miércoles, mayo 28

Mundo Martel: La mujer sin cabeza

Encuadres desencuadrados. Persianas bajas. Camas con adolescentes aburridos en pose insinuante. Tormenta, sequía, tormenta. Chicos, muchos chicos por todos lados. Dos y tres planos de sonido (y ninguno es el principal). Mugre. Cosas que se ven de lejos y primerísimos planos de detalles. Azulejos. Actores excelentes que nunca o muy poco hemos visto. Palabras vacías. Violencia latente y de la otra. Familias numerosas. Familias eternas, todos somos familia. Salvo los otros. Los otros fuera de plano, fuera de foco, como fantasmas. Los otros: apenas una mancha oscura que pasa por el fondo. Los otros: los que dicen señora. Un personaje -una señora- habla de los espantos. Dice: la casa está llena de espantos. Dice: no los mires, si no los mirás se van, ya se van.
Casas grandes, llenas de gente, familias confusas y los otros, los negros, los pobres, los empleados, como los quieran llamar, en un segundo plano siempre presente pero no los mires, hagamos como que no están.
Algo de eso y mucho de algo de lo que es muy difícil hablar está en esta tercera película de Lucrecia Martel. Es muy Martel, es el comentario que escuché antes de escapar de la sala llena de críticos. Sí que se toma su tiempo esta chica: 1995, Rey Muerto en Historias Breves; 2001, La Ciénaga, consagración; 2004, La niña santa, súper recontra consagración; 2008, La mujer sin cabeza. Definitivamente no corre con los tiempos del mundo. Sigue filmando en Salta, sin pintoresquismos, sin apuro. Y no da puntada sin hilo.
No sé explicarlo, pero si bien es una película armada en torno a la negación, a lo que no sucede o no sabemos si sucede, no tiene nada que ver con esas películas sobre nada que se han puesto tan de moda y hacen que mucha gente prefiera jugar a las bochas antes que ver cine argentino. Yo he visto El otro, por ejemplo, con su Oso de Berlín y todo, y no me avergüenza decir que me dormí olímpicamente (en sentido literal y en el cine). He visto Extraño, también con Julio Chávez, y se hizo difícil. Hay tantos ejemplos, para qué abrumar. Y sin embargo nada de eso pasa con La mujer sin cabeza, un film absolutamente tenso, que trabaja una cuerda -si se me permite- moral. Lo que no se ve grita.
Gran mención para María Onetto, una enorme actriz de teatro que el cine todavía no había aprovechado como se merece. Y, en realidad, gran mención para el talento de dirección de actores de Lucrecia Martel, que convierte en estrella de carácter a todo actor que toca.
Sí, esta es otra de esas famosas reseñas que no dicen nada o casi nada. Debe ser parte del efecto Martel.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

sí, yo la vi hace unos días en el festival de lima y me enamoró. es increible lucrecia. el comentario del publico fue: "entendieron algo?"; lo que yo no comprendo es la necesidad de descifrar . la forma que tiene para narrar es muy martel, si.

Anónimo dijo...

Hola soy Matias de Mar del Plata y vi is la pelicula hace poco sin ninguna recomendacion o influencia, error de mi parte que no volvere a cometer cuando vuelva al cine ya que la pelicula parece carente de un conflicto claro. La trama es demasiado lineal y a la vez es muy extensa para lo que el director quiere expresar en la pelicula.Carece de total dinamismo la narrativa del filme y es imperdonable que no halla musica en todo el film.
Los actores son buenos pero parecen atrapados en un guion que les da poco margen a ser actuaciones destacadas.
Muchisima gente se fue indignada del cine al verla.No gustó para nada.Espero que el INCAA piense mejor a la hora de financiar o apoyar peliculas asi.

Rosella dijo...

