los clichés narrativos y las dicotomías gastadas (pasiones individuales versus necesidades colectivas; pragmatismo versus moral; el fin que justifica los medios versus los medios que justifican el fin). La película se hace cada vez más larga y menos interesante. Pasan unas cosas y termina. Seh, no está buena. Ya te dije.
Ahora Olé Christian Madsen está filmando “Superclásico” en la Argentina, una película sobre un jugador de Boca (interpretado por Sebastián Estevanez) que se enamora de su representante danesa. Solamente el tiempo dirá si Madsen sigue el camino de la mediocridad (tal como lo hace la selección danesa actual) o si se encamina en la senda vistosa y disfrutable de la Dinamarca guiada, en tiempos más benévolos, por los hermanos Laudrup.
Juan Upma
jueves, junio 17
La dama desaparece
De esta ciudad me gusta el nombre en inglés; Cologne, suena a francés un poco. Llegué hace una semana ya. La nota más importante es que ella desapareció. Soy yo el que crucé el océano, pero es ella la que se esfumó. Nos gustaba tanto Hitchcock. Un último mensaje para preguntar como había llegado y después el silencio. Como en una historia de Murakami. Como en una especial historia de Murakami que empecé a leer en estos días, U.F.O.in Kushiro. Tal vez fue abducida. Lo curioso del cuento; lo curioso para mí es que no se cómo termina. Peligros de leer cosas bajadas de la web. Se corta a la mitad. La mujer un día está y otro día ya no más. No se como sigue esa historia ni la mía. Volé de Buenos Aires hasta San Pablo muy temprano y después pasé horas blancas en el aeropuerto brasileño durmiendo y viendo películas hasta el próximo avión que me trajo. Me gustó dormir en tránsito. El limbo, menos vistoso que el limbo de Lost pero limbo al fin. La vida en suspenso. Cuando estábamos aterrizando en Colonia de golpe Hop! El avión vuelve a subir; se sienten ruidos extraños y por fin el capitan habla. Veo el río Mainz otra vez, los campos, las autopistas y los manchones verde de bosques aquí y allá. Por unos segundos largos pienso; tal vez no debía estar en este avión.. pero aquí estoy. Finalmente aterrizamos. Carolina todavía no había desaparecido. En la estación me esperaban Andreas y Mira. Caminamos hasta el Rhin y tomamos unas cervezas displicentes. Todo es muy relajado en esta parte del mundo; ¿Crisis? ¿Qué crisis?. Así se llamaba un disco de Supertramp creo. Jamás lo escuché pero recuerdo ese título. Tal vez era otro grupo intragable de aquellos años que ya eran viejos incluso para mí. Todo el mundo anda en bicicleta. Debo tomar nota. En algunos lados encajamos inmediatamente. ¿A qué vine? No lo se bien. A ver el mundial lejos de Argentina tal vez. Andamos de aquí para allá. Estudio mapas, empiezo a curiosear los futuros conciertos y encuentro un nombre que me viene resonando Ruby suns. El último disco lo escuché varias veces y fue directo a mis favoritos. No puedo decir más porque mi memoria retiene pocas cosas ultimamente. Los veré en vivo y ahí descubriré por qué. Leo que son holandeses y los describen como un encuentro entre los Beach Boys y Wampire Weekend. Entre mis planes está conseguirme una bicicleta decente y cruzar los Alpes hasta Italia para reclamar una herencia. Siempre me gustaron las novelas de Stendhal. ¿Qué más hice esta semana? El martes fuimos hasta una laguna escondida rodeada de un pequeño bosque. En realidad es un pozo gigante del pasado que se llenó de agua de lluvia; pura y cristalina. Nos tiramos entre los patos. La laguna es profunda, el agua fresca. Cuando estoy bien en el centro descubro que estoy cansado. Los brazos me pesan; sería tan fácil irme para el fondo y yo también desaparecer. Todos somos una ausencia para alguien.
Dj malhumor
domingo, junio 6
¿Me como un Ket Shup Boy o la paella que quedó de anoche?
¿Sabían que al Primavera Sound se puede ir con el tapper? En serio, si llevás la viandita no te la sacan en la entrada. No importa que haya unos 50 puestos de venta de morfi con diferentes opciones: desde falafels a choripanes, desde pizza en cubo a panqueques, desde hamburguesas ovni a hamburguesas ecológicas (no miento, venden eso, lo dicen los carteles y no se por qué me las imagino tan tóxicas como las del más afamado fast food). No importa que haya decenas de maneras de consumir lo que se te ocurra, si querés te traés loS fideos que te sobraron ayer y te los zampás mirando a Wilco.
Unos cuantos pensaron que podían hacer eso mientras disfrutaban del show de Low en el Auditori, ahí si pedían que dejes la comida a un costado. Era gracioso ver a un patovica con más cuello que Mike Tyson gritar "let the food over, later you can ricover", y mirás a un costado y están las tentadoras pilas de tappers, sanguchitos en papel aluminio y caserísimos etcéteras. Apenas te revisaban las mochilas, los patovas simplemente preguntaban si traías comida y si decías que no, te creían y uno podía pasar una pata gigante de jamón serrano entre la ropa sin problemas. Loco ¿no? Estos europeos están majaretas.
lunes, mayo 31
Arrolladito Primavera -Tercer día del Festival Primavera Sound
Así quedé después del sábado. Arrolladito Primavera. Día con mucha propuesta fiestera y bastante caminata entre escenarios. Cuando iba en el Metro rumbo al Forum armé el fixture subrayando y tachando el programa. Marqué 20 shows de los cuales habré visto la mitad. Lamentaré para siempre haber dejado de lado a Van Dyke Parks, pero tocaba en el Auditori (donde actuó Low) a contramano y lejos del resto de los escenarios. A la misma hora y con el sol pegandome en la cara vi a Michael Rother de Neu! junto a Steve Shelley de Sonic Youth tocando temas de la primer banda ¿qué decirles? ¿qué fué un cuelgue perfecto? ¿qué los resortes en los que se apoya mi cabeza no pararon de trabajar durante media hora larga? Y si, después de los Pixies la noche anterior, las piernas y las rodillas querían un rato más de descanso, por suerte podía mover la cabeza todavía.
