viernes, abril 15
This is Britain: The Arbor de Clio Barnard
Santiago B.
Animal / WOFL 2106 / RGB XYZ / y otros, de David O’Reilly
¿Quién es David O’Reilly? Es un muchacho irlandés a quien actualmente se lo considera una de las promesas de la animación europea, porque, entre otras cosas, uno de sus cortos ganó el Oso de Oro en la Berlinale hace un par de años (si se preguntan cómo luce, una amiga lo definió como: “una especie de Harry Potter, pero más canchero”).
Su estilo de animación es demasiado variado (desde algo digno de un videogame de los 80 hasta una animación donde los dibujos fueron hechos en Paint) como para encasillarlo en un estilo determinado, pero si tuviese que compararlo con alguien lo haría con Shynola, ese gran grupo de artistas visuales ingleses, que nos dieron videos musicales tales como: Pyramid Song (Radiohead), Good Song (Blur) o Move Your Feet (Junior Senior); sin mencionar la apertura de The IT Crowd o la de Scott Pilgrim vs the World.
Ahora bien, ese es su estilo, su forma. Pero por más destreza que tenga en ese tipo de animación (y realmente la tiene), lo que sorprende es lo que cuenta, las pequeñas historias, los momentos graciosos, absurdos e irremediablemente tristes. En algunos casos humaniza comportamientos meramente animales, en otros deshumaniza al estereotipo clásico de persona apta para vivir en sociedad. Le encanta que te interiorices con la historia para poder sacarte rápidamente y volverte a dejar justo donde te habías quedado, sin perder nada.
Les podría contar muchas cosas que hizo (como un video para U2) o personas con las que compartió una tarde amena (como el director Sion Sono), pero nada de eso es importante. Entre tantas cosas que no hay que ver en este BAFICI, yo les digo una que sí tienen que ver. Es solo una hora. Créanme, vale la pena.
Gustavo Mellado
jueves, abril 14
Memory Lane, de Mikhaël Hers
J. Pérez
¿El amor era esto? True Love, de Ion de Sosa
Pero es que... quizás estoy movido porque recién llego, quizás mañana piense distinto, no sé. Pero hoy ¿jueves? ponele que jueves a las 2.04 am, según marca el relojito de la pc 25 de este cyberchino, puedo decir que True Love es la peor película del Bafici que vi en mi vida. Con todo lo que eso implica.
No lo es, pero podría ser una gran parodia de ciertos gestos no sólo del cine indie sino de las cosas que realiza la gente que quizás recibe una cámara de video o de foto por primera vez, entonces captura imágenes por la ventana o de sus pies y cree que ha descubierto su verdadera vocación como artista. Y después piensa "claro, porque es como que es como la representación del espacio". ¡Pero que utilices la palabra espacio no implica que lo que hagas esté bueno, la puta madre!True Love tiene una idea, representar una ruptura amorosa a partir del cambio en el espacio de la vida del tipo. No es mala idea en sí, pero lo representa de la manera más banal, boluda y obvia del mundo: con planos-fotos fijas sobre esos espacios a través del tiempo. Insistentemente durante una hora y pico. Puertas, ventanas, plantas, plaza. Con planos abruptos y con una ligera modificación de encuadre para darle otro touch. Eso es todo. Eso que podría ser el primer TP de cualquier estudiante no de cine sino de un tallercito de expresión para hippies de clase alta en una sociedad de fomento instalada para lavar guita. Esa porquería anodina, simplona, obvia, ridícula, aburridísima, criminal. No sé, es tremendo, les juro que fue tremenda la experiencia. Y pensar que salí de The Turin Horse diciendo que le faltó algo. Es una joya increíble comparada con esta película! este mouse al que no le anda la ruedita es una joya comparado con esta película!
Les juro que fue como "Un buen día" pero indie.
Mañana va a ser mejor. Aun si me cae un meteorito en la cabeza de camino al Abasto va a ser mejor.
PD: Igual al hijo de Porcel le re gustó.