Matias que triste que sientas eso, lo digo con total sinceridad, me causa dolor; la película de Martel es una obra de arte. Marcela me encanto el post!!!
Realmente Martel tiene una sensibilidad que sale por la pantalla en cada momento. La pelicula no permite que te desconcentres durante la hora y media. La direccion de actores es maravillosa, cada personaje encuentra todo lo necesario para funcionar como tal. LA posibilidad de que queden cosas sin aclarar y que uno pueda imaginar, que no sepas todo desde el ppio y que vayas armando un rompecabezas. No seamos necios dios mio, el espectador se cava su propia fosa cuando quiere que le regalen todo en bandeja y lo unico divertido es ver ultima tecnologia en panatalla. El mundo mágico, la mística que se siente en esos espacios, la ensoñación provocan un misterio que hace los films de MArtel con sus elipsis e indicios, una delicia. Martel dice mucho pero hay que querer verlo. Pero seguimos siendo America LAtina, lo que no queremos ver lo tapamos.
Gracias MArcela por este espacio saludos

guionista de genero dijo...

Uff otra vez sopa....

seguramente sera una obra de arte para algunos...pero si partimos de la base que el cine es un espectaculo artistico, social, cultural que debe entretener y contar historias interesantes...
(hay butacas que llenar en el cine como decia Alfred) tu vision al igual que la directora Martel es egoista y carece de querer tener un mensaje claro y para un publico masivo.
la verdad Eduardo tiene razon. si voy a ver un film que no me dice nada y que vos tenes que imaginar todo...leo un buen libro o de ultima escribo una pelicula yo y no hago pagar la entrada a alguien para que despues no entienda nada y se duerma.
Martel tiene un estilo, un codigo extraño, diria yo, errado para el 7mo arte. Yo no entiendo sus peliculas, me aburren, prentenden mas de lo que son...al igual que su directora.
El INCAA protege a Lucrecia como oro...y asi nos va en el cine. este film fue abucheado dos veces en Cannes y las criticas de diarios en Francia, España, Italia y Alemania la mataron (busca en la web), pero aqui es una obra maestra....
dejemosnos de joder, yo no quiero ver efectos digitales hasta en la sopa, pero tampoco una pelicula que desde el vamos me deja afuera...es decir, veo que los fanaticos de Lucrecia se creen superires...esto es arte, hay que triste que penses eso, que lastima, o vos decis eso porque no entendiste nada....Como si serian los unicos que pueden visualizar una verdadera obra de arte y el resto de los espectadores que nos eburrimos o no entendimos fueramos unos idiotas ignorantes.
vamos, basta de creerse lo que no hay. Martel hace film autorales que tienen un estilo, eso no se discute, pero que el publico en general no entiende, siempre lo deja afuera de todo....no le importa, nada, ni las criticas, ni el publico, ni nada, solo le gusta viajar a los festivales bancada x la guita del INCAA, ganar premios acomodados de criticos que hoy se dieron cuenta que su cine aburre y no cuenta nada. pretende contar y dejar mensajes, pero se queda en las pretenciones nada mas...
vean mas cine argentino, apoyen al cine nacional, de la mejor manera, alejese de los films de Lucrecia, porque esos film son los que alejan al publico de nuestro cine.

Haikukiller dijo...

Pero desde cuando guionista de género el cine, como estatuto de legitimación, debe ser masivo, o si no, no es cine. Me extraña ese comentario de alguien dedicado al 7mo arte.
Realmente la pelicula de Martel es muy buena y creo que los muchos que no aprecian esta peli es porque no implementan una nueva forma de ver. Pero es bastante lógico, la mirada es cultural y como lamentablemente la mayoria de los productos cinematograficos se encuentran tan masticados, ante un film que ahonda en las sensaciones y en la construcción paso a paso, y no hablo de linealidad, de una historia, se quedan afuera, y por lo tanto no tiene herramientas para armar una historia en la cual pasan cosas (la escena de vero como una extraña en su propio consultorio me parece de lo mejor que he visto en el cine nacional desde hace muchos años)
eso es sensibilidad y hasta empatía con los personajes; además demuestra que el extrañamiento se puede filmar sin recurrir a viejas recetas de loops hipnóticos ni edicíon de videoclip.
El lenguaje cinematográfico se amplía considerablemente en estos casos, estoy realmente muy agradecido

Kermit dijo...

che, ahora me dieron ganas de verla para entrar en la discusión!
falta mucho para que llegue al gaumont?