Atlas Sound tocó en el Escenario de Pitchfork, o es más justo decir Bradford Cox (foto) tocó en el Escenario de Pitchfork. El pibe solo (cara digna de ser tapa de la revista Nerd Today si existiera, ¿se imaginan? sería una Esquire o GQ -o Brando ¿por que no?- para nerds), cautivó con su guitarra y maquinitas a una multitud que escuchaba respetuosamente los primeros segundos de las canciones y luego seguía en lo suyo: hablar boludeces a los gritos o aullarle al celular "yeah, Atlas Sound, ameiiizing!". Lo mismo me había pasado con Beach House, pero acá me la banqué hasta el final y terminé encontrando un lugar al lado de las cajas donde todos estaban en trance siguiendo a este songwriter tan siglo XXI.
Mis amigos catalanes me habían hablado muy bien de Mujeres, el crédito local que viene conquistando de a poco a los locales con su rock de garaje bien distorsionado y con pinceladas noise. No se equivocaron con la recomendación, tocaron en el escenario adidas Originals para una multitud que no había visto todavía en ese lugar (pasé mucho por ahí, estaba al lado del sector de prensa acreditada donde la cerveza era un euro más barata).
Entre lo olvidable se puede mencionar a Florence and The Machine, aburridos, previsibles, insoportables (y no me hagan acordar más).
The Charlatans y su partuza madchesteriana era el toque british obligado del festival. Así que a cinco minutos del comienzo ya estaba allí entre las primeras filas con mi medio litro de San Miguel en la mano (una quilmes con más sabor). La puntualidad siguió siendo impecable y a las once en punto ya estaba sonando You Are not Very Well. Tim Burguess oculto detrás del flequillo estaba igual que en los videos de hace 20 años, la cámara le buscaba las arrugas pero el pelo nunca se le corría del todo de la cara. Los otros charlatanes no ocultaban panza ni canas pero igual parecían pendejos ¿o era la música que nos hacía retroceder a todos en nuestras historias y sentirnos tan desafiantemente distorsionados como ellos en la tapa de Some Friendly? Tocaron ese disco entero, dejando The Only One I Know para el final. No se podía pedir nada más.
Yendo hacia el lugar donde tocaba Gary Numan me crucé con Sunny Day Real Estate que se reunieron con su formación original. Nunca los escuché con atención en su época, pero sus guitarrazos grunge hubieran sido una buena opción para una noche que venía medio robótica. Además, debería haberme quedado ahí, porque Gary Numan estaba emperrado en homenajear a Trent Reznor. Apenas empezó tocó Cars en versión metalera que parecía Marilyn Manson después de la rehabilitación (imaginense un Manson gordo a lo Charly García), lo que siguió fue una parodia de NIN, y si ya viste en vivo a la banda de Reznor no había mucho que hacer ahí.
En algún momento pasé a saludar a Lee Scratch Perry, que de gorrita, bermudas camufladas y zapatillas gigantes hacía lo suyo de una manera impecable, inevitable preguntarse ¿cuantos años lleva fumando porro este viejo?. Unas cuantas horas antes en ese mismo escenario habían estado The Slits y Dum Dum Girls. Las primeras dandole duro al reggae y al dub, solo dos de las cinco son originales y eran las que más se esforzaban por dejar un buen recuerdo entre los miles que se habían acercado a ver en que andaban. Las Dum Dum Girls (con muchísimo más público), empezaron con un cover de Play With Fire de los Rolling Stones pero cuando encararon su propio repertorio, desabrido y prescindible, uno podía pensar que solo estaban allí porque todas estaban muy fotogénicas con sus medias locas.
Los Pet Shop Boys aprovecharon al máximo las posibilidades escenográficas del escenario principal, allí nadie había hecho mucho más que usar tímidamente la pantalla de atrás. Ellos se montaron un show a lo Broadway con proyecciones, bailarines y unos cubos móviles que mutaban canción tras canción. Y se bailó claro, estaban para eso, para que gritemos "Go West" o "It's a Sin" y recordemos que los sábados a la noche a veces hay que vivirlos viendo todo con colores brillantes.
Lo que siguió fue caminar de boliche en boliche, porque había baile en todos lados, un poco de Orbital por acá, bastante de The Field por allá (más químicos que en sus discos), algún dj pasando Janes Addiction y todo lo que viene después, mucha gente por todos lados y algún que otro zombie deambulando suelto. De esta manera, después de tres días entre la presencia de diversas formas de nostalgia y la apuesta por lo nuevo en dosis similares, el Primavera Sound llegó a su final moviendo alegremente las cachas.
Jota Pérez (enviado especial de Encerrados Afuera)
Atlas Sound tocó en el Escenario de Pitchfork, o es más justo decir Bradford Cox (foto) tocó en el Escenario de Pitchfork. El pibe solo (cara digna de ser tapa de la revista Nerd Today si existiera, ¿se imaginan? sería una Esquire o GQ -o Brando ¿por que no?- para nerds), cautivó con su guitarra y maquinitas a una multitud que escuchaba respetuosamente los primeros segundos de las canciones y luego seguía en lo suyo: hablar boludeces a los gritos o aullarle al celular "yeah, Atlas Sound, ameiiizing!". Lo mismo me había pasado con Beach House, pero acá me la banqué hasta el final y terminé encontrando un lugar al lado de las cajas donde todos estaban en trance siguiendo a este songwriter tan siglo XXI.