miércoles, abril 13
Cosas que NO hay que ver: Lenz, de Thomas Imbach y At Ellen's Age, de Pia Marais

No sé si las siguen dando pero por las dudas quería alertar sobre estos dos bodrios alemanes. Uno es alemán (At Ellen's Age) y el otro es suizo (Lenz). El 80% de las películas indies alemanas (y de varios países ricos o enriquecidos del centro de Europa) de los últimos 20 años se basan en 3 puntos: a) El protagonista sufre "el desmoronamiento de su mundo". Esto es, pierde el trabajo, la pareja lo deja, los hijos no lo quieren, la mamá le corta la internet... algunas de esas cosas. b) Su derrotero psicológico lo lleva a conocer gente superficial, participar de fiestas decadentes en las que se aísla y emborracha, tener sexo casual con gordas o gente fea, relacionarse con gente rara que no tiene nada que ver con él/ella. c) Se vuelve loco/a y hace cosas que hacen los locos en el cine indie: golpearse, tocar canciones borracho, mirar por la ventana, bañarse con la ropa puesta, acosar gente en "busca de contacto humano". En Lenz hay un tipo al que lo dejan su mujer y su hijo, a la vez está filmando un documental sobre él mismo (no se entiende bien esto, además Imbach como reconoció públicamente, usa distintos registros, 16mm y digital, por una cuestión práctica, entonces esos cambios confunden al que pudiera pensar que hay alguna razón relacionada con el intradocumental) y se vuelve loco, conversa con turistas, se quiere levantar una gorda, termina tocando canciones borracho y en soledad, mira por la ventana, trata de acosar a la ex niñera de su hijo porque se siente solo. En Ellen's Age hay una mina al que lo deja su pareja, en crisis nerviosa pierde su trabajo, entonces se vuelve medio loca, conoce gente rara, participa de fiestas decadentes aislándose y emborrachándose, se involucra con unos vegetarianistas radicales (ay ese activismo alemán tierno e inocuo tipo Los edukadores), cambia su vida sin mucha convicción y encuentra la redención en este idealismo primermundista aunque exportado a África, el lugar privilegiado para un estilo de vida menos estructurado y más salvaje. Porque en Africa la gente no piensa, ¿viste? son puro cuerpo. Sí, la película tiene, además, cierto paternalismo racista. Ah, y termina con ella cruzando el horizonte con un negrito africano. Posta.La verdad es que no sé por qué, quizás yo tengo mala suerte, pero todas las películas indies germanas/suizas/austríacas que vi en estos 13 años de bafici tienen una falta de imaginación formal y narrativa increíble. Podríamos intercambiar escenas entre varias películas y casi no se notaría la diferencia. Pero no los quiero amargar más, sólo quería alertarlos para que no cometan el mismo error que yo. Y que se cuiden. Igual peor fue el nazismo, obvio.
Road To Nowhere de Monte Hellman
Dj Malhumor
Cold Fish de Sion Sono
Santiago B.
martes, abril 12
Gravity Was Everywhere Back Then, de Brent Green
Me voy a poner odiosamente autoreferencial, sepan disculpar.

Attenberg, de Athina Tsangan (II)
Quizás durante los primeros minutos puede parecer que es una película algo extravagante sobre una joven que busca su identidad y horrores baficeros por el estilo. Pero con el correr de la proyección se devela más como una película que se pregunta por los humanos no tanto como conciencias o como formas psicológicas sino como organismos vivos. Es una película muy antropológica. Y acompañamos a Marina, la protagonista, en su encantadora exploración naturalista. Recorremos su cuerpo y el de los otros con planos detalle sobre homóplatos hipertrofiados, pies deformes y tetas, y descubrimos junto a ella y su excesiva narratividad descriptiva el comportamiento sexual y lúdico de los humanos, cual documental de NatGeo. (La primera escena sexual entre Spyros y Marina es la escena más tierna y graciosa del festival.)
También es una película levistrausseana, porque todo el tiempo juega con la confusión entre naturaleza y cultura, entre estos humanos animalescos y el entorno industrial burgués que los cerca y también los define, como ese entramado uniforme de viviendas que limita y tranquiliza a Marina. Entonces se la pasan jugando en esos raros dormitorios y patios de un hotel semi abandonado, juegan a ser monos, patos, aves indeterminadas. Se agreden y se aman. Sí, los personajes son bastante extravagantes, pero aún así empatizables y contagian ese extrañamiento ante la naturaleza (o lo que sea) humana que justamente sólo podemos percibir con la objetivación que permite sentarnos en una sala a mirar a los otros.Attenberg es una pelicula muy tierna y sordida, con videoclips super copados de canciones de Suicide y F. Hardy (e insertos en la historia, no como los videos de Tsai Ming Liang), con personajes queribles, con canchas de tenis, hoteles y hospitales siempre vacíos, con una poesía corporal medio dulce y medio salvaje, con un aire misterioso y perturbador como el que seguramente tenemos para los animales (porque la verdad es que somos medio deformes). Attenberg nos dice que ser humano está bueno, que lo disfrutemos, que nos deslumbremos ante nuestra monstruosa belleza, aunque para eso tengamos que desaprender un par de cosas y quizás volvernos un poquito monos.
Post Post: Todavía la pueden ver. La dan hoy a las 22.45 en el Atlas Santa Fe. Vayan, para mí cada plano vale la pena (basta Jotapé, terminó la reseña).
Link Relacionado: http://encerradosafuera.blogspot.com/2011/04/attenberg-de-athina-tsangan.html
lunes, abril 11
¿Qué me llevó a creer que los noruegos podían ser divertidos? ¡¿QUÉ?! - Norwegian Ninja, de Thomas Cappelen Malling

Notre Poison Quotidien, de Marie Monique Robin
Flojón flojón - Silver Bullet de Joe Swanberg + Aardvark de Kitao Sakurai + Headshots de Lawrence Tooley
Seguí con Aardvark de Kitao Sakurai. Empezó bien esta historia de un ciego ex alcóholico que practica una variante Zen de Karate. Me lo decia mientras la veía, este tiene algo que contar no como el otro fastidiado del cine de al lado. Aparecían personajes curiosos y las escenas eran extrañas, oníricas. La primera parte de la historia como dice el catálogo. Después viene la segunda. La mala. En fin, es dificil sostener un relato. Lástima. Me había encariñado con el cieguito, el profesor de Jiu Jitsu y el detective de acento raro. En la última escena aparece el director. Flaco, dirigí!! Los chistes dejenselon a Hitchcock por favor.Como no hay dos sin tres entré a Headshots de Lawrence Tooley. El director se prensentó en la sala y saludo con un Hola Pibes. De ahí todo cuesta abajo. No tengo ningún interes por la probremática de las fotógrafas de moda en crisis. Aunque sean de treinta y pico como yo, aunque vivan en Berlín. Dirán que es envidia, ma fangulo. A los quince me fui.