Tucho dijo...

Yo estoy más cerca de pensar que la película pretende mucho más de lo que logra. Es difusa más que tensa, porque cuando la tensión no se desenvuelve y queda ahí, al menos a mí me aburre mortalmente. Es un film para estudiantes de cine, nomás, ellos solos pueden decodificar las intenciones de Martel aquí. Y eso que soy paciente con este tipo de películas, pero no me gusto para nada. Quéva'cer...

De todas formas el papel de Onetto me parece muy bien llevado por ella.

Anónimo dijo...

marcela,tu desscripcion acerca de la pelicula de martel me parecio exelente. es aguda y copmparto con vos en todas tus palabras.pocas veces el cine argentino llega a ese nivel. este anio tuve la suerte de ver la pelicula de favio, y la verdad, que al igual que lucrecia, note "el autor" y no asi " el relator" alguien que me sienta en un espacio y me"cuenta una historia". en la pelicula de lucrecia uno es espia, uno es testigo y a su vez complice. el guion que se logra no tiene fisuras y la dualidad parece presentarse en cada plano. una mirada aguda de martel desde la direccion hace que la pelicula sea "una obra", una obra con ese moe, en donde todo encaja y tiene que ser como debe. agradezco haber podido ver la pelicula. su mirada politica y poetica deja ver lo sensible y esa sensibilidad me emociona.
saludos.
Juan.

jpCinelli dijo...

El problema con las películas que dejan agujeros para que el espectador las llene, es que parten del error de presuponer que cada espectador cuenta con el material de relleno indispensable para la tarea. Eso en el caso de que sea cierto que el cine de Martel tiene agujeros.

Salud,

Anónimo dijo...

Anoche fui solo al cine a ver esta pelicula y realmente me conmovió muchisimo. Considero banal la discusion sobre si el cine debe ser hecho para todos o para algunos... es como la buena literatura, lleva tiempo comprenderla pero cuando uno lo logra se encuentra ante mundos nuevos, y eso no lo hace superior, pero tampoco por esa falta de popularidad hace que no deba ser escrita. En esta pelicula, bellisimamente interpretada por maria, creo que el mayor defecto es que sacando a dos o tres actuaciones (y no hablo solamente de las de actores conocidos) se cae mucho por lo afectadas y sobreactuadas interpretaciones de los no actores... que en peliculas de sorin quedan muy bien porque no hay con qué comparar y porque dicen frasecitas fuera de campo o cortas. En cambio en esta peli se mezclan mucho y realmente son una patada al higado cada dos minutos porque hasta para ofrecer un té quedan como extras. En este punto disiento de las criticas que alaban a las buenas actuaciones y de la directora que hace excelente actor a todos... Mas allá de esto, y a diferencia de leonera que tiene para mi la misma falla, creo que es una obra valiosisima, que instala una manera de narrar nueva, y si fue abucheada por mandrake o amada por cacho es siempre recurrir a la falacia de autoridad que nada dice cuando esos mismos criticos aman porquerias por efectistas o por mostrar el tipico tercer mundo que buscan ver. Si a uno le gusta y tiene sus razones... ya con eso basta para que la defienda, y en esta pelicula hay un drama de clases, una situacion pequeña llevada a la maxima tension y con una sutileza que hace de lucrecia una excelente exponente del cine... argentino, no argentino... da igual, el cine es universal.

Christian dijo...

Ayer fui a verla. Me impresionó. Nunca había visto peliculas de ella...mal hecho. Me gustó la temática, la estructura del guión, las actuaciones y hago un apartado especial para la imagen y el sonido, que no solamente son bellos, están llenos de contenido, crean intriga al no dejarte saber y hacerte imaginar, son irónicos como la cantidad de primeros planos con emoción facial contenida (anti hollywoodense), el uso del fuera de campo (el que más me gusto es el del accidente, ya que por lo general los fuera de campo ocurren a derecha e izquierda de la pantalla pero est vez ocurre por debajo y encima para que suceda el conflicto, genial), el enfoque y desenfoque, y la imagen final que es bellísima a través de ese vidrio toda esta sociedad borrosa y desenfocada.