Mis amigos catalanes me habían hablado muy bien de Mujeres, el crédito local que viene conquistando de a poco a los locales con su rock de garaje bien distorsionado y con pinceladas noise. No se equivocaron con la recomendación, tocaron en el escenario adidas Originals para una multitud que no había visto todavía en ese lugar (pasé mucho por ahí, estaba al lado del sector de prensa acreditada donde la cerveza era un euro más barata).
Entre lo olvidable se puede mencionar a Florence and The Machine, aburridos, previsibles, insoportables (y no me hagan acordar más).
The Charlatans y su partuza madchesteriana era el toque british obligado del festival. Así que a cinco minutos del comienzo ya estaba allí entre las primeras filas con mi medio litro de San Miguel en la mano (una quilmes con más sabor). La puntualidad siguió siendo impecable y a las once en punto ya estaba sonando You Are not Very Well. Tim Burguess oculto detrás del flequillo estaba igual que en los videos de hace 20 años, la cámara le buscaba las arrugas pero el pelo nunca se le corría del todo de la cara. Los otros charlatanes no ocultaban panza ni canas pero igual parecían pendejos ¿o era la música que nos hacía retroceder a todos en nuestras historias y sentirnos tan desafiantemente distorsionados como ellos en la tapa de Some Friendly? Tocaron ese disco entero, dejando The Only One I Know para el final. No se podía pedir nada más.
Yendo hacia el lugar donde tocaba Gary Numan me crucé con Sunny Day Real Estate que se reunieron con su formación original. Nunca los escuché con atención en su época, pero sus guitarrazos grunge hubieran sido una buena opción para una noche que venía medio robótica. Además, debería haberme quedado ahí, porque Gary Numan estaba emperrado en homenajear a Trent Reznor. Apenas empezó tocó Cars en versión metalera que parecía Marilyn Manson después de la rehabilitación (imaginense un Manson gordo a lo Charly García), lo que siguió fue una parodia de NIN, y si ya viste en vivo a la banda de Reznor no había mucho que hacer ahí.
En algún momento pasé a saludar a Lee Scratch Perry, que de gorrita, bermudas camufladas y zapatillas gigantes hacía lo suyo de una manera impecable, inevitable preguntarse ¿cuantos años lleva fumando porro este viejo?. Unas cuantas horas antes en ese mismo escenario habían estado The Slits y Dum Dum Girls. Las primeras dandole duro al reggae y al dub, solo dos de las cinco son originales y eran las que más se esforzaban por dejar un buen recuerdo entre los miles que se habían acercado a ver en que andaban. Las Dum Dum Girls (con muchísimo más público), empezaron con un cover de Play With Fire de los Rolling Stones pero cuando encararon su propio repertorio, desabrido y prescindible, uno podía pensar que solo estaban allí porque todas estaban muy fotogénicas con sus medias locas.
Los Pet Shop Boys aprovecharon al máximo las posibilidades escenográficas del escenario principal, allí nadie había hecho mucho más que usar tímidamente la pantalla de atrás. Ellos se montaron un show a lo Broadway con proyecciones, bailarines y unos cubos móviles que mutaban canción tras canción. Y se bailó claro, estaban para eso, para que gritemos "Go West" o "It's a Sin" y recordemos que los sábados a la noche a veces hay que vivirlos viendo todo con colores brillantes.
Lo que siguió fue caminar de boliche en boliche, porque había baile en todos lados, un poco de Orbital por acá, bastante de The Field por allá (más químicos que en sus discos), algún dj pasando Janes Addiction y todo lo que viene después, mucha gente por todos lados y algún que otro zombie deambulando suelto. De esta manera, después de tres días entre la presencia de diversas formas de nostalgia y la apuesta por lo nuevo en dosis similares, el Primavera Sound llegó a su final moviendo alegremente las cachas.
Jota Pérez (enviado especial de Encerrados Afuera)
sábado, mayo 29
Got me a movie / I want you to know
Video de los Pixies tocando Debaser en el Primavera Sound. Atenti: ¡registro solo apto para fans! Grabado con una camarita de bolsillo en el medio del pogo (lugar complicado para meter un trípode).
Primavera Sound 2010 - Highlights del viernes
Archivado como:
Low,
Pixies,
Primavera Sound 2010,
Wilco
en
9:17 a.m.
por
encerradosafuera
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Pixies y el final con "Where is my mind?" y el ulular de Kim Deal dando el cierre perfecto después del setlist soñado (sacaban una atrás de otra casi sin parar, como unos Ramones indie).
Ver a Wilco sentados en la colinita que está frente al escenario, la voz de Jeff Tweedy y la luna llena asomandose entre las nubes.
"I remember" de Yeasayer mientras caminabamos con esa especie de jetlag post Pixies hacia el escenario donde tocaban, el primer "you're stuck in my mind, all the time" duró esos 100 metros, llegamos y la canción duró un rato largo más.
Low en el Auditori, el escenario perfecto para verlos, tocaron entero "The Great Destroyer" que no recordaba que estaba tan bueno. La guitarra y las voces, viaje sin escalas a la tristeza de la última parte de los noventas.
viernes, mayo 28
Escenas del Primavera Sound 2010 - Jueves 27 de mayo de 2010
Nunca fuí fan de Pavement, pero si fuí muy fan de "Crooked Rain, Crooked Rain" y ayer cuando empezaron su set con "Cut Your Hair" corrí hacia el escenario como lo hubiera hecho 15 años atrás. Intenté cantar el corito del tema que antes me salía bien, pero ahora fue imposible; más tarde me desquité con "Range Life" (el primer cierre) y "Stop Breathing" (el cierre definitivo) casi quedandome afónico.