Miss Mundo
Aurora, de Cristi Puiu
Si el interés no se perdió por alguno de esos elementos, les cuento que es una buena película, pero no excelente como dicen muchos críticos. Tampoco tiene una marcada división entre la primera y la segunda mitad, como dicen otros críticos (o los mismos, para el caso). La cámara lo sigue al protagonista mientras hace, desde las cosas más mundanas, hasta las más extraordinarias, si se quiere. Lo sigue con una rigurosidad impecable, hasta se podría decir que lo hace de un modo totalmente objetivo. Pero los ojos están puestos en él, raras veces se hace hincapié en las reacciones de los demás. Opta por mostrarnos el mundo que lo rodea, en la medida en que él decide interactuar (no vamos a discutir si eso es o no es interactuar) con el mismo. No abunda en explicaciones simplonas, se podría decir que no abunda en explicaciones y punto. Hay pequeños momentos de humor, de ese tipo de humor que alguien hace en una situación tensa, no el humor liviano ni de parodia autorreferencial; pensemos que el tono es solemne (a la ida un taxista me dijo: "ya no hay películas solemnes, como Terminator 2, esa es una película solemne"). Probablemente cueste identificarse con el personaje, pero ¿quién quiere identificarse hoy en el cine?
Si les gustó La noche del Sr. Lazarescu, vayan a verla, no porque tenga tantos elementos en común, sino para apoyar al director, ¿no?
Si les gustó Police, Adjective, y no tienen problemas con la narración lenta (como si los tuvo el hombre que se sentó al lado mío, que pasada una hora se durmió plácidamente), ni con la construcción de una historia mediante mostrar los ínfimos detalles de su desarrollo; vayan a verla, después me cuentan que les pareció.
Gustavo Mellado
The Ballad of Genesis and Lady Jaye, de Marie Losier
Marie Losier fue antes que nada parte de la historia, ella y su cámara de lente sucio estuvieron cerca de la pareja durante años registrando su intimidad. La textura hogareña de las imágenes vuelve aún más poderosa a la historia del matrimonio que en vez de engendrar un hijo engendra un nuevo ser transformando sus cuerpos para ser cada vez más parecidos. Las voces en off más una mezcla de sonido sugerente y contundente junto a una selección de la música de Orridge (más que nada Psychic TV), invitan a buscar más de esas canciones tan Velvet tan underground que aquí ayudan a contar una historia de amor tan extraordinaria como cyberpunk.
J. Pérez
A espada e a rosa de Joao Nicolau
Santiago B.
Dos x Uno
Una película puesta junta a la otra por mérito de sus duraciones; pero fíjate tú que si se nos antoja son dos caras de la misma moneda; ordén y caos; armonía del mundo/el mundo contra tí. En fin; todo tiene que ver con todo dijo Pancho Ibañez alguna vez. La primera es una versión Zen del universo; estámos conectados; está escrito en nuestras células; llevamos música dentro. Una especie de Cosmos pero introyectado. Imágenes poéticas e inspiradoras, entrevistados extraídos de The BIg Band Theory, un músico sereno que hace música en tiempo real con el ritmo del lenguaje (le vemos cara conocida y después nos enteramos que es un pibe de Broken Social Scene y Do Make Say Think; que lejos han quedado los estereotipos del rock gracias a Dios!!). Lo único discordante es la voz relatora de la directora que parece contradecir todo lo que dice; debe ser canadiense pero su acentó de Totally Blonde es una especie de dolor, you know. En otro momento otra Totally Blonde, que debe ser médica, dice que sentir el pulso de una persona que desaparece es algo ¨muy especial¨ como si hablara de un nuevo restaurant...en fin...Curiosidades de un distendido ejercicio de meditación.
Juan se fué es otro ejercicio de cámara en mano acerca de la incomunicación y las malas rachas. A un pibe de Brooklyn se le viene el mundo abajo; la famosa espiral negativa. Cruce entre Dogma y Beastie Boys. Culmina con una canción brillante titulada claro, I´m so depressed de un tal Abner Jay. Es lindo mirarlo desde afuera.
Dj malhumor.
domingo, abril 10
En aquellos días la gravedad estaba por todas partes.
En retrospectiva el título lo decía todo; no podía fallar; así y todo nos hemos clavado tantas veces. Hay muchos caminos para la experimentación; puede ser (un exceso) ejercicio de la razón, un viaje o tanteo, una búsqueda de un nuevo lenguaje para decir lo que se quiere decir, mostrar o develar. Este parece ser el caso de esta joya. Los hermanos Quay encuentran a Sparklehorse, a Casiotone for the painfully alone, al Periférico de Objetos, a Kelly Reichardt (la de Old Joy) en ácido y ya que estamos a Bonnie Prince Billy también. Cómo transformar en una historia brillante una línea: un hombre desesperado construye una casa para curar a su esposa enferma. La vamos a recordar por mucho tiempo.