Carlos Vilaró Nadal dijo...

Acabo de verla en dvd (finalmente), realmente me gustó mucho. Hay detalles, que, al comienzo hicieron que me cuestione muchas cosas, por ejemplo, por qué cuando Onetto tiene el accidente, la directora decide mostrar al perro tirado, en lugar de dejar en suspenso que fue lo que atropelló, aunque no esperaba que sea aclarado el misterio ya que era una película de Martel, siempre puede estar esa tensión extra que no le hace mal a nadie, al contrario. Sin embargo, cuando la película terminó, me di cuenta de que no me importaba si hubiese sido un perro o una persona. Saludos!

Silvio dijo...

Recién vi al película (hace 10 minutos la saqué del DVD) y realmente lamento no haber visto en el cine semejante obra de arte. Una metáfora increíble acerca de la ambivalencia moral de la burguesía. Los momentos son tensos y el espectador acostumbrado al cine de Hollywood espera con ansias el momento en el que la película comience, cuando en realidad la película comienza cuando comienza, no tiene una cúspide, es un gran todo, repleto de maestría.

Creo que Lucrecia Martel va a seguir sorprendiendonos muy gratamente.

Lilian B. dijo...

Anoche vi la peli y la verdad es que no me gustó. Y no es que no me gustó por no estar acostumbrada al cine no convencional o no poder disfrutar del cine de autor, sino todo lo contrario. Me parece que Martel hace películas para snobs que piensan que lo poco claro (narrativamente hablando) es artístico. Por empezar las actuaciones - la actriz principal tiene que agradecer que le hayan dado un papel anodino, ya que otro papel no podría sostener- son pésimas y bastante inverosímiles, básicamente por el lenguaje de los personajes (son porteños,no? -excepto los personajes secundarios- algunos de los cuales tratan de meter modismos norteños o pueblerinos). La historia en sí es chiquita, no está mala, pero tiene gusto a poco. Sí que crea un "clima" (como dicen, propio de Martel)pero creo que la "gran rareza" (o excepcionalidad) de la directora se basa más que nada es hacer poco identificables cada una de las situaciones que se presentan . Y eso crea una atmósfera de indefinición que cansa por repetición del recurso. Me parece que es una directora un poco inflada por la crítica argentina. Como dijo alguien por ahí, me parece pretenciosa, pero no porque "no se entienda" o porque no sea para todo público sino porque para ser verdaderamente artística, rupturista y vanguardista le falta mucho.

Anónimo dijo...

Guionista de género dice: "pero si partimos de la base que el cine es un espectaculo artistico, social, cultural que debe entretener y contar historias interesantes..."

No partimos todos de esa base, por suerte.

Soy Pía.

Anónimo dijo...

Asi es Lucrecia, y su modo se extiende a este foro: ella no dice nada, no hace nada, y mirá las emociones encontradas que genera! Su arte gusta o no, no hay que seguirla. Sus peliculas no dicen nada, uno la construye en base a sus viviencias. Hagan la prueba de verla con otras personas sin hablar y luego comentar que vio cada uno: van a ver que es como si cada uno hubiera visto una peli diferente. Son miles de finales abiertos: Mató a un perro y se preocupó injustificadamente la pobre mujer? Mató a un pendejo y tanto ella como su entorno, todos hijos de puta, ni se calentaron y es mas, borraron pruebas (las placas y los registros en el hospital y hotel el día del accidente)? eso depende del espectador: QUIEN NO SE PREOCUPO ALGUNA VEZ INJUSTIFICADAMENTE? QUIEN NO FUE UN POCO HIJO DE PUTA ALGUNA VEZ?