Nunca fuí fan de The Fall, pero el primer acorde antes de que salieran al escenario más los cinco larguísimos minutos después con la banda tocando antes de que apareciera Mark E. Smith y las caras de la gente mirando hacia el escenario como esperando al mesías, fueron épicos y desee tener una cámara de verdad para registrarlo y hacer un cortometraje con eso.
No era fan de nadie de los que tocaron el jueves en el Primavera Sound, eso pensaba, pero después descubrí que si, que de algunos era un fan en pausa esperando ser activado.
Con Titus Andronicus confirmé que su gran disco "The Monitor" en vivo es aún mejor. Y que bueno cantar con ellos esa que dice "the enemy is everywhere" o la otra que manda "you're always be a loser".
Con Broken Social Scene se bailó mucho. Podrían ser perfectamente una banda que toca en bares con suelos y barra de madera. No descubren ni inventan nada pero tienen canciones que como las de otras bandas canadienses que brindan satisfacción instantánea a los que gustan de las cosas simples y bien hechas. Un riff, una melodía, el ritmo, parece fácil hacerlo pero no a todos les sale.
El mató a un policía motorizado hizo un buen papel, les tocó el escenario de los que son realmente indie en este festival: chico, al fondo y al lado del mar. Mientras una fresca brisa costera acompañaba, los platenses fueron levantando temperatura de a poco para terminar con una versión de "Noche de los muertos" aplastante. No faltaron hits (Chica rutera, Amigo piedra, Mi último movimiento) ni hasta algunas caras porteñas que uno se cruza habitualmente en sus shows.
Lo de The XX fue una decepción, no es que esperara mucho de ellos, pero antes que sobre el Escenario Rayban (el mejor del Festival, sin dudas, por comodidad y amplitud, se pueden ver los shows parados frente al escenario en un gran playón o sentados en unas gradas de cemento) hubiera preferido verlos en un sótano maloliente y peligroso en una ciudad donde nadie hablara mi idioma, pero en el año 1987.
Entre las sorpresas agradables están The Big Pink, Delorean y Fuck Buttons.
A los primeros les tocó el escenario de Pitchfork, el que mejor sale en las fotos. Una especie de fábrica abandonada sin paredes pero con columnas de hormigón y techo alto. Su música era ideal para ese ambiente, ADN shoegaze para los chicos y beats para chicas que se callan y bailan mezclado con largos cuelgues con teclado siniestro y voz que anda a saber que canta, pero no debería estar diciendo nada bonito.
Delorean estuvo tres horas después en el mismo escenario, con una audiencia con mucho guiri (así le dicen a los gringos acá) descontrolado y más grupos de chicas bailando entre ellas, se la arreglaron para que la noche no decaiga (y, ya eran las 3 de la mañana y unos cuantos ya llevabamos unas ocho horas allí). Tarea para cuando vuelva a casa: escuchar de nuevo su último disco, en vivo les descubrí matices que con el mp3 se me escaparon.
A Fuck Buttons los vi de casualidad, mientras procesaba las emociones generadas por Pavement me los crucé yendo hacia el sector de prensa. Su eléctronica densa, oscura y recargada viene de las playas oscuras de Bristol y era ideal entonces para bailar medio en trance cerca del mar Mediterráneo bajo un cielo negrísimo que amenazaba con lluvia.
Y esto es algo de todo lo del primer día del Primavera Sound 2010, hay más para contar y mostrar, quedará para otro momento porque ya es hora de preparar la mochila y salir rumbo al viernes que tiene como punto central a los Pixies. En cualquier otra situación con esto sería más que suficiente, pero hoy además tenemos a Wilco, Wire, The New Pornographers, Low, Beach House, Panda Bear, Yeasayer y una larga lista. Será hasta luego entonces. Adeu!
Jota Pérez
Nunca fuí fan de The Fall, pero el primer acorde antes de que salieran al escenario más los cinco larguísimos minutos después con la banda tocando antes de que apareciera Mark E. Smith y las caras de la gente mirando hacia el escenario como esperando al mesías, fueron épicos y desee tener una cámara de verdad para registrarlo y hacer un cortometraje con eso.
No era fan de nadie de los que tocaron el jueves en el Primavera Sound, eso pensaba, pero después descubrí que si, que de algunos era un fan en pausa esperando ser activado.
Con Titus Andronicus confirmé que su gran disco "The Monitor" en vivo es aún mejor. Y que bueno cantar con ellos esa que dice "the enemy is everywhere" o la otra que manda "you're always be a loser".
Con Broken Social Scene se bailó mucho. Podrían ser perfectamente una banda que toca en bares con suelos y barra de madera. No descubren ni inventan nada pero tienen canciones que como las de otras bandas canadienses que brindan satisfacción instantánea a los que gustan de las cosas simples y bien hechas. Un riff, una melodía, el ritmo, parece fácil hacerlo pero no a todos les sale.
El mató a un policía motorizado hizo un buen papel, les tocó el escenario de los que son realmente indie en este festival: chico, al fondo y al lado del mar. Mientras una fresca brisa costera acompañaba, los platenses fueron levantando temperatura de a poco para terminar con una versión de "Noche de los muertos" aplastante. No faltaron hits (Chica rutera, Amigo piedra, Mi último movimiento) ni hasta algunas caras porteñas que uno se cruza habitualmente en sus shows.
Lo de The XX fue una decepción, no es que esperara mucho de ellos, pero antes que sobre el Escenario Rayban (el mejor del Festival, sin dudas, por comodidad y amplitud, se pueden ver los shows parados frente al escenario en un gran playón o sentados en unas gradas de cemento) hubiera preferido verlos en un sótano maloliente y peligroso en una ciudad donde nadie hablara mi idioma, pero en el año 1987.