Dj malhumor.
sábado, abril 9
U.K.: Upside Down: The Creation Records Story, de Danny O'Connor y Separado de Dylan Goth/Gruff Rhys
Está película debería ser obligatoria en todos los colegios! Ja. De golpe tomamos conciencia que un solo sello, en el lapso de diez años descubrió y sacó a la luz a Jesus and Mary Chain; Teenage Fanclub, My Bloody Valentine, Primal Scream, Ride, The Boo Ridleys, SuperFurry Animals y los dos mejores discos de Oasis (los primeros claro). Vivimos tiempos, por muchos momentos, de una creatividad desatada, de puro juego y desfachatez. Todo tan rápido, tanto. En este momento está pasando otra vez. Otro día veremos el docu sobre Matador o Warp o MorrMusic o Subpop, Sarah, Labrador o Merge (todos tan clásicos ya) y diremos lo mismo. Tanta energía suelta, tanto humor y delirio. Podemos ver a todos los protagonistas hablando de manera tan sincera, tan directa, pensando en voz alta; maravilla. No puedo dejar de hacerme la pregunta de cómo es posible, todos juntos al mismo tiempo en el mismo lugar. Lo que no es verdad del todo. Un mapa nos lleva de Manchester a Glasgow, de Glasgow a Londres and back. Hubo una cabeza que vió el gran cuadro; que vio los hilos invisibles que se conectaban. Por supuesto que los adictos a estas bandas no necesitan la recomendación; pero es un momento que va mucho más allá; cultura pop sin más. Cultura bah. Entre los entrevistados está el cantante de los Super Furry Animals. Para mí era una de esas personas que encontrás aquí y allá y nunca se dió el momento en que pudiera prestarle atención; hasta que zas, lo encontrás en un ascensor y charlás cinco minutos y bastó; el tono de la voz, las palabras medidas y justas para saber que hay mucho más. Querés otra vez. Lo que fue perfecto porque en la mañana del sábado proyectaban Separado escrita y llevada adelante por el mismo. Este anarquista galés que viaja a la Patagonia para descubrir porque se vinieron aquellos otros. Un viaje encantador! Patagonia de Chatwin según Galeano y Daft Punk (increíble pero real). Se puede hacer tanto con tan poco cuando se tiene talento; o aunque más no sea la mirada fresca, cuando se presta atención a los detalles y se deja hablar a las personas. Como en el docu de Creation destaca la claridad y honestidad de las preguntas; en todas las direcciones; las que hacen los directores, las que se hacen los protagonistas. Hay muchos momentos hilarantes y otros de una poesía extraña. Como el Buenos Aires de Wong Kar Wai en Happy Together saca de lugar el mirarnos con otros ojos. El pibe tocando solo la guitarra en un hostal de San Telmo, mientras vos y yo hacíamos quién sabe que cosas.
dj malhumor
viernes, abril 8
Attenberg de Athina Tsangan
Miss Mundo.
La vida sublime, de Daniel V.Villamediana
Santiago B.
La vida útil, de Federico Veiroj
Por un momento me puso mal La vida útil. Esa cuestión de cómo dejar morir lo que amás. A todos nos pasó. Una bandita que ya no daba para más, un proyecto creativo que no terminaba de ser abandonado, una relación amorosa revivida artificialmente… Cosas muertas que uno insiste en que formen parte de su presente. Como el caballito de madera sobre el que canta Masliah en la película. Pero, ¿quién alguna vez no fue un Campanella intentando conservar todo tal como estaba aunque la realidad te gritara “¡Ya fue, man!”. No es verdad que a todo Campanella le llegue su Ricardo Darín como dice el saber popular (creo)… porque al final Darín nunca llega y su discurso conmovedor, para volver todo como estaba, tampoco. Y entonces te quedás sin nada, sin siquiera poder cagar a trompadas a Eduardo Blanco. Pero ya me fui por las ramas con la analogía, volvamos a La vida útil.

En fin, sea Cinemateca, sea cierto cine o cierta manera de hacer, distribuir y exhibir cine…. algo de eso parece muerto hace rato. Todo lo bello tiene que morir y Jorge lo entiende. Primero llora un poco en un colectivo, pero después lo entiende.
Acá podía terminar todo.
La vida útil es una grata sorpresa de la competencia internacional que nos muestra que el cine y la vida nunca mueren del todo. Una obra que reniega del pasado como tal para celebrar el presente. Y yo no sé si ustedes sabían pero el presente llegó… hace rato. ¿No lo ves, bo?
La muerte de Pinochet, de Bettina Perut e Ivan Osnovikoff

8/4 a las 18.45
el 15/4 a las 21.00
el 17/4 a las 19.15.