Entre las sorpresas agradables están The Big Pink, Delorean y Fuck Buttons.
A los primeros les tocó el escenario de Pitchfork, el que mejor sale en las fotos. Una especie de fábrica abandonada sin paredes pero con columnas de hormigón y techo alto. Su música era ideal para ese ambiente, ADN shoegaze para los chicos y beats para chicas que se callan y bailan mezclado con largos cuelgues con teclado siniestro y voz que anda a saber que canta, pero no debería estar diciendo nada bonito.
Delorean estuvo tres horas después en el mismo escenario, con una audiencia con mucho guiri (así le dicen a los gringos acá) descontrolado y más grupos de chicas bailando entre ellas, se la arreglaron para que la noche no decaiga (y, ya eran las 3 de la mañana y unos cuantos ya llevabamos unas ocho horas allí). Tarea para cuando vuelva a casa: escuchar de nuevo su último disco, en vivo les descubrí matices que con el mp3 se me escaparon.
A Fuck Buttons los vi de casualidad, mientras procesaba las emociones generadas por Pavement me los crucé yendo hacia el sector de prensa. Su eléctronica densa, oscura y recargada viene de las playas oscuras de Bristol y era ideal entonces para bailar medio en trance cerca del mar Mediterráneo bajo un cielo negrísimo que amenazaba con lluvia.
Y esto es algo de todo lo del primer día del Primavera Sound 2010, hay más para contar y mostrar, quedará para otro momento porque ya es hora de preparar la mochila y salir rumbo al viernes que tiene como punto central a los Pixies. En cualquier otra situación con esto sería más que suficiente, pero hoy además tenemos a Wilco, Wire, The New Pornographers, Low, Beach House, Panda Bear, Yeasayer y una larga lista. Será hasta luego entonces. Adeu!
Jota Pérez
jueves, mayo 27
Primavera Sound 2010. Día 1: jueves 27
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encerradosafuera
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Barcelona (de nuestro enviado especial). Hoy arranca el Primavera Sound, vieja. El fixture de la jornada viene cargadito, a las 17hs empiezan los shows en el Parc del Forum, y hasta las 4.30 hay artistas anunciados. 12 horas de música, 6 escenarios. Día complicado, muchas decisiones para tomar. La primer duda del jueves llega a las 19.00, que tenemos a:
- El Mató A Un Policía Motorizado en el Escenari adidas Originals
- The Books en el Escenari ATP
- The Wave Pictures en el Escenari Ray-Ban
¿A qué distancia estarán los escenarios? ¿podremos correr de uno a otro y llegar a verlos a todos?
¿Podremos correr? ¿Habrá cuerpo que aguante?
A las 20, no hay dudas The Fall en el Escenari San Miguel (el principal, el de la marca de birra que auspicia el festival), aunque media hora después está Titus Andronicus en el Escenari Pitchfork ¿cómo hacer para estar viendo a las dos bandas en simultáneo? encima a las 21.15h arranca el show de The XX en el Escenari Ray-Ban...
¿Habrá un rato para comer algo antes del unplugged de The Wave Pictures a las 22.45? Veremos. En todo caso serán solo 15 minutos de ese show acústico porque a las 23.00 le daremos 15 minutos a Tortoise en el Escenari ATP. A las 23.15 arranca Broken Social Scene (foto), uno de los shows más esperados del año para quién escribe esto desde el calor mediterráneo (pensandolo mejor, después de The XX mejor tomarselo con calma una horita, antes de encarar a la banda canadiense).
Y con esto ya podríamos tener un gran cierre de festival, todos contentos y a dormir felices. Pero la joda sigue a las 00.15 con The Big Pink en el Escenari Pitchfork, un lindo aperitivo antes del show más esperado de los 90 para quién escribe esto desde la cuna del Barsa: ¡Pavement! La banda de Stephen Malkmus se subirá al escenario San Miguel a la 01.00.
Si quedan fuerzas quizás haya tiempo para saludar a Delorean en el Escenari Pitchfork a las 02,45h. ¿Parece mucho para un solo día? Esto no es nada, hay más de 40 shows programados para este jueves, así que a no enloquecer y mejor tomarselo con calma y cómo dicen los yanquis que venimos cruzandonos en las tierras europeas: "go with the flow".
Jota Pérez
+ info: http://www.primaverasound.com
miércoles, mayo 26
Una nueva y una vieja droga
Descorchamos un vino. Hay nuevo disco de Teenage Fanclub. Empieza con una canción que podría estar en un disco de Radio Dept por venir. El gran loop. Después de ese comienzo por el futuro, Teenage Fanclub clásico, es decir, canciones perfectas. Y se sabe como es con los fanclub. Empezás y no sabés cuando terminas. Querés más y más. Y vas y venis entre lo nuevo y lo viejo; donde comenzó todo, con la canción uno del disco uno Everything Flows, la mejor canción de todos los tiempos como decían varios coments en you tube, cuando el caos a lo Crazy Horse trataba de ordenarse y convertirse en la serenidad de Tu amor es el lugar de donde vengo. Saltás por el departamento, despertás a los vecinos, se tienen micro iluminaciones, te parece que todo es posible. Picás al azar en You Tube y siempre sos el mejor dj, no falla. Los videos de TF parecen hechos por Llinás, parecen postales de Balnearios, las melodías tienen los sonidos que merecen nuestras rutas. En un momento Ruperto dice, tenés que escuchar esto, es la nueva droga. Y casi me tiro por el balcón. Pensé que podía volar. La vida en los sueños. Así se llama la primera canción. Las bases de Tres chicos imaginarios de los Cure con mano tras mano de pintura del más allá. Se sabe lo aburrido que es contar los sueños o las experiencias alucinógenas. Hay que probar: Wild Nothing la banda, Gemini el disco.