Un homme qui crie, de Mahamat-Saleh Haroun
Padre e hijo trabajan de pileteros en un hotel de primera en Chad, África. A la par de una guerra civil, llegan los recortes y mandan al padre a laburar de portero, quizás por eso no se preocupa tanto cuando los militares enrolan a su hijo a la fuerza. Una película dura, muy bien filmada, que -según el director- es una parábola sobre de la actual situación mundial, en la que los padres son los que directa o indirectamente destruyen lo que les toca a sus hijos, empezando por sus vidas. Seguramente habrá quien pueda escribir un poco más sobre esto. Baste decir que vale la pena ver la película que, de paso, cañazo, ganó el premio del jurado en el último Festival de Cannes.
jueves, abril 7
She Monkeys, de Lisa Aschan
El secreto de Emma es no mostrar las emociones, así nadie la puede lastimar. El poder sobre el otro -sea animal o humano- es lo que importa. Hasta que entra en su órbita Cassandra, a quien conoce entrenando en una escuela de acrobacias ecuestres. pero el control y la fuerza no lo son todo, le dice alguien por ahí El juego de dominación que nace entre las dos adolescentes -un erótico tira y afloja- tiene destino oscuro: como el paisaje insiste en insistir, se acerca una tormenta, aunque quizás nunca estalle. Pero Emma tiene una hermana de unos seis años, que a la vez sirve de contrapunto, ya que su precoz despertar sexual -confuso, romántico- tiene nombre y filiación. Y así van las cosas. Seca, fría, atenta a los detalles, la dirección de Aschan resulta impecable. Sus personajes tienen pulsiones tan claras -u oscuras-, que les otorgan una necesaria tercera dimensión, transformando a She Monkeys en una película de una cuidada construcción, tanto que resulta llamativo que no forme parte de alguna de las competencias.
Les fleurs du mal, de David Dusa

Ivory Tower de Adam Traynor
Miss Mundo.
L.A. Zombie, de Bruce La Bruce

miércoles, abril 6
Otra vez será.
Me fui a ver a Flaming Lips en bicicleta. Nadie roba en recitales de flaming lips me dije, es todo paz y amor. El policia que me vió atarla a una reja no pensó lo mismo y me dijo que cuando él se vaya me la iban a chorear; ¨te lo digo por vos hacé lo que quieras¨. Me busqué entonces otro sitio y me mandé. La noche no podía ser mejor. Por atrás del escenario pasaba el tren; un flash. El pibe de los flaming no se cansó de decirlo; me encanta este tren. También repitió más de lo debido, c´mon, c´mon. Hoy me levanté todavía feliz de un final memorable; de escuchar lo que más quería, al pibe mirando el cielo pregúntandonos si nos damos cuenta; eso pagó mi entrada. Tengo también lucecitas de colores que dan vuelta alrededor de mi cabeza. Pero también los quisiera ver de vuelta para que dieran todo lo que no dieron. Porque fue algo poco. Eso fue. Hubo muchos tiempos muertos, no encontraron el futbol como dicen en los programas de deportes de la siesta. Los flaming para mí fueron siempre un grupo que me iba a volar la cabeza; algún día en el futuro. Aunque compré muchos de sus discos, aunque me bajé todo el resto; siempre tarea futura. Los escucho y lo seguiré haciendo; siempre esperando algo fantástico que ellos pueden dar, que tienen escondido en algún lugar, que muestran y esconden. Volvió a pasar en el concierto. Faltaba; no era cuestión de volumen. No lográbamos encendernos y es porque faltó chispa. Lo nuestro pudo haber sido hermoso.
Dj malhumor.
La vida es bella
!Qué gran concierto che! No puedo imaginar a nadie salir decepcionado de La Trastienda después del show de The National; al menos el lunes, y no me puedo imaginar que haya sido distinto el domingo. En lo personal The National es mi soundtrack de los últimos tres años. Ya los había visto (http://www.encerradosafuera.com.ar/musica/degira.htm), ya había escrito sobre ellos (http://www.encerradosafuera.com.ar/discos/discos29/the_national.php), ya los había escuchado y escuchado. Y pum! Como la primera vez. Al lado mío mi amiga todo lo contrario que jamás los había escuchado. Bastó el primer acorde para que me mirara agradecida por estar ahí. Todos nos dimos cuenta que se venía algo bueno; cocinado a fuego lento, con esmero y dedicación. Me dijo, está es la música que nos gusta; Tindersticks suavizado por Lloyd Cole. Treintañeros largos con aspecto de profesores de literatura algo desprolijos. Así también la mayoría del público. Música Indie de Orientación Adulta. Incluso cuando invitaron a dejar las mesas (se necesitó apenas un gesto para que pasara; la música lo exigía) parecían esos profesores que quieren romper el hielo y piden que acerquemos las sillas para hablar más entre amigos y pares. En ese tono el final a capella fue hermoso. No sé cuan famosos se habrán vuelto; el asunto es que son de perfil muy bajo; te caen bien, querés que canten otra. Y otra y otra más. Ahi tipos que vienen a cumplir, otros a renovar un vínculo o festejar un encuentro; que fue lo que sucedió.