Dj malhumor.
PD: Aquí se consigue: http://indiecaciones.blogspot.com/2010/05/wild-nothing-gemini.html#comments
Dj malhumor.
PD: Aquí se consigue: http://indiecaciones.blogspot.com/2010/05/wild-nothing-gemini.html#comments
lunes, mayo 24
Primavera Sound... allá vamos
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Primavera Sound 2010
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7:24 a.m.
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encerradosafuera
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Con un cartel impresionante, Barcelona será durante los días finales de este mes la tierra prometida del mundo indie. Una vez más en la ciudad de Messi se realizará el San Miguel Primavera Sound, uno de los principales festivales de la primavera/verano del continente europeo. Encerrados Afuera estará allí para contarles minuto a minuto, golpe a golpe, verso a verso, todo lo que suceda.
Este año el festival estará encabezado por Pixies, Pavement y Wilco; por lo menos para mí, es tan amplia la oferta que cada uno puede armar su propio combo principal, quizás cambiando alguno de estos nombres por The Fall, The XX, Low, The Charlatans o por qué no The Slits.
A la hora de pensar en tres grupos de los de ahora me anoto como imperdibles: Broken Social Scene, The New Pornographers y Titus Andronicus, tres nombres que también sacaron buenos discos en este 2010.
Otros que se anotaron con buenos trabajos recientemente y los defenderán en vivo en los escenarios del Parc del Forum son Beach House, Delorean y Dum Dum Girls. Eso como para ir empezando, porque además habrá lugar para la nostalgia con The Charlatans tocando entero "Some Friendly", o Low haciendo "The Great Destroyer" (no sé ustedes, pero si yo tuviera que pedirles un disco entero, no sé si sería este, sino "Things We Lost in the Fire" o "I Could Live in Hope", pero bueno, todos no puede ser, al menos espero que en los bises incluyan algo de esos discos).
Habrá espacio para viejos héroes todavía en buena forma como The Fall y Pet Shop Boys y otros que será bueno ver cómo los trataron los años: Gary Numan, Wire, Orbital.
No faltarán viejos conocidos que ya pasaron por nuestras páginas: Matt & Kim, The Books, Los Campesinos, No Age o El mató a un policía motorizado (que además andarán de gira por Europa, con shows confirmados en Londres, Berlín y otras ciudades). Los muchachos de La Plata estarán animando el escenario Adidas, dedicado a los nuevos sonidos del planeta.
¿Y esto es todo? Y, no, en mi lista también anoté a Hope Sandoval, Spoon y Tortoise entre la gente a la que me acercaría a ver qué onda, pero sobre todo está la larga fila de artistas que más curiosidad me causan por ver en vivo como Kimya Dawson, Yeasayer, Atlas Sound, Owen Pallet, Les Savy Fav, The Big Pink, The Field, The Wave Pictures y The XX. Además espero que haya oportunidad de ver qué oso se la banca más ¿Grizzly Bear o Panda Bear? Los dos estarán presentes.
Todo esto sucederá entre el 27 y el 29 de mayo, tres días de música en la costa del Mar Mediterráneo. No sé de donde saldrá el tiempo para poder ver la mayor cantidad posible de shows, pero ya veré cómo me las arreglo. Dentro de unos días les cuento.
+ info: http://www.primaverasound.com
Jota Pérez
Este año el festival estará encabezado por Pixies, Pavement y Wilco; por lo menos para mí, es tan amplia la oferta que cada uno puede armar su propio combo principal, quizás cambiando alguno de estos nombres por The Fall, The XX, Low, The Charlatans o por qué no The Slits. A la hora de pensar en tres grupos de los de ahora me anoto como imperdibles: Broken Social Scene, The New Pornographers y Titus Andronicus, tres nombres que también sacaron buenos discos en este 2010.
Otros que se anotaron con buenos trabajos recientemente y los defenderán en vivo en los escenarios del Parc del Forum son Beach House, Delorean y Dum Dum Girls. Eso como para ir empezando, porque además habrá lugar para la nostalgia con The Charlatans tocando entero "Some Friendly", o Low haciendo "The Great Destroyer" (no sé ustedes, pero si yo tuviera que pedirles un disco entero, no sé si sería este, sino "Things We Lost in the Fire" o "I Could Live in Hope", pero bueno, todos no puede ser, al menos espero que en los bises incluyan algo de esos discos).
Habrá espacio para viejos héroes todavía en buena forma como The Fall y Pet Shop Boys y otros que será bueno ver cómo los trataron los años: Gary Numan, Wire, Orbital.No faltarán viejos conocidos que ya pasaron por nuestras páginas: Matt & Kim, The Books, Los Campesinos, No Age o El mató a un policía motorizado (que además andarán de gira por Europa, con shows confirmados en Londres, Berlín y otras ciudades). Los muchachos de La Plata estarán animando el escenario Adidas, dedicado a los nuevos sonidos del planeta.
¿Y esto es todo? Y, no, en mi lista también anoté a Hope Sandoval, Spoon y Tortoise entre la gente a la que me acercaría a ver qué onda, pero sobre todo está la larga fila de artistas que más curiosidad me causan por ver en vivo como Kimya Dawson, Yeasayer, Atlas Sound, Owen Pallet, Les Savy Fav, The Big Pink, The Field, The Wave Pictures y The XX. Además espero que haya oportunidad de ver qué oso se la banca más ¿Grizzly Bear o Panda Bear? Los dos estarán presentes.
Todo esto sucederá entre el 27 y el 29 de mayo, tres días de música en la costa del Mar Mediterráneo. No sé de donde saldrá el tiempo para poder ver la mayor cantidad posible de shows, pero ya veré cómo me las arreglo. Dentro de unos días les cuento.