Santiago B.
lunes, abril 4
Imperdibles del BAFICI 2011
http://www.youtube.com/watch?v=O6tNdNlHPUw
- Hahaha, de Hong Sang-soo: el cine de esta particular y personalísimo director sigue siendo de lo más fresco que uno se puedo topar, pese a su insistencia por la repetición de tonos, intenciones y búsqueda temática. Comedia de construcción imbricada, con saltos en el tiempo e infaltable triángulo amoroso. Comedia de relaciones. Comedia que ya desde el título anuncia lo que a uno le va a provocar.
- Oki's Movie, de Hong Sang-soo: con su segunda película en un año prolífico, Hong la sigue rompiendo. Otro triángulo amoroso, cineastas y la posibilidad de que la reconstrucción de una historia sea la deconstrucción de la misma.
- Ivory Tower, de Adam Traynor: Peaches, Feist, Tiga y Chilly Gonzalez. De envidiable line-up a rabiosa comedia con karma de tapada. Tiga y Chilly son dos hermanos enfrentados por el ajedrez, uno extremadamente competitivo y el otro en una especie de estado zen, iluminado por la certeza de que el deporte y su tablero son lo que le dan cohesión a la existencia misma. El enfrentamiento se vuelve inevitable, sobre todo cuando está en juego el corazón de Peaches. Escrita, producida y musicalizada por Gonzales, sello de garantía, desparpajo de por medio. http://www.youtube.com/watch?v=5tER1q0IWxM
- Le quattro volte, de Michelangelo Frammartino: Los días transcurren lentamente en un vistoso pueblito italiano. Un pastor saca a sus animales a pastar y comienza un recorrido por el ciclo de la vida, con la transformación como eje ineludible. Nada se pierde. Con un hipnótico pulso, Frammartino demuestra que el laconismo tiene acción, con un contemplativo viaje que une animales, vegetales y seres humanos, siempre desde afuera, involucrándose con un ojo sagaz. Es probable que no haya en esta edición del Festival ninguna escena más brillante que la del perro jugueteando en medio de una procesión. Suena cursi, a lugar común, a sacárselo de encima, pero realmente uno no puede evitar pensar de qué forma utilizar la palabra “poesía” al referirse a esta película.
- Essential Killing, de Jerzy Skolimowski: un talibán capturado, torturado y fugado. Bosque y estepa nevada. Desesperación y la paranoica certeza de que están ahí. Skolimowski –un director de esos que siempre supieron qué, cómo y cuándo filmar- deslumbra con una película de esas que te dejan con ganas de más. No por nada ganó la competencia internacional del Festival de Mar del Plata.
- Meek's Cutoff, de Kelly Reichardt: una película más de la genial directora de Old Joy, esta vez con un western venido a menos, sin intención de género cinematográfico. Colonos que buscan agua, un tal Meek que más que explorador es un embaucador y la certeza de que uno está viendo a toda una autora en acción.
- Poetry, de Lee Chang-dong: una mujer mayor trabaja cuidando a un anciano para mantener a su nieto, más interesado en dejarse llevar por sus amigotes y hacer travesuras al borde de ser consideradas delitos. La única escapatoria de la mujer será intentar escribir una poesía. Ni más, ni menos. Sí, está entre las imperdibles
- Road to Nowhere, de Monte Hellman: un director de cine, un guión basado en una historia real con final trágico y una actriz misteriosa. Con estos básicos lineamientos, Hellman se las arregla para que nada sea parecido a lo uno haya visto antes. Si bien hubo quien la denominó como un pulp arthouse, lo cierto es que la vuelta al ruedo del director de Two-Lane Blacktop es a la vez una puesta al día de toda una forma de hacer –y comprender al- cine, una arenga en contra de las películas predecibles y una razonable oportunidad para comprobar por qué Monty es reverenciado como todo un autor.
- Tournée, de Mathieu Amalric: nuestro franchute favorito delante y detrás de cámara, en una película oscura, gris, como una nube lluviosa que persigue al espectador. O, más bien, una película radiante, contagiosa, vital. O la intersección exacta. Un grupo de muchachas dedicadas al burlesque y un productor empeñado en triunfar en vez de resignarse ante su clara incapacidad de funcionar. O no. Pufff…
http://www.youtube.com/watch?v=WfMzSuseyDw
- Mammuth, de Benoît Delépine y Gustave Kervern: Depardieu en plan motoquero a punto de jubilarse. Una comedia distinta de a de veras. Obligatoria.
Y dos cortos que hay que ver sí o sí: Get Out of the Car, de Thom Andersen y John's Gone, de Josh Safdie y Benny Safdie.
Más info en la Guía Encerrados Afuera Para Pasarla Bomba en el Bafici™
Trailer de Ivory Tower:
viernes, abril 1
Panic attack
Dj malhumor
jueves, marzo 17
Los cien barrios porteños.
Desde la casa salgo para lados por caminos que nunca recorrí. O que recorrí hace tanto tiempo que ya olvidé. Apelo a otra memoria; la memoria de los músculos. Me pasó una vez en Madrid que fue el primer lugar de Europa que pisé como la mayoría de nosotros. Estuve alojado en una pensión por varios días. Caminé y caminé por las avenidas y calles y sin embargo cuando volví años después no podía recordar dónde había estado. Es verdad que Madrid y España eran distintas. España había dejado de ser un país latino para ser un miembro de la comunidad europea; ahora hace el camino de vuelta. Esa primera vez en una parada de colectivo charlando con un andaluz me decía, ¨ustedes argentinos están mucho más cerca de España que cualquier holandés o alemán o el que sea¨. Ya no más. La cosa es que no fue hasta que volví a caminar por la Gran Vía haciendo por casualidad exactamente el mismo recorrido de aquella vez que no recordé donde estaba aquella pensión. La memoria de los pies. Parece magia.
dj malhumor
miércoles, marzo 9
Fin de semana en las Sierras
Mi prima dijo que ya había hablado con sus amigas y la familia del novio para que se cuiden la cartera. Dijo también que mi primo de antes ya no estaba más; que este era uno nuevo y que podía robarse cosas para comprarse algunas drogas. Mi primo me dijo después que su hermana se había convertido en una perra y que ella no necesitaba robarles a los parientes para drogas porque trabajaba en una farmacia. Está gordo como una estrella de rock en malos años, pero es el mismo de siempre; el mismo espanta suegras y asusta viejas; si tuviera dinero sería un excéntrico, como se lo gastó todo es un problema. Hicimos una caminata el día siguiente por los caminos de tierra entre las estancias y los campos de soja; en el fondo las sierras y el cielo color magenta; el paisaje se había vuelto dramático por una tormenta que avanzaba. Se veía dos líneas de montañas; las sierras chicas primeras, las sierras grandes en el background; como estábamos en una lomada el terreno se ondulaba hacia abajo y las sierras se veían muy altas. En el atardecer los rayos se filtraron entre las nubes oscuras y dieron un efecto ¨dios baja a traernos la paz¨. No en esta familia. Yo no duré mucho y a las dos de la mañana estaba tirado bajo un árbol; mi padre caminaba por la oscuridad para no caerse al piso; todo el mundo bailaba a lo lejos; mi primo deambulaba y hablaba con todo el que se le cruzaba. Mi prima quería para su hija el mejor casamiento de todos; la novia una familia mejor. Una estancia con iglesia privada y todos los chiches; violines; sushi y pétalos de rosas. Pero a 1 km en ese pueblo de diez mil habitantes solamente se casaba uno con todavía más banca; el novio llegó en helicóptero y hubo fuegos artificiales que vimos en esta otra fiesta. ¿Irónico, no? Igual estuvo bien; comí todo lo que pude, tomé todo lo que me dio el hígado y después me desplomé. De vuelta al pueblo cruzamos un puente de piedra sobre el río; chillaban los pájaros nocturnos; la oscuridad era total y solo se veía lo que iluminaban los faros. Antes de dormirme me vi el final de la última temporada de Weeds; terrible. Me desperté todavía con la fresca y para mostrar que yo en cambio estoy sanito me fui corriendo a la casa en las sierras; siete kilómetros, cuarenta minutos; todavía tengo mucho por mejorar. Todos dormían menos el chongo de mi prima que ya había prendido el fuego. Se parece a Sandro. El disco de fin de semana fue Hola Señor Viento de Page France, mi antídoto personal. Cuando volví a mi casa un patovica no me dejaba pasar;la puerta de entrada daba al vip de los festejos de carnaval. Tocan los mismos que sonaban cuando yo iba a la secundaria; lo que fue muuuy pero muuy atrás. El patovica con una remera que decía algo de festejar y no se que mierda me quiso trompear. Mientras me dormía escuché a Los Pericos tocando el himno. Debe ser todavía el efecto de las drogas; no puede ser verdad. Dj malhumor.
jueves, febrero 24
El sobrino de dj malhumor
Dj malhumor.
lunes, febrero 14
viernes, enero 28
Los queridos
Una de esas noches, entre todas las bandas que vi sin saber que muchas serían grandes, estuvo The Dears, no de las más conocidas pero una de mis favoritas. Tocaron en un primer piso en una especie de salón de cumpleaños, ellos en el centro y todos alrededor en una clase de celebración. Esos momentos que no se olvidan y que cualquier descripción no está a la altura. Tampoco sus discos, que parecen ofrecer menos de ellos. Es que The Dears es el famoso grupo en vivo. Ecléctico, inesperado, caprichoso y lleno de regalos. Hacía tiempo que no sabía nada de ellos ni que ponía algunos de sus discos (¡ja, que antigüedad!). Será que cada vez que pienso en Canadá me duele un poco, por no haber estado a la altura. Y en esta semana apareció su último disco, Degeneration Street (gentileza nodata.tv). Una tapa espantosa y una música soberbia. Lo escuché anoche muy de madrugada y mientras me dormía. En esa bruma me llegó otra vez lo mejor de ellos. La música del azar.