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Jota Pérez
martes, mayo 18
No podría ser tu mujer.
La pequeña historia es más o menos así. Unos pibes que estaban en la universidad editaron de forma independiente un single que un dj radial empezó a pasar como loco y de golpe la canción se escuchaba en toda Inglaterra y se transformó en número uno sin ser editada. Esta es una historia que parece muy lejana de la era sin internet donde la información pasaba de boca en boca y a través de la radio gracias a los dj intrépidos. La canción se llamaba ¨Your Woman¨ y la banda de un solo hombre White Town. No se cuán conocida se volvió en Buenos Aires pero sí se que era número puesto en las fiestas a las que asistía y era nuestra manera de entonarnos un poco antes de ir a bailar por ahí. También es una canción que pertenece a aquel apartado ¨éramos tan gay¨ si imaginamos a unos muchachones saltando a lo loco en un departamento de un ambiente gritando: I could never be your woman . Esto fue en 1997. Lo curioso es que en esa época yo era habitué de una disqueria atendida por dos chicas, una rubia y una morocha, que me hubieran podido vender lo que que querían, pero que sin embargo no se aprovecharon de mí y me hacían conocer cosas buenas; lo que me hacía quererlas aún más. Nunca me día cuenta hasta ahora mismo que lo escribo que crueles habían sido al enchufarme un hit que gritaba nunca podría ser tu mujer. Nunca lo asocié porque la canción no podía ser más gay en todas sus formas; su pegadizo electro-pop y su letra increíble: Ni siquiera te das cuenta que estás siendo rudo/ siempre con esos modales altisonantes de intectual marxista...sin embargo eres tan apuesto y encantador/ está en tus genes? . Magnetics Fields para la pista de baile. Del disco siempre recuerdo el sobre interno donde el pibe explicaba con mucha gracia como había pasado de la preocupación de estudiar para el parcial Chomsky y Baudrillard a tener que lidiar con unos grasas de la compañia discográfica. Me hice hombre; me mudé de ese departamento, perdí a esos amigotes y olvidé la canción.
Hasta hace unos días en que en un blog amigo (don´t eat the yellow snow, ahora mudado a Wordpress) recomiendan el nuevo disco de una delicia pop que viene de Finlandia y se llama Cats on Fire. El disco, Dealing in Antiques, abre con esa canción que no he dejado de escuchar desde entonces.
Dj malhumor.
Hasta hace unos días en que en un blog amigo (don´t eat the yellow snow, ahora mudado a Wordpress) recomiendan el nuevo disco de una delicia pop que viene de Finlandia y se llama Cats on Fire. El disco, Dealing in Antiques, abre con esa canción que no he dejado de escuchar desde entonces.
Dj malhumor.
lunes, mayo 17
miércoles, mayo 12
Dj malhumor conoce a Iron Man
Pienso, ¨todavía soy joven, Gallardo sigue jugando en River; Neil Young sigue sacando discos¨. De los bares del pueblo elegí el de los borrachos. Es el único donde pasan el partido. Es oscuro y lúgubre; supongo que los clientes sufren todos de fotofobia. Afuera el sol es radiante; raja la tierra. Como otros tantos superhéroes; el capitan beto, el mayor tom; me gusta ver a River y mucho más en lugares alejados. Van diez minutos y ganamos uno a cero. Esto no pasaba desde hace siglos. Para celebrar me pido otra empanada picante. Es una tarde de emociones fuertes. Hoy salí temprano y trepé hasta Algarrobal. Por acá todo es más sencillo; algarrobal es un caserío; un oasis donde la quebrada se transforma en desfiladero y donde hay, por supuesto, unos algarrobos que dan una sombra inapreciable. Las palabras coinciden con las cosas. Esta mañana tuve un encuentro impensado. Me pregunto si estuve bien. Le dije: ¨Soy dj malhumor, viejo soldado Indie, sostengo que el rock llegó a la perfección en el año 1991 cuando Loveless de My Bloody Valentine vió la luz¨. Él: ¨Me dí cuenta que esto era mi vida en el año 1991 cuando corrí la carrera del hombre de Hierro. Un triatlón multiplicado por tres¨. Después me explico que la carrera era en México y que llegó en un viaje de dos meses y medio en su bicicleta; non-stop. Lo que no esperaba es que al llegar sería otro. Ya no le interesaba competir, solamente andar. Se convirtió en un superhéroe melancólico. Yo: ¨una noche fui a ver My Own Private Idaho a un cine de barrio, y no solo, no era una retrospectiva, era lo que daban. Volví caminando por una avenida solitaria y arbolada con el murmullo del viento en el follaje. Todo se veía narcoléptizado. Esa experiencia me hizo pensar que Buenos Aires era un lugar mágico y Caballito el mejor barrio del mundo¨. Iron Man: ¨a los quince años hice mi primera travesía desde Pergamino hasta Junín de los Andes en una bicicleta de paseo. Tres años después llegué a Ushuaia con una bicicleta que preparé en el taller de mi padre. Para meter los cambios le tenía que dar un golpecito con el talón al piñón. Todavía no se había inventado ni la mountain bike ni el disco compacto¨. Por cortesía no le pregunté por su padre. Los padres de los superhéroes suelen morir de muerte violenta. Mi biografía es una excepción. Mi padre prepara asados todos los domingos. Su carnicero de confianza lo engaña de tanto en tanto, en vez de carne le vende manteca. Le dije: ¨mis gustos literarios son estándar y mucho más que estilos o modas sigo las colecciones de tipografías amables y de fácil lectura. En los ochenta fue Kundera; Murakami en los últimos cinco años¨.