Santiago B.
sábado, enero 15
Patagónicas II
Fuimos a ver un mecánico chacarero y chúcaro. Me hacía acordar a García en una versión sureña; más áspero y pagado de sí mismo. García era más estilo oráculo; este podría ser Dr. House. Lo primero que dijo es que andaba corto de tiempo. Roberto logró interesarlo diciéndole que era una camioneta especial, casi de colección, lo que era verdad por otra parte. Una camioneta enorme como un pequeño camión que heredó de su suegro. Una versión hecha en Argentina de un particular modelo de Ford de principios de los ochenta. A mí me parecía la camioneta de Brigada A. El tipo aflojó y le dijo que la lleváramos la mañana siguiente. Cuando el día siguiente llegamos, cinco minutos antes del horario acordado ya había otro cliente esperando. Trató con el tipo y después nos miró sonriendo; no había dicho ni buen día. No tenés vergüenza le dijo un poco a Roberto y un poco al aire. Esta no es una Ecoline. Se parece dijo Roberto mirándome. Se parece como vos te parecés a Brad Pitt. Así y todo se acerco a verla. Ecoline repetía, así como sonaba, Ecoline. Para empezar la Ecoline es chata. Se reía. Llegaron otros tipos y empezaron a comentar el show de anoche en la tele. Después mecharon con otro programa de automovilismo y nombraron a la Cicciolina. Nos desconcertó un poco; con Roberto, tratando de reconstruir la conversación más tarde, llegamos a la conclusión de que la Cicciolina tendría que ser un corredor de autos. Nos pidió que abriéramos el capot. Hizo pruebas con un pucho en la boca. Estaba vestido con la misma ropa de ayer. Barba blanca a lo Marx, camisa y pantalones de jeans (la camisa cortada las mangas con una tijera a la que te criaste) una camiseta blanca deshilachada debajo, ojos muy claros que resaltaban desde el fondo de la barba. Para ser un mecánico estaba muy limpio, como si pudiera arreglar autos a base de sarcasmo y conceptos de mecánica. Inspiraba respeto y uno podría creer que era tan bueno en arreglar autos como en domar caballos, carnear animales o en la discusión política. Finalmente, luego del verdugueo, concedió que era una linda camioneta, que habían hecho un buen trabajo. Roberto le recordó que habían hecho solo cien en el país. El no había visto ninguna reconoció y fue un punto para nosotros. La verdadera Ecoline había entrado al país como ambulancia y tiene unos faros distintos, con solamente dos colores, no como la Ford nueva. Nos pidió que volviéramos a la tarde. Lo que había dicho el otro mecánico estaba mal y no era cambiar el repuesto. Como a García, eso lo alegraba, le aseguraba que él tenía razón y los otros no. Zermoglio, así se llamaba el tipo, pertenecía a la raza de los que construyen razones, de los que la vida los acostumbró a tener razón en contra de todo pronóstico. Volvió a decir tenés una linda camioneta. Le preguntó después a Roberto porque no se compraba una Toyota. Fuimos a la tarde como nos pidió. Se tomó su tiempo para empezar pero después de cinco minutos había resuelto el problema. No quiso cobrar aunque insistimos y después estuvimos escuchándolo por media hora. Nos tenía hipnotizados es verdad, pero era también el precio del arreglo. Dijo que no atendía el teléfono y que nunca había ido más lejos que Rada Tilly. Dijo que su mujer estaba en Buenos Aires porque una hija se le había querido ahorcar. Dijo que se había salvado pero que por su culpa hacía tres semanas que comía milanesas. Ni un canelón, nada. Pura milanesas. En algún momento nos fuimos. Mientras el tipo hablaba se habían sumado otros personajes en silencio. Otro tipo que también había llevado su auto esperó la media hora en cuclillas. Le hacían la corte. Le pregunté por un guía que conocía de la zona. Dejalo ahí me dijo. Que se yo, no me gustan los que viven del gobierno, sentenció y dio otra pitada. A mí tampoco me gustan los que viven del gobierno pero Loli me caía bien y estoy seguro que no es de esa clase. No es de los que creen que el gobierno les debe plata. Hacía años que no lo veía. Loli me enseñó cosas también; que no se puede andar por el campo con miedo a embarrarse las zapatillas, que no se puede subir a un bote con miedo a darse vuelta; que hay que cruzar el alambrado y encarar. Te vas a embarrar, vas a conocer al agua fría, te vas a caer del caballo; ¿Y?
Había viento. Se podrán construir ciudades, pavimentar las calles, levantar casinos, así y todo sigue siendo la estepa. Durante toda la ruta le hablé a Roberto de que quería comprarme un kayak, de que esté verano que pasó nos largamos al Paraná y que cuando nos acercamos al río desde los canales el agua temblaba como si pasara una manada de quinientos elefantes. Le comí la cabeza. Llegamos a la casa de la prima y allí había un Kayak para nosotros y no solo fui bienvenido sino que me esperaban. Después de ver al mecánico gurú subimos el bote al Renault de Víctor y nos fuimos a la laguna. Estaba algo picada pero mucho menos de lo que esperábamos. Nuestro premio a la decisión de salir como sea. Eso también me lo enseñó Loli. En la orilla un toro grande mugía como loco. La luz era extraña. Las estaciones van para atrás, en lugar de llegar el verano vuelve el otoño. Dimos una vuelta entre los patos. Volvimos contentos, mojados y con frío. Roberto esperaba con Mate, las chicas se quedaron haciendo tortas. En algún rincón de mi cabeza revolotea el pensamiento que en algún momento tendré que volver, que no puede seguir así todo el tiempo, que en algún momento la laguna va estar tan picada que será imposible entrar.
Dj malhumor