Esa noche volví a encontrar a Iron Man sentado en el estribo de su camioneta. Sin su traje es pura fibra; abstracto. Es sorprendente si se lo piensa. Más se le pide al cuerpo y este empieza a volverse etéreo. Más tiempo se le dedica y este empieza a desaparecer para transformarse en pura voluntad. Me contó algunas cosas que hizo. Después de esa experiencia mexicana dio dos vueltas al mundo en la bici. La primera en el hemisferio sur; la segunda en el norte. Cruzó Canadá en invierno con cadenas en las ruedas y una tarde llegó a Lhassa en Nepal. Bajó desde Alaska hasta tierra del fuego y subió la bicicleta en el hombro hasta la cumbre del Aconcagua para demostrar que la bici se puede llevar a todas partes. Yo le conté a su vez mi prueba de resistencia más dura. Leer las obras completas de Freud de manera consecutiva desde la página uno hasta la ¿tres mil, cinco mil, siete mil? Leí todos los prólogos (siete creo) a las sucesivas ediciones hasta los últimos fragmentos póstumos. Fue un verano. Nunca lo conté porque lo que en otro contexto podría pasar por erudición o amor al estudio era simplemente demencia. Tal vez sea una prueba viva que toda erudición es un trozo de locura pero eso sería una forma optimista de verlo. Ninguna erudición puede surgir de leer sin parar. Era solo una especie de talismán para un examen que decidiría mi futuro y me llenaba de temor; tanto pasarlo como no. Para pasar ese examen había que leer, (cito) Freud, Obras completas; Lacan; Escritos, seminarios 1, 2, 3, 7 y 11; Henry Ey; Manual de Psiquiatría (lo más parecido a una enciclopedia medieval, más de 1000 páginas) otro manual de Psiquiatría Infantil que olvidé el nombre que era igual de voluminoso; toda la bibliografía de las materias Psicología Grupal, Institucional, del Trabajo; las psicométricas; Salud Pública; Escuela Inglesa y tal vez algo más. Durante tres meses me levanté a las siete de la mañana, desayunaba y subía al estudio de mi madre a leer como otros corren maratones hasta que se iba la luz. Le pregunté si era feliz. A Iron Man.
¨Nunca¨ me dijo. La obsesión. Siempre la obsesión.
Una vez vi salir a un tipo caminando del agua. Era un instructor de buceo. Fue en los meses en que el mundo se venia abajo. Justo en ese momento entre el atentado a las torres y el diciembre del corralito. Yo estaba en Croacia. Era lo más lejos que había podido llegar. Un lugar increíble. Por diez dólares que todavía eran diez pesos tenía una habitación con vista al puerto en una ciudad medieval. Me puse a hablar con el buzo y le dije que buen trabajo tenía. ¨Un trabajo¨ me dijo desganado; ¨cuando estoy en las montañas quiero estar en el mar; cuando estoy en el mar extraño las montañas¨.
Y yo que pensaba que la negativa era mi madre. Me desvié porque no es el caso de Iron Man. Iron Man en la penumbra de la noche me hizo acordar al emperador Trajano. Creo que era él. Había llevado las fronteras del imperio a su máxima extensión. Habiendo llegado a un río; digamos el Ganges; lloró pensado que estaba viejo y que jamás podría conquistar la India. La obsesión. Nada es sin obsesión. ¿O sí?
Mi viaje empezó con suerte. Iron Man me contó más de sus aventuras, nos reímos y me arregló la bicicleta para que pudiera continuar la tarea.
Dj malhumor
sábado, mayo 1
Perfect Day
Y sí otro día me preguntan contesto: David Sylvian es mi artista favorito; Let the happiness get in la canción que me llevo a la isla; mi manual de auto-ayuda permanente. Ese día puede ser hoy. El día pefecto. El sol que no quema, las hojas amarillas que hoy están y mañana ya no sabemos. Por eso es hoy. Esos días que no queremos que terminen. El comienzo de un fin de semana largo, muy largo. David Sylvian tiene disco nuevo y yo no lo sabía. Ya tiene un año el disco nuevo. Lo encuentro por ahí y me digo...Uy, David, te tenía abandonado. Hay cosas que se toman su tiempo en llegar. Pero llegan seguro. Lo nuevo pasa y pasa. Pongo Manafon y la voz del cronner del más allá que lo inunda todo. La voz pura y la guitarra de Christian Fennesz. Felicidad. David Silvian componiendo en los días fríos de New Hampshire. Mejor dicho; música que se compone sola. El camino de Sylvian desde idolo pop a lo Duran-Duran hasta el buda que es hoy es ejemplar. La reseña de este último disco en la página de la BBC lleva este título: If only all so-called artists could display this courage.
Sí los así llamados artistas desplegaran su coraje.
Dj malhumor.
Sí los así llamados artistas desplegaran su coraje.
Dj malhumor.
viernes, abril 30
A leer, amigos

Beyond the Valley of the Dolls es una de nuestras películas favoritas, al igual que la filmografía completa de Russ Meyer, un verdadero genio, a quien ya nos referimos como el dios de las tetas.
Ahora bien, por más increíble que suene, el mofletudo crítico Roger Ebert fue el responsable del psicodélico guión que Meyer llevó a la pantalla. Sí, sí, fue él, por más lejano que pueda parecer al leer muchas de sus críticas...
La cuestión es que Ebert tenia preparado otro guión para Meyer, uno que escribió pensando en los Sex Pistols, a instancias de Malcolm McLaren, como cuenta en esta entrada de su blog.
El resultado, nunca llevado a la pantalla se debatía entre dos nombres: "Anarquía en el Reino Unido" y "¿Quién mató a Bambi". Dan ganitas de ver esa película, ¿no? Quienes busquen algún premio consuelo, no se preocupen, acá se puede leer.
